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4 pautas para superar con éxito la entrevista de selección

4 pautas para superar con éxito la entrevista de selección

En este post vamos a centrarnos en cómo nos influye en la entrevista de selección “la mochila emocional” con la que acudimos a la misma.

Cuando nos encontramos inmersos en la búsqueda de un nuevo empleo existe un momento que es especialmente  delicado y relevante en este proceso: la entrevista de selección. En la actualidad podemos encontrar un sinfín de información, relacionada con este tema, que nos ofrece una visión de diferentes aspectos que nos pueden ayudar a superar la entrevista con éxito, como por ejemplo, los tipos de entrevistas de selección a las que nos podemos enfrentar, las preguntas más frecuentes que se nos pueden plantear por parte de la persona que nos entrevista, la importancia de cuidar el aspecto físico, el lenguaje verbal y corporal, etc.

¿Cómo influyen nuestras emociones en las entrevistas?

En mi trabajo como orientadora laboral han sido numerosas las ocasiones en las que he realizado simulacros de entrevista (Role Playing) con personas que se encontraban buscando un nuevo proyecto profesional. Este ejercicio de entrenamiento sirve para comprobar cómo se comportará una persona ante una hipotética o real futura entrevista, reforzando todos los puntos fuertes que tenga y corrigiendo aquellos errores en los que puede incurrir.

Hoy me gustaría centrarme en un momento en concreto de esta simulación cuando planteo  a la persona entrevistada preguntas relacionadas con su anterior puesto de trabajo, empresa y motivos de salida, tipo ¿Cuál ha sido el motivo de salida de su última empresa? ¿Cómo era su relación con su superior/es jerárquicos? ¿y con sus compañeros?

Son muy diferentes las reacciones que producen en las personas este tipo de preguntas, que van desde una actitud de naturalidad de algunas, contestando de manera tranquila y serena a las cuestiones, no reflejando ningún tipo de emoción, incluso destacando aspectos positivos de la experiencia vivida, a la reacción contraria en otras muchas personas, que pasa por un estado de nerviosismo, de no saber que decir e incluso de derrumbe emocional ante el recuerdo de las experiencias vividas o la salida involuntaria y a veces dolorosa de su empresa.

Y es que todos, en algún momento, hemos pasado por situaciones difíciles en nuestro puesto de trabajo, relaciones nada satisfactorias con nuestros compañeros y/o superiores jerárquicos, o desvinculaciones no deseadas y en algunas ocasiones no realizadas con el debido tacto y mimo.  A veces es difícil no caer en la tentación, ante las preguntas de la persona que te está entrevistando, de dejarnos llevar por el sentimiento de rabia, de injusticia, de resentimiento o de dolor y hablar mal de tu anterior empresa y entorno laboral. Cuando esto ocurre, estamos cometiendo un grave error que puede incluso tirar por tierra nuestra entrevista, y por consiguiente nuestras posibilidades de conseguir el puesto de trabajo.

Pautas para afrontar la entrevista de selección

Para que esto no ocurra debemos tener en cuenta una serie de pautas que nos pueden ayudar a superar este crítico momento:

  1. A ninguna futura empresa le va a gustar oír como hablas mal de la que ha sido hasta hace poco tu organización. Una reacción negativa por tu parte puede darle a entender al entrevistador/a que no has superado esa etapa y que no estás aún preparado para enfrentar un nuevo reto profesional. Además no garantiza que, si te contratan, en un futuro no hables igual de mal de ellos.
  2. Nadie pone en duda que lo que sientes no sea legítimo y que estás en tu derecho a vivirlo como quieras, pero no debemos olvidar que aunque a veces el dolor nos viene dado por situaciones en las que nuestra voluntad nada ha tenido que ver, el sufrimiento que se deriva si es algo controlable por nosotros y en nuestra mano está el aprender a limitarlo. El no superar esta situación puede transmitir al entrevistador/a una imagen equivocada sobre ti mismo, de persona rencorosa o incluso conflictiva, que por otro lado no son cualidades que mejoren nuestra empleabilidad. En nada nos puede ayudar revivir y contar a cualquiera que nos quiera escuchar lo mal que nos han tratado (y menos a la persona que nos entrevista) puesto que estos hechos ya no tienen marcha atrás y además forman parte de nuestro pasado.
  3. Cualquier experiencia, incluso aquellas que laboralmente hubiésemos  deseado no tener que vivir, tiene sus aspectos positivos, y estos son los que tenemos que tener en cuenta a la hora de responder las preguntas del entrevistador/a. Antes de acudir a la entrevista es fundamental preparar las preguntas que posiblemente se nos van a plantear, entonces tenemos que tener claro cuáles son todos los aspectos positivos que implicaba nuestro anterior puesto de trabajo, y ante preguntas que pueden resultar espinosas, nunca mentir, pero si contestar de la manera más aséptica posible.
  4. Por último, nunca debemos perder de vista, que el entrevistador/a no es nuestro amigo, ni siquiera un conocido, es un profesional que está haciendo su trabajo y por tanto nosotros debemos comportarnos con la misma profesionalidad a la hora de responder a sus preguntas.  Siempre nos quedará, cuando terminemos nuestra entrevista y lo necesitemos, el acudir a nuestra familia, amigos y en general a todas las personas que nos quieren y apoyan en los momentos difíciles, porque son ellos, y no otros, los que deben ser  bálsamo para nuestras heridas.

Si quieres superar con éxito la entrevista de trabajo nosotros podemos ayudarte.

  Ana Alonso

 

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Efecto Halo en entrevista

¿Sabes en qué consiste el efecto halo?, ¿cómo puede influir en una entrevista de trabajo?

En la siguiente entrevista explicamos cómo puedes sacarle partido a este interesante efecto.

 

Sintonizar mediante el lenguaje verbal

Seguramente a la mayoría de vosotros os habrá pasado alguna vez que no hayáis sintonizado bien con alguna persona. Es con esa persona con la que no conseguís establecer un “feeling“, no consigues estar en su onda.

Ahora imaginemos por un momento que estamos en la entrevista para ese trabajo para el que tanto nos hemos preparado y que con tanto ahínco hemos buscado. Aparece la persona encargada de hacernos la entrevista y al cruzar unas pocas palabras, notamos que no se establece ese vínculo. En otra entrada del blog, hablamos de como podemos sintonizar con otra persona. Hoy nos centraremos en el aspecto verbal.

Según la PNL (programación neuroligüística) para poder procesar sin dificultades la información que recibimos, nuestro cerebro aplica un mecanismo regulador que consiste en dar prioridad a los estímulos recibidos por cada uno de los sentidos. Según la predominancia que demos a cada sentido, las personas pueden dividirse entre predominancia visual, auditiva o kinestésica.

La predominancia visual capta, procesa y almacena información preferentemente por la vista, en imágenes. La predominancia auditiva capta, procesa y almacena información preferentemente por el oído. La predominancia kinestésica  capta, procesa y almacena información preferentemente por las sensaciones del tacto, el olfato y el gusto.

La forma en la que se expresa nuestro interlocutor tendrá mucho que ver con su sistema representacional predominante en ese momento.

Si nos encontramos ante una persona predominantemente visual, los predicados que use serán predominantemente visuales, es decir, expresiones de tipo visual o que remiten a la vista. Por ejemplo: ver, establecer, aclarar, observar, evidentemente, ya veo, imagino, claramente, pintoresco, a simple vista, brillante.

Entonces si en una entrevista nos preguntan como “vemos” nuestro futuro en la empresa le podemos responder con enunciados también visuales: “lo veo claro”, “lo imagino brillante”.

Si por el contrario nos encontramos ante una persona que usa más el sistema auditivo, los enunciados que usará están relacionados con sonidos. Ejemplo de ello pueden ser: escuchar, oír, atender, ruidoso, atronador, poner la oreja, me suena, dar la nota, en voz alta y clara.

Si en la entrevista nos preguntan como creemos que  “sintonizaremos” en la empresa, podemos contestar que nos gusta “escuchar” lo que dicen, o que creemos que hay que “atender” a lo que nos dicen para luego no “dar la nota” y estar en “armonía”.

Por último, nos podemos encontrar con alguien de predominancia kinestésica. En este caso los enunciados estarán relacionados con sensaciones táctiles, olfativas y gustativas. Usan expresiones sensitivas, llevan el corazón a flor de piel. Ejemplos pueden ser: sentir, presionar, arrastrarse, herido, pesado, feliz, insensible, sentido común, pies en la tierra, tener tacto, tener olfato. Como expresiones típicas: estamos en contacto, lo siento en el alma, me haces sentir bien, tomar el pelo, el dedo en la llaga, romper el hielo, quitar un peso.

Fácilmente en una entrevista nos pregunten que cómo nos “sentiremos” en una empresa de este tipo. ¿Qué se te ocurre que puedes contestar?

En próximas entradas, hablaremos del lenguaje paraverbal, es decir, la forma de hablar: el tono, el timbre y el ritmo, que nos pueden dar más pistas a la hora de sintonizar con nuestro entrevistador o con cualquier otra persona.

Néstor Villa.

Supera el proceso de selección: Efecto halo, primacia y recencia

Supera el proceso de selección: Efecto halo, primacia y recencia

Supera el proceso de selección: Efecto halo, primacia y recencia

El efecto Halo se trata de cómo evaluamos o juzgamos a una persona o a un objeto a partir de un rasgo o cualidad determinada, por ejemplo “la belleza”. Es la tendencia a generalizar un rasgo positivo o negativo de una persona, por ejemplo, si una mujer es muy guapa o atractiva le atribuimos otras características positivas como que es divertida, inteligente, generosa…

¿Cómo podemos sacarle partido a este efecto en el proceso de selección?

Cuidando la imagen de nuestro c.v, carta de presentación y nuestro aspecto personal en la entrevista.

En el caso del c.v y la carta, atenderemos al papel que usamos, la tipografía, si usamos colores pueden ser los que tiene la empresa como colores corporativos, ambos documentos deben ser elegantes y guardar armonía entre sí. Tenemos que tener en cuenta que al seleccionador no sólo le llega nuestro c.v, si destaca positivamente sobre el resto tenemos más opciones de pasar la primera criba curricular.

En la entrevista cuidaremos nuestra imagen, intentando que sea juvenil, sana, elegante para proyectar lo más positivo de nosotros. Si lo pensamos, la mayoría de los famosos y políticos cuentan con un asesor de imagen. “Una imagen vale más que mil palabras”

El efecto de primacía y de recencia, está relacionado con la memoria. Si os dijese un listado de 50 palabras y al cabo de un rato os pidiese que me dijeseis aquellas que recordáis, seguramente me diríais las primeras palabras del listado “efecto de primacía” y también recordaríais las últimas “efecto de recencia”.

¿Qué relación tienen estos efectos con c.v y entrevista?

En el Currículum (Cómo hacer un buen Currículum) tendremos en cuenta este efecto para ordenar la información poniendo en primer lugar lo más importante y dejando para el final “otros datos de interés”: incorporación inmediata, disponibilidad total….

En entrevista estos efectos se traducen en la primera impresión que causamos, es fundamental que juegue a nuestro favor, ya que a lo largo de la entrevista, el entrevistador no va a tener tiempo suficiente de confirmar o descartar la impresión que le hemos causado. El efecto de recencia sería el “buen sabor de boca” que dejamos al irnos, la despedida por tanto ha de ser cordial y amable, aunque nos hayan hecho una “Entrevista de choque o tensión”.

Sonia Treviño

Cómo hacer un c.v si no tengo experiencia laboral. Currículum para primerizos

Cómo hacer un c.v si no tengo experiencia laboral. Currículum para primerizos

Cómo hacer un c.v si no tengo experiencia laboral. Currículum para primerizos

En este post vamos a dar unas pautas para aquellas personas que se tienen que enfrentar a realizar su C.V. por primera vez.

Alguna vez tiene que ser la primera, y ¿qué ponemos en ese folio en blanco que pueda captar la atención de los empleadores?

Ya vimos en entradas anteriores qué es el c.v  (Cómo hacer un buen Currículum) y que la finalidad inmediata de este documento es conseguir una entrevista (¿Cómo ganarnos al entrevistador? Genera rapport), es decir, superar la criba curricular y que nos llamen para conocernos en persona.C.V primerizos

Para redactar correctamente este documento, es importante que nos cambiemos de gafas y nos pongamos en el lugar de la persona que lo recibe y reflexionemos sobre: ¿cuántos c.v recibirá al día?, ¿en qué información se fijará más para este puesto de trabajo?, ¿mi c.v es original como para destacar entre el resto?, ¿la información importante se localiza rápidamente?. Cuanto más fácil se lo pongamos al seleccionador, mejor será para nosotros.

Cuando una persona acaba sus estudios y se enfrenta por primera vez a la búsqueda de empleo, no sabe qué poner en su curriculum, cómo ordenar la información.

Así que comenzamos a completar los apartados típicos del currículum vitae y cuando llegamos a “experiencia laboral”, ¿qué ponemos?, esto es más difícil si no hemos trabajado previamente. De forma que el c.v. puede quedar insustancial y más si pensamos que en la mayoría de las ofertas nos piden al menos un año de experiencia.

El primer paso es detectar cuáles son los puntos fuertes para ese puesto de trabajo, es decir, investigar qué es lo que valora más la empresa que hace el proceso de selección e indagar cuáles de esas cualidades tengo yo, “autoconocimiento“(Claves para conocerte mejor: Ventana de Johari). Esto lo podemos reflejar en el apartado de “Objetivo profesional”. (5 claves para definir tu objetivo profesional)

En segundo lugar tenemos que pensar en cuáles son las competencias (10 competencias del buen trabajador/a) que he desarrollado a lo largo de mi formación o en otras experiencias, aunque no hayan sido remuneradas, por ejemplo si he impartido clases particulares, y el puesto de trabajo es de azafata, podría ponerlo de la siguiente manera:

2012 Profesor clases particulares de matemáticas. Particular.

Esta experiencia me ha facilitado desarrollar capacidades como empatía, capacidad de escucha activa y asertividad. (competencias importantes tanto para dar clase como para el trabajo de azafata)

No se trata de mentir o inventarnos experiencias inexistentes, se trata de exprimir aquello que hemos realizado hasta el momento, de demostrar capacidades, competencias, habilidades y logros (Cómo hacer una buena entrevista. Reconoce tus logros), de destacar frente al resto de candidatos.

El modelo c.v que mejor se ajusta a estas necesidades es aquel que refleje la información más relevante para la empresa, además es importante que dicho c.v esté acompañado de la carta de presentación (Pasos para redactar la carta de presentación y conseguir una entrevista) en la que explicaremos aquello que en el c.v no tiene cabida. Como nuestra motivación, interés, entusiasmo, etc.

Si quieres, nosotr@s podemos ayudarte.

Sonia Treviño

Cómo hacer una buena entrevista. Reconoce tus logros

Cómo hacer una buena entrevista. Reconoce tus logros

Cómo hacer una buena entrevista. Reconoce tus logros

Una de las cuestiones que suelen surgir en las entrevistas de trabajo son los logros.

Los logros deben consignarse en la carta de presentación.

Dependiendo del tipo de currículum por el que optemos, también deberemos dar cuenta de nuestros logros.

Es importante para la motivación en la búsqueda de empleo ser conscientes de nuestros logros.

¿Qué es un logro?

Está clara la importancia que tienen los logros en la búsqueda de empleo. Según el diccionario de la RAE, lograr es “conseguir alcanzar lo que se intenta o desea”.

Teniendo en cuenta esta definición podemos darnos cuenta de que se puede producir alguna dificultad a la hora de identificar logros.

Si yo no deseaba alcanzar una meta porque “era lo que había que hacer” o porque lo alcancé sin demasiado esfuerzo o porque se me olvidó el trabajo que me costó conseguirla, no seremos conscientes de nuestros logros.

Profesionalmente, los logros son las aportaciones que has hecho en tu trabajo y que han generado algún beneficio.

Da igual si la empresa ha reconocido dichos logros o no. Es importante que hayan sido gratificantes para ti.

Los logros no solo son situaciones excepcionales en las que actuaste de manera distinta a como lo haces habitualmente. Los logros son también la superación en el día a día.

¿Qué puedo hacer para detectar mis logros?

Sé consciente, recuerda el momento en el que empezaste a trabajar. Cómo fueron esos primeros días, semanas, meses. Ve avanzando en el tiempo.

Mira en tus recuerdos los pasos que fuiste dando. Llega hasta el final de tu último trabajo:

  1. ¿Qué diferencias hay respecto al primer día?
  2. ¿Qué aprendiste y cómo se notó eso en tu desempeño laboral?
  3. ¿Qué cosas hiciste para mejorar el trabajo?

Es ahí donde están encerrados los logros, en esos pequeños hitos que van haciendo que asumas más responsabilidad, que mejores en la cantidad y la calidad del trabajo desarrollado.

Puedes incluso recordar cantidades. Al principio era X, al cabo de un tiempo fue Y.

¿Conseguiste mejorar lo que hacías en el trabajo? 

Si la respuesta es “SÍ”, estás ante un logro.

 

Si quieres EnPositivo podemos ayudarte a descubrir y vender tus logros en la búsqueda de empleo o mejora profesional.

Néstor Villa.