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como no juzgar

Ser feliz sin juzgar: Mindfulness

Ser feliz sin juzgar: Mindfulness

Juzgar es pensar de forma automática y categorizar el mundo que nos rodea, es cómodo y adaptativo para la especie, pero ¿siempre es una ventaja?, ¿nos puede perjudicar? En este post vamos a dar consejos para No- juzgar y ser más felices.

Mindfulness

Cuando meditas y no lo consigues ¿qué te dices a ti mismo/a?, ¿cómo te juzgas cuando las cosas no salen como querías?

Según Jon Kabat Zinn, director de la Clínica para Reducción del Estrés y del Centro para la Atención Plena (Mindfulness) en la Medicina, una de las actitudes fundamentales para realizar Mindfulness es “no juzgar”.

La atención plena se cultiva asumiendo la postura de testigos imparciales de nuestra propia experiencia. Para ello es necesario ser conscientes del flujo constante de “juicios” en el que estamos inmersos/as.

Cuando hacemos este ejercicio nos damos cuenta de que en todo momento etiquetamos a las personas, momentos y cosas. Por ejemplo si algo nos hace sentirnos bien, lo categorizados automáticamente como algo “bueno”, si nos produce sentimientos negativos lo etiquetamos como “malo” y aquellas personas, objetos acontecimientos neutros, ni si quieran son dignos de nuestra atención.

¿Somos buenos jueces?

Todos estos juicios suceden de forma mecánica , sin darnos cuenta de que la mayoría de las veces carecen de base objetiva. Además tales juicios tienen a captar nuestra atención sin dejar espacio para lograr tener paz interior.

Por eso para practicar mindfulness es necesario dejar de juzgar y de juzgarnos y así tener atención plena en el presente, sin las interferencias de nuestros pensamientos y juicios

¿Alguna vez has practicado mindfulness? La mayoría de las personas cree que consiste en dejar la mente en blanco, pero no es así. La práctica de la atención plena persigue que observemos “sin juzgar” lo que nos sucede, siendo imparciales y dejarlo ir.

No- juzgar y mindfulness

¿Es fácil? Si quieres puedes hacer la prueba durante 5 minutos.

  1. Busca una posición cómoda, puede ser sentado/a en una silla, es importante que tu cuerpo esté alineado, tus hombros relajados, y sin tensión en la cara. En este momento realiza 3 respiraciones bien profundas.
  2. Observa dónde está tu atención en cada momento.
  3. Toma nota y nombra los contenidos que van “capturando tu atención“, sin juicios, como un/a observador/a imparcial de lo que acontece.
  4. Regresa a las sensaciones de la respiración una y otra vez, con amabilidad.
  5. Si sientes que te dispersas puedes acompañar la inspiración y espiración con palabras “internas” como: INSPIRO-ESPIRO.

¿Cuántos juicios han venido a tu mente? ¿Cómo te has tratado a ti mismo/a mientras hacías el ejercicio?

Liberarnos de los juicios es tener la mente más abierta, no contribuir a los diferentes estereotipos y disfrutar mucho más el presente.

 “El alma siempre tiende a juzgar a los otros por lo que piensa de sí misma” Giacomo Leopardi

Si quieres liberarte de la presión de tus juicios y prejuicios,  nosotr@s podemos ayudarte.

Sonia Treviño

 

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No te preocupes: ocúpate o acéptalo.

No te preocupes: ocúpate o acéptalo.

No te preocupes: ocúpate o acéptalo.

En este post, vamos a dar pautas para vivir relajados y dejar de preocuparnos tanto, puesto que preocuparse no quita los problemas de mañana, lo que quita es la paz del aquí y el ahora.

¿Cuántas noches de insomnio le has dedicado a un problema sin llegar a ninguna solución?, ¿cuánta energía has derrochado?, ¿qué sensaciones invadían tu cuerpo?, ¿y tu mente?

Me encanta el proverbio oriental: “Si tu mal tiene remedio ¿por qué te quejas? Si no lo tiene ¿por qué te quejas?” Si nuestro mal tiene remedio, pasemos a la acción y si no lo tiene, aceptemos la situación lo antes posible.

En el post de hoy vamos a ver cómo a través del coaching (movilizarnos a la acción) y de mindfulness (aceptar aquello que nos rodea) podemos dejar de “sufrir” y “preocuparnos” desarrollando la capacidad de resiliencia.

Veíamos en entradas anteriores que las personas proactivas analizaban sus preocupaciones distinguiendo aquellos aspectos sobre los que tenían control  de aquellos en los que no podían hacer nada, una vez que sabían dónde podían influir, trazaban su plan de acción para tomar las riendas. Según Covey, las personas proactivas tienen las siguientes características: visión (tiene el objetivo claro), ilusión (aprovechan la fuerza de la emoción), disciplina y conciencia.

Hacer un proceso de coaching sirve para generar estrategias y planes de acción centradas en la tarea que origina nuestra preocupación y alcanzar el objetivo que nos marquemos.  Siguiendo el modelo que hemos visto en otro post: GROW y haciéndonos responsables de nuestras decisiones.

Por otro lado, ante aquellas circunstancias que nos perjudican, pero  que no podemos modificar, lo único que nos queda es aceptarlas y tener la mejor actitud posible:

“Lo que resistes persiste y lo que aceptas se transforma”

A través de Mindfulness cultivamos la “Aceptación” que según Jon Kabat-Zinn consiste en tomar cada momento como nos llega y estar de lleno con él como es. Intentar no imponer nuestras ideas sobre lo que “deberíamos” sentir, pensar o ver en nuestra experiencia, sino solo acordarnos de mostrarnos receptivos y abiertos a lo que sintamos, pensemos o veamos y de aceptarlo porque está aquí y ahora, sin juzgarlo.

4 actitudes que a nos favorecerán a aceptar lo que nos toca vivir:

  1. Entender que no podemos cambiar a los demás y que sólo podemos cambiar nosotros/as mismos/as y “aceptar” a quién nos produce la “preocupación”.
  2. Comprometernos con aquello que realmente nos llena, que esté alineado con nuestros valores personales.
  3. Tener una actitud positiva ante la crisis que podamos vivir, tomarnos los obstáculos como retos y oportunidades de mejora.
  4. Aceptándonos con Autocompasión, renunciando al perfeccionismo.

Si quieres ocuparte, nosotr@s podemos ayudarte.

Sonia Treviño

Cómo aumentar la autoestima: Acéptate

Cómo aumentar la autoestima: Acéptate

Cómo aumentar la autoestima: Acéptate

Ya vimos en distintas entradas la importancia de la aceptación para la transformación, y como paso de superación del duelo o de un gran cambio.

Creo que la aceptación, sobre todo hacia uno/a mismo/a es un pilar fundamental para aumentar la autoestima, aceptar las circunstancias que nos tocan vivir también nos ayuda a ser más felices, esto no significa que no planifiquemos, soñemos y no nos movamos hacia algo mejor.

Según Jon Kabat-Zinn cuando no aceptamos las cosas como son “podemos estar tan ocupados/as negando, forzando y luchando que no nos queden casi energías para sanar y crecer, y que las pocas que nos queden puedan desvanecerse por nuestra falta de conciencia e intención”

El ejemplo que expone explica muy bien la de energía que derrochamos por no aceptarnos tal cual somos: “Si tenemos exceso de peso y nuestro cuerpo no nos gusta, no sirve de nada esperar hasta que tengamos el peso que creemos que deberíamos tener para empezar a que nuestro cuerpo nos agrade y nos guste a nosotros/as mismos/as. En determinado momento y si no queremos vernos empantanados en un frustrante círculo vicioso, podríamos darnos cuenta de que es perfectamente correcto gustarnos con el peso que tenemos en ese momento porque es el único tiempo con que contamos para lo que sea. Tenemos que aceptarnos como somos antes de que en realidad podamos cambiar

De forma que aceptarnos no es resignarnos a quedarnos inactivos con lo que tenemos, ni tampoco significa que nos tenga que gustar todo.

La aceptación es una actitud que nos permite ver las cosas tal y como son y al estar libres de prejuicios (Cómo realizar una buena entrevista usando los estereotipos) podremos ser más proactivos/as (Claves para tomar la iniciativa y ser resolutivo: Proactividad) y resilientes (9 pasos para tolerar la frustración. Resiliencia) aumentado nuestra autoestima.

Aceptarnos tal cual somos, hará que no nos auto-critiquemos constantemente por no alcanzar el estado que “creemos” que es el ideal, no nos afectarán tanto las críticas que hagan otro/as sobre nosotros/as, y nuestras expectativas sobre nosotros/as mismos/as serán más realistas, lo que supone planes de acción ajustados y una aproximación más certera hacia nuestros objetivos.

¿Merece la pena? Si quieres, nosotr@s podemos ayudarte.

Sonia Treviño