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Claves para una escucha profunda

Claves para una escucha profunda

Claves para una escucha profunda

En la entrada de hoy, queremos hablar sobre cómo podemos desarrollar una escucha profunda para que no nos perdamos detalle y promover una buena comunicación.

El pensador hindú Krisnamurti escribió “Conversaciones y diálogos”

“Yo no sé si alguna vez te has parado a pensar cómo escuchas, no importa qué, tal vez un pájaro, el viento en las hojas de los árboles, el correr del agua, o tal vez un diálogo interno contigo mismo, o en una conversación con gente cercana, tus amigos íntimos, tu mujer o marido. Cuando intentamos realmente escuchar, descubrimos que resulta extraordinariamente difícil, porque siempre estamos proyectando nuestras opiniones e ideas, nuestros prejuicios, nuestro pasado, nuestros deseos o impulsos. Cuando estas voces son dominantes, apenas podemos escuchar lo que realmente se está hablando. Ese estado no tiene ningún valor para la escucha. Una persona escucha, y por tanto aprende, solo cuando se coloca en un estado de atención, de silencio, en el que todo ese ruido de fondo permanece suspendido, quieto. Solo entonces, en mi opinión, es posible comunicar”

Alguna vez habéis pensado en todo lo que nos perdemos por no escuchar. Y es que oír es bastante sencillo, pero escuchar activa y profundamente es otro cantar.

Es imprescindible desarrollar nuestra capacidad de escucha si queremos interactuar con los demás y que exista una buena comunicación.

Escuchar profundamente supone abrazar, aceptar y gradualmente dejar nuestro clamor interno.  Escuchar algo que creemos que ya sabemos no es fácil y normalmente no estamos preparados para ello.

3 consejos para escuchar profundamente:

  1. Expresar nuestra disposición a escuchar, mostrando una actitud receptiva con gestos y con el cuerpo.
  2. Tendremos que escuchar al emisor sin juzgar ni valorar lo que diga, no tenemos por qué ofrecer ayudas o soluciones hasta que no termine de comunicar.
  3. Tampoco es deseable pensar lo que vamos a decir mientras la otra persona habla o contraargumentar.

Actitudes para hacer una escucha profunda:

  • Para realizar una escucha profunda tenemos que estar convencidos de que la persona que está hablando merece ser escuchada, puesto que el tema que nos expone también puede ser importante para nosotros.
  • La escucha profunda comienza por el respeto, no distanciarse de las personas cuando dicen que algo no les gusta, es comprender que todo el mundo puede enseñarnos algo.
  • Supone aceptar la diferencia como parte del todo. Aceptamos humildemente que no tenemos toda la verdad y que necesitamos estar abiertos a la verdad de los otros para reconocer una totalidad que, de otra manera, se nos escapa.
  • Escuchar profundamente es ir más allá de las palabras y respetar los silencios. Así reconoceremos la significación emocional de nuestro interlocutor.
  • Es comprender lo que siente nuestro interlocutor en cada momento aceptando y respetando sus ideas y emociones, aunque no opinemos lo mismo, es decir, realizar una escucha empática.

Te invito a reflexionar sobre la siguiente cuestión: ¿cómo escuchas habitualmente?

Si quieres, EnPositivo podemos ayudarte.

Sonia Treviño

Cómo hacer y recibir críticas

Cómo hacer y recibir críticas

Cómo hacer y recibir críticas

En esta entrada al blog, vamos a dar pautas para hacer críticas constructivas y aprender a recibir las críticas que nos hacen.

¿Cuándo opinas: construyes o destruyes?

Desde pequeñitos nos han educado a decir siempre la verdad. Muchas personas se aferran a esta enseñanza y se creen en la obligación de expresar siempre su opinión, otras piensan que están en posesión de la “verdad absoluta” y estiman oportuno ilustrarnos con sus palabras. De lo que algunos individuos no son conscientes es de que ni existe una verdad absoluta porque todo depende de la perspectiva desde la que miremos la realidad, ni de que están en el derecho de decir aquello que piensan ya que muchas veces puede resultar demoledor.

Veamos un ejemplo: un compañero de trabajo nos facilita un informe que necesitamos para realizar una tarea y le decimos “¿En esto te has tirado tres días? No hay quién lo entienda”. ¿Creemos que con una opinión de este tipo nuestro compañero va a mejorar?, lo más probable es que se ponga a la defensiva, se ha pasado tres días trabajando en algo que le hemos tirado por la borda.

No obstante, es importante el saber expresar nuestras opiniones. Esto no significa disparar lo primero que se nos pasa por la cabeza. Algunas normas básicas para hacer una crítica constructiva son las siguientes:

  1. Expresarla en primera persona. “pienso” “en mi opinión” “yo creo”, estamos ofreciendo nuestra opinión, no sentenciando.
  2. Dirijamos la crítica a un hecho, una conducta concreta. Ser objetivos, hablando de la acción y no de la persona. Por ejemplo, “este documento resulta difícil de leer, creo que si lo esquematizases sería más sencillo” y no “eres un desastre, esto no se puede leer”
  3. La persona tiene que percibir que está siendo corregida por su bien, no por despecho.
  4. Con respeto, debe de hacerse de forma que el orgullo de la otra persona no se sienta herido.
  5. En el momento adecuado; no es conveniente decir determinadas cosas delante de todo el mundo.
  6. En el tono adecuado. Si una corrección se hace con un tono prepotente, es probable que consiga el efecto contrario al que buscabamos.
  7. Cuidando la comunicación no verbal. Nuestros gestos, la mirada ha de ser sincera.

También es fundamental que sepamos admitir una crítica, no somos perfectos, nos equivocamos y debemos de tomarnos este momento como una oportunidad de mejora. Para recibir una crítica:

  1. Debemos tener la mente abierta y ganas de mejorar.
  2. Escuchar activamente, sin interrumpir.
  3. Si hay algo que no nos ha quedado claro, podemos pedir que nos expliquen más concretamente a qué se refieren y/o alternativas de mejora.
  4. No debemos enfadarnos, ni ponernos a la defensiva. Mostraremos nuestro acuerdo total o parcial con lo que nos dicen. Expresando nuestros sentimientos, si nos sienta mal, distinguiendo siempre el fondo de la forma.
  5. No personalizar, por ejemplo si nos dicen que no les ha gustado determinada parte de un trabajo no significa que no les guste nuestra forma de trabajar.
  6. Cuando recibimos la información tendemos a generalizar, omitir y distorsionar, es decir, interpretamos. Procuremos ser objetivos. Si nos dicen que el trabajo no se lee claramente, no distorsionemos la información pensando que “no somos claros cuando escribimos”
  7. Agradecer la aportación que supone la crítica y la posibilidad que brinda de mejorar, aprender y desarrollarse personalmente.

Cuando expresas tus opiniones son: ¿constructivas o destructivas?, ¿cómo actúas ante las críticas que recibes?

Si quieres, nosotr@s podemos ayudarte.

Sonia Treviño