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Cómo aumentar la felicidad: Fluye

Cómo aumentar la felicidad: Fluye

Cómo aumentar la felicidad: Fluye

En esta entrada vamos a hablar sobre cómo podemos elevar a largo plazo nuestro nivel de felicidad dejando fluir nuestra energía.

Niveles de felicidad

Según el psicólogo Mihaly Csikszentmihalyi, algunos estados emocionales son más susceptibles de ser cambiados directamente y, como están conectados a lo felices que nos sintamos, a largo plazo pueden elevar nuestro nivel de la felicidad.

Entropía psíquica

Cuando sentimos tristeza, miedo, ansiedad o aburrimiento se genera en nosotros/as una “entropía psíquica”, es decir, un estado en el que no podemos utilizar eficazmente la atención para afrontar las tareas externas, porque la necesitamos para restaurar un orden subjetivo interno. Esto no significa que dichas emociones no sean adaptativas.

Neguentropía psíquica

En cambio, la felicidad, la fuerza o la actitud de alerta son estados de “neguentropía psíquica” porque al no necesitar atención para rumiar y sentir pena de nosotros/as  mismos/as, la energía psíquica puede fluir libremente hacia cualquier pensamiento o tarea dada.

Cómo fluir para ser más feliz

Nos cuesta concentrarnos cuando la tarea va contra el hilo de las emociones y de las motivaciones. Pero cuando nos gusta lo que hacemos y estamos motivados, conseguimos “centrar la mente” en una actividad sin esfuerzo, aun cuando sean grandes las dificultades objetivas.

Cuando lo que sentimos, deseamos y pensamos van al unísono, están en armonía, es cuando fluimos y tenemos la sensación de acción sin esfuerzo.

Una persona que fluye está completamente centrada debido a que en la conciencia no le queda espacio para pensamientos irrelevantes, ni para sentimientos que le distraigan.

En este caso desaparece la conciencia de sí, pero uno se siente más fuerte de lo normal. La sensación del tiempo queda distorsionada, ya que las horas pasan como si fueran minutos. Cuando todo el ser de una persona se amplía en un funcionamiento pleno de cuerpo y mente, cualquier cosa que haga merece la pena ser hecha por sí misma; vivir se convierte en su propia justificación. Esta capacidad se puede mejorar con la práctica de mindfulness.

¿Te gustaría aprender a fluir?  nosotros podemos ayudarte.

Bibliografía: Csikszentmihalyi, Mihaly.  Fluir (Flow). Una psicología de la felicidad. Kairós, Barcelona, 2004

Sonia Treviño

 

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Me siento triste

Me siento triste

Me siento triste

¿Has sentido la tristeza y además la culpa por sentirte así?, en este post vamos a hablar sobre la utilidad de esta emoción y cómo gestionarla para que no nos afecte más allá de lo necesario.

En la actualidad todo el mundo sabe en qué consiste la inteligencia emocional y la importancia que tiene hacer una gestión adecuada de las emociones.

Estamos inundados de consejos para ser más felices y cómo promover un pensamiento positivo. Tanto es así que el día en el que nos invade por ejemplo la tristeza, nos sentimos mal, primero por el sentimiento de pena y segundo por no estar sonrientes, alegres y que no fluyan pensamientos positivos.

La tristeza, al igual que la alegría es una emoción, y todas las emociones tienen una función, el problema está cuando persiste sin motivo aparente. Cuando aparece la tristeza ante una pérdida, este estado emocional nos invita a la reflexión, a asimilar y aceptar la situación.

En mindfulness se recomienda reconocer la emoción que sentimos, sin juzgarla, aceptándola tal cual. Sin suprimirla o luchar contra ella, prestando atención plena.

Además, sin el sabor de la tristeza ¿nos sabría tan bien la alegría?.

A pesar de que la tristeza tiene mala prensa, también ha inspirado a muchos, aunque sea para evitar que entre en su morada.

ODA A LA TRISTEZA

TRISTEZA, escarabajo

de siete patas rotas,

huevo de telaraña,

rata descalabrada,

esqueleto de perra;

Aquí no entras.

No pasas.

Ándate.

Vuelve

al Sur con tu paraguas,

vuelve

al Norte con tus dientes de culebra.

Aquí vive un poeta.

La tristeza no puede

entrar por estas puertas.

Por las ventanas

entra el aire del mundo,

las rojas rosas nuevas,

las banderas bordadas

del pueblo y sus victorias.

No puedes.

Aquí no entras.

Sacude

tus alas de murciélago,

yo pisaré las plumas

que caen de tu manto,

yo barreré los trozos

de tu cadáver hacia

las cuatro puntas del viento,

yo te torceré el cuello,

te coseré los ojos,

cortaré tu mortaja

y enterraré tus huesos roedores

bajo la primavera de un manzano.

Pablo Neruda

Si quieres, EnPositivo podemos ayudarte.

Sonia Treviño