Archivo de la etiqueta: enpositivo

Imagen Pixabay

Cómo hablar bien en público

Cómo hablar bien en público

¿Te consideras buen orador/a?, ¿te gustaría hablar bien delante del público?. Hoy querría que profundizásemos es las características personales que muestran l@s buen@s orador@s.

¿Qué es ser buen orador?

En primer lugar, es fundamental que lleguemos a un acuerdo sobre lo que consideramos un buen orador. Según la RAE:

La oratoria es el arte de hablar con elocuencia, de deleitar, convencer y conmover por medio de la palabra.

En otras definiciones se habla de influir en los demás y convencerles para tomar una determinada acción. También se define a un buen orador como alguien capaz de cambiar las emociones de los oyentes.

Si pensamos en buen@s orador@s es muy posible que a cada persona nos venga alguien a la cabeza pero si los analizamos, tod@s cumplirán unas características.

Características de los buen@s orador@s 

Naturalidad

Siempre debemos apostar por ser nosotros mismos. Para conseguirlo debemos aceptarnos tal como somos. Si hay algo que queremos mejorar, siempre estamos a tiempo de hacerlo. Esta estrategia suele dar mejor resultado que aparentar ser quienes no somos. Si aparentamos algo, perderemos la naturalidad.

En la comunicación lo ideal es actuar con naturalidad y comportarnos como lo hacemos normalmente en nuestro entorno.

Nos tendremos que adaptar al contexto en el que se desarrolla la comunicación pero sin perder nuestra esencia.

Sinceridad

La característica fundamental de la sinceridad es creer lo que dices. Lo recomendable es consultar múltiples fuentes de información para que nuestras afirmaciones estén suficientemente respaldadas por datos contrastables.

Esto implica prepararse concienzudamente cada exposición. Puede ocurrir que nos planteen alguna duda  que no sabemos responder o que nos rebatan con argumentos sólidos. Si esto ocurre, reconoceremos nuestro desconocimiento o la oportunidad del argumento. Normalmente se recomienda en estos casos que aplacemos la respuesta para una próxima ocasión en la que tendremos la oportunidad de responder adecuadamente.

Es mucho mejor esta opción que ponernos a divagar sobre algo que no sabemos ya que crearemos un clima poco favorable para el desarrollo del discurso.

Confianza

Si en la sinceridad creemos en lo que decimos, en la confianza creemos en nosotros mismos. Es extremadamente difícil que el auditorio confíe en nosotros si nosotros no confiamos.

Al igual que en la naturalidad, debemos aceptarnos para mostrarnos confiados pero hay trucos que te darán confianza. Prepara exhaustivamente el tema sobre el que vayas a hablar. Se aconseja que si tienes que hacer una presentación en la que tienes que saber 5, estudia hasta 10. No me digas que esto no te dará seguridad. Si te hace falta, ensaya lo que vas a decir y pregunta a tu entorno cercano qué les parece tu exposición.

Transmitir energía y entusiasmo

Si conseguimos transmitir energía tendremos a nuestros oyentes en el bolsillo. Hay una clara diferencia entre transmitir un mensaje de una manera plana a hacerlo de manera entusiasta.

No es lo mismo transmitir un mensaje como: “digo esto porque es lo que hay que decir”, a transmitirlo como: “me gusta lo que te estoy diciendo, creo en ello y seguro que te ayuda”.

¿Cuántas de estas características puedes cumplir en tus exposiciones en público? Si quieres, EnPositivo podemos ayudarte.

Néstor Villa

Anuncios

Hipnosis, coaching y psicología

Pixabay

Hipnosis, coaching y psicología

En este post vamos a desmitificar las falsas creencias que existen sobre la hipnosis y vamos a explicar lo interesante que resulta para trabajar en procesos de terapia o de coaching.

Mitos sobre la hipnosis

Cuando hablamos de hipnosis a la mayoría de las personas les viene a la cabeza el típico show donde el hipnotizador convence a los hipnotizados a hacer de gallina, a cantar o a hacer cualquier otra cosa, es decir que piensan que la gente termina haciendo cosas sin ser conscientes y en contra de su propia voluntad. Este es uno de los mitos generalizados sobre esta técnica. No existen datos que evidencien que nadie haya obrado en contra de su voluntad en un estado hipnótico.

Otro mito que existe respecto a la hipnosis es que la persona hipnotizada se puede quedar enganchada en un trance y se puede quedar demente. En realidad el “trance” es un estado de relajación profunda, ondas theta 3- 7 hz, por tanto nadie se puede quedar demente por este motivo.

La hipnosis tampoco provoca reacciones excepcionales, casi mágicas en las personas, aunque sí sirve para que la persona hipnotizada tome contacto con sus recursos, y descubra que puede hacer más de lo que él o ella piensa.

Otro mito es pensar que la hipnosis es una terapia tan eficaz que no exige ningún esfuerzo por parte del coachee/paciente para cambiar el comportamiento. En realidad la hipnosis es una técnica que facilita el proceso de cambio, por ejemplo, pero todo el proceso requiere esfuerzo por parte del coachee.

Algunas personas creen que es imposible que la persona hipnotizada mienta, la realidad es que la persona hipnotizada no revelará nada que no desee, ya que mantiene el control en todo momento. Además hay estudios que demuestran que la hipnosis no aumenta la memoria de sucesos pasados disociados en el inconsciente.

Ventajas de la hipnosis

Después de desmitificar algunas falsas creencias sobre la hipnosis hemos de saber cuáles son las principales ventajas de incluir la hipnosis como una técnica más en los procesos de coaching:

  • Aumenta la motivación del coachee para llevar a cabo el plan de acción
  • Aumenta la eficacia y eficiencia del proceso.
  • Fomenta el autocontrol.
  • Facilita la aplicación de sugestiones a otros problemas de la vida diaria.
  • Ayuda a generar expectativas de auto-eficacia.

Hipnosis Ericksoniana

Enpositivo utilizamos principalmente la hipnosis Ericksoniana por resultar muy eficaz.

Milton Erickson utilizaba la hipnosis para permitir para retomar o tomar contacto con los recursos que dentro de nosotros tenemos.

Como ya hemos visto la hipnosis es un estado de conciencia modificada natural, un estado intermedio entre la vigilia y el sueño que atravesamos todos diariamente sin darnos cuenta. Estos estados también los tenemos por ejemplo cuando nos quedamos absortos haciendo una tarea hasta perder noción de todo lo que nos rodea.

La hipnosis utiliza los estados focalizados de atención para la salud. La hipnosis tradicional o clásica está basada en la sugestión, en cambio la hipnosis ericksoniana está basada en los estados de relajación más o menos profundos de la persona hipnotizada y en la participación activa de la misma, por medio de la conversación o del lenguaje simbólico el hipnotizador guía al inconsciente del hipnotizado para permitirle encontrar soluciones a sus problemas.

Se utilizan mensajes saludables ambiguos cuando la persona está en estado de trance para que encuentre sus propios recursos. Todo el mundo puede ser hipnotizado, aunque para acceder a este estado, con cada persona será diferente pero siempre estará consciente a lo largo de toda la sesión.

¿Te gustaría retomar tus recursos?  nosotr@s podemos ayudarte.

Sonia Treviño

Fuente de información:Grupo de Trabajo de Hipnosis Científica del Colegio Oficial de Psicólogos de la Comunitat Valenciana.

Cómo reducir la ansiedad con Mindfulness

Cómo reducir la ansiedad con mindfulness

En este post vamos a explicar cómo las preocupaciones y la baja tolerancia a la incertidumbre influyen en el trastorno de ansiedad, cuáles son sus características y cómo podemos ayudarnos de mindfulness para disminuir la ansiedad.

El trastorno de ansiedad generalizada se caracteriza básicamente por un estado de ansiedad y preocupación excesiva e incontrolable que causa malestar clínicamente significativo e incapacidad en diferentes áreas de la vida.

La preocupación patológica

Ya vimos en otro post cómo las preocupaciones nos absorben mucha energía (ver: No te preocupes: ocúpate o acéptalo)

La mayoría de las personas nos preocupamos con la falsa ilusión de pensar que así controlamos la situación, esto se trata de una creencia irracional: “si estoy preocupado/a estoy influyendo en la situación que me preocupa”. Además a nivel social se refuerza el hecho de que las personas se preocupen porque se considera una acción de “responsabilidad”. Alguien que no se preocupa por nada puede considerarse como “irresponsable”.

Las preocupaciones empiezan a cuestionarse cuando interfieren en nuestra conducta y se parecen más a una obsesión.

No siempre es fácil establecer la diferencia entre preocupaciones y obsesiones.

Frecuentemente las obsesiones son pensamientos egodistónicas, es decir, pensamientos, preocupaciones que no se comprenden, resultan ilógicas y van acompañadas por impulsos, imágenes, compulsiones y una urgencia por hacerlos desaparecer.

En cambio las preocupaciones son egosintónicas, no las percibimos como extrañas, ilógicas o absurdas, sino más bien coherentes con nuestros intereses, nuestras características o creencias.

Intolerancia a la incertidumbre

Otro factor que influye en la ansiedad es la poca tolerancia a la incertidumbre.

Las personas que tienen niveles altos de ansiedad suelen valorar las situaciones inciertas como estresantes por tener un bajo umbral de tolerancia ante lo desconocido.

Las personas que sufren esta intolerancia piensan que el desenlace de una situación ambigua será negativa, creen que la incertidumbre sobre el futuro es injusta y debe ser eliminada o controlada. Esto hace que no sean resolutivos y que necesiten gran cantidad de información para aumentar la certidumbre.

Pasan de tener una preocupación “normal” a una preocupación “incontrolable”.

Mindfulness y la reducción de la ansiedad

El objetivo del mindfulness es la conciencia del momento presente, este objetivo implica:

  1. La autorregulación de la atención hacia la experiencia inmediata que vivimos. “Aquí y ahora”.
  2. Esa atención se caracteriza por la apertura, la curiosidad y la aceptación. “Sin reaccionar ni juzgar”.

La meditación por mindfulness funciona adoptando un papel de espectador de nuestros propios procesos, para darnos cuenta de que no somos nuestros pensamientos, somos mucho más.

Cuando sentimos ansiedad es importante que nos desidentifiquemos con la ansiedad en sí misma. No somos ansiosos, estamos sintiendo palpitaciones fuertes, nos invaden algunas preocupaciones, tenemos miedo al futuro, no soportamos la incertidumbre. En la meditación hacemos conscientes las sensaciones, los pensamientos y las emociones, las observamos con curiosidad, sin juzgarnos y “las dejamos marchar” y nos centramos de nuevo en la respiración, en el aquí y el ahora.

Habitualmente tenemos una conversación mental que ocurre de forma automática, nos asaltan ideas y creemos que la solución a todos los problemas se obtienen a través del pensamiento, pero realmente la solución se consigue gracias a la acción.

El entrenamiento en mindfulness nos facilita la suspensión del juicio que hacemos sobre nosotros/as y nuestros pensamientos y fomenta la observación y aceptación, sin querer cambiar los procesos cognitivos y emocionales que resultan en las distintas áreas de nuestra vida.

Si quieres bajar tu nivel de ansiedad, nosotr@s podemos ayudarte.

Sonia Treviño

Coaching y creatividad: los cinco porqués

Coaching y creatividad: los cinco porqués

En esta entrada vamos a explicar una técnica creativa que sirve para encontrar las verdaderas causas de los problemas.

Los cinco porqués de Toyota

Los cinco porqués de Toyota es una técnica de creatividad que pretende encontrar encontrar las verdaderas causas u orígenes de los conflictos. Los conflictos con nosotros mismos, con nuestra falta de motivación, de ilusión o simplemente de rendimiento en el trabajo o en los estudios.

También nos ayuda a encontrar la causa escondida de nuestros problemas personales o sociales.

¿Cómo funciona?

Esta técnica la inventó un ingeniero de Toyota para descubrir cuál era el origen de los problemas que se daban en su industria: la industria de la automoción. Desde entonces se ha usado sobre todo en esta actividad.

Pues bien, esta técnica consiste en no parar de preguntarse por qué para así llegar a la raíz del problema. No nos detenemos en la primera causa aparente, seguimos preguntando hasta que no se pueda responder nada más. Si llegamos hasta la causa primera del problema, del conflicto, será más fácil encontrar pistas para solucionarlo. No tiene porqué preguntarse cinco veces, el cinco es un número arbitrario. Pueden ser más o menos.

La aplicación es clara y directa en la industria: ¿por qué la producción no llega a lo que debería? Porque las máquinas se averían. ¿Por qué se averían? Porque no tienen un adecuado mantenimiento. ¿Por qué no tienen un adecuado mantenimiento? Porque faltan repuestos. ¿Por qué faltan repuestos? Porque el suministrador no los trae a tiempo. ¿Por qué no los trae a tiempo? Y así llegaremos a las causas y nos permitirán solucionarlo de la mejor manera posible.

Coaching y los cinco porqués

¡Pero si esto es un blog de coaching!, ¿qué hago yo hablando de industria? Pues porque esta técnica puede ser muy aplicable a un proceso de coaching. Os voy a dar un ejemplo de cómo aplicarla tanto en un proceso, como en vuestra vida.

El problema que tengo es que no encuentro trabajo.

P: ¿Por qué no encuentro trabajo?

R: Porque no envío currículums.

P: ¿Por qué no envío currículums?

R: Porque no estoy motivado para encontrar trabajo.

P: ¿Por qué no estoy motivado?

R: Porque mi trabajo no me gusta.

P: ¿Por qué mi trabajo no me gusta?

R: Porque es aburrido.

P: ¿Por qué es aburrido?

R: Porque no trato con otras personas.

P: ¿Por qué no trato con otras personas?

R: Porque mi trabajo es individual.

Resulta que hemos llegado a la conclusión de que lo que a mí me gusta es un trabajo en el que tenga que trabajar en equipo o en contacto con otras personas, cosa que en mis anteriores trabajos, no ocurre.

A partir de aquí podemos empezar a generar alternativas para solucionar el problema inicial: no encuentro trabajo.

Por cierto, ¿podíamos haber seguido preguntando?

Espero que esta técnica os pueda ayudar a solucionar problemas o conflictos. Y, si queréis, EnPositivo os puede ayudar con ésta y con otras muchas.

Néstor Villa

No caer en la tentación

No caer en la tentación

En esta entrada vamos a dar pautas para no caer en la tentación y conseguir mantenernos en nuestros buenos propósitos.

¡Lo hemos conseguido!

Por fin hemos alcanzado nuestra meta, hemos conseguido el peso deseado, hemos dejado de fumar, nos hemos apuntado al gimnasio, hemos comprado los apuntes de la oposición y todo parece que va viento en popa… pero ¿todo es tan sencillo?, a veces tenemos grandes tentaciones y es difícil contenernos.

Ya hemos visto en entradas anteriores cómo gestionar los cambios y alcanzar nuestras metas ver: 8 tips para cambiar .

A menudo lo más complicado es conseguir tener una rutina que nos ayude a mantener el cambio.

Estadios de cambio de Prochaska y DiClemente

En este momento nos encontramos en el estadio “Mantenimiento del cambio”, antes hemos pasado por otros estadios importantes:

Precontemplación

En esta etapa no tenemos intención de cambiar, es frecuente que no tengamos conciencia del problema  o que no conozcamos las consecuencias a corto, medio o largo plazo de nuestra mala conducta (comer dulces, fumar, beber en exceso, etc). Los pros de consumir, por ejemplo, superan los contras.

Contemplación

En esta fase somos conscientes de que existe un problema y se considera abandonar la conducta nociva para nuestra salud en los próximos meses, pero todavía no hemos desarrollado un compromiso firme de cambio.

Preparación o determinación

En este estadio llevamos a cabo pequeños cambios. Además, nos comprometemos a realizar un esfuerzo mayor en un futuro próximo. Los pros de dejar el consumo de dulces, por ejemplo, superan a los contras.

Actuación o acción

Realizamos cambios notorios, fácilmente observables. Es una etapa inestable por el riesgo de recaída o la rápida progresión a la fase de mantenimiento.

Mantenimiento del cambio

En esta fase tenemos que trabajar para consolidar los cambios realizados durante la etapa anterior. En este estadio (tras 6 meses de cambio efectivo) se manejan estrategias para prevenir las recaídas.

Cómo no caer en la tentación 

Las causas principales de la recaída son los estados emocionales negativos, los conflictos interpersonales y la presión social.

Estados emocionales negativos: Son situaciones en las que experimentamos un estado de ánimo o sentimientos negativos como frustración, ira, ansiedad, depresión o aburrimiento.

Conflictos interpersonales: Son situaciones que incluyen un conflicto actual  o reciente asociado con cualquier relación interpersonal, como la pareja, los miembros de la familia , el trabajo, etc.

Presión social: Situaciones en las que distintas personas nos presionan para que volvamos a las conductas anteriores.

Hay tres estrategias que podemos utilizar para evitar la recaída:

  1. Buscar apoyo emocional de nuestros amigos y familia, evitando el conflicto y el estrés.
  2. La aproximación de cambio de estilo de vida, buscaremos desarrollar nuestros nuevos intereses y contactos sociales relacionados con los buenos hábitos que queremos mantener.
  3. Identificar las tentaciones internas y externas y aprender cómo evitarlas o si ocurren que no sea una gran recaída.

Para evitar situaciones de riesgo y mantener nuestra nueva conducta podemos:

  • Abandonar la situación de riesgo. Si no veo la tarta, no me la como.
  • Autoinstrucciones, darnos instrucciones para mantenernos firmes en nuestro propósito.
  • Practicar la relajación, ver: Cómo conseguir una relajación profunda
  • Realizar actividad física o conductas alternativas.
  • Ser asertivo ante la presión social. Ver: Cómo ser más feliz: asertividad
  • Ser benévolo/a con nosotros/as mismos/as. No machacarnos una y otra vez porque hemos caído en la tentación. Caer una vez no significa que hayamos fracasado.

Si quieres mantener tu cambio y no caer en la tentación EnPositivo podemos ayudarte.

Sonia Treviño

 

 

 

Alcanza tus metas

Alcanza tus metas

Alcanza tus metas

En este post vamos a hablar sobre la importancia de no abandonar los sueños y en cómo podemos actuar para conseguirlos.

Cuando intentas conseguir algo y no  te sale, tienes dos opciones: tirar la toalla o usarla para secarte el sudor y seguir intentándolo. 

Claves para conseguir tu sueño

Fija tu meta

En primer lugar es fundamental fijarnos una meta clara y definida. Hacemos lista de la compra y nunca hemos apuntado nuestros objetivos vitales. En este sentido os recomiendo la película: “The Bucket List”. Ver 5 tips para conseguir tus objetivos

Persevera

Debemos ser perseverantes y constantes y no doblegarnos ante la primera derrota, como vimos en anteriores entradas un “fracaso” es una oportunidad de aprendizaje, ya sabemos cómo no debemos seguir haciendo las cosas. Ver ¿Aprendes de tus fracasos o eres un rumiante del mismo?

Pide ayuda

Es importante que tengamos habilidades interpersonales y si necesitamos ayuda, seamos capaces de pedirla. Ver Pide un favor, por favor

Traza un plan de acción

Por supuesto, perseguir un sueño implica correr riesgos, incluso romper con lo establecido para obtener resultados positivos que nos aproximen a la meta. Para este paso es fundamental que desglosemos nuestro plan de acción en pequeños pasos, escalones, y tareas que seamos capaces de realizar, obteniendo así un doble beneficio: por un lado estoy más cerca de mi objetivo y por otro me siento motivado/a y satisfecho/ a por dar ese pequeño primer gran paso.

Gestiona tu tiempo

También tendremos que ser capaces de administrar el tiempo, para poder dedicar todo nuestro esfuerzo por conseguir nuestra propuesta. ¿Cuándo es el momento adecuado? ¿Hay un tiempo perfecto? Muchas veces por esperar este instante mágico en el que creemos que todo va a funcionar, dejamos de avanzar. Mi recomendación es si quieres alcanzar tus sueños ponte manos a la obra. Leer 5 tips para ganar tiempo y no procrastinar

Visualízate cumpliendo tu sueño

Es interesante que visualicemos nuestro sueño hecho realidad, cerrar los ojos y vernos a nosotros mismos realizando las actividades que deseamos ejecutar.

Y lógicamente, tendremos que creer firmemente en nuestra causa, es decir creer en nosotros/as mismos/as y en nuestras metas.

Si quieres, puedes

Para este punto os recomiendo ver el siguiente vídeo: “Historia de equipo de fútbol equipo Panyee FC Tailandi” son 5 minutos basados en hechos reales.

Si quieres, nosotr@s podemos ayudarte.

Sonia Treviño

Cómo aprender de los cambios

Cómo aprender de los cambios

En otros post hemos hablado de cómo nos resistimos al cambio y cómo superarlo. En esta entrada nos vamos a basar en el libro de “Héroes cotidianos” de Pilar Jericó para explicar cómo podemos aprender de los cambios que vivimos y cómo salir más fortalecidos/as de ellos.

La aventura del cambio

Según Pilar Jericó todo cambio puede ser una aventura y estaría formada por los siguientes pasos:

LLAMADA A LA AVENTURA

 

Llamada a la aventura

La llamada a la aventura puede ser de dos tipos:

  1. Llamada del cielo: consiste en un cambio que podemos buscar, por ejemplo un buscar otro trabajo, tener un hijo, vivir en otra ciudad… aunque son opciones elegidas por nosotros nos asusta, porque sabemos lo que perdemos pero no lo que ganamos.
  2. Llamada del trueno: son los cambios que nos vienen dados, una enfermedad, una separación, un despido… no contábamos con ellos pero la vida es así.

En este punto es importante reflexionar sobre todos los recursos de los que disponemos para afrontar este cambio.

Miedo y Negación 

En posts anteriores explicamos por qué nos resistimos al cambio, ver: (¿Por qué nos resistimos al cambio?). Tenemos que tener en cuenta que al cerebro le gusta trabajar con certezas.

Los seres humanos estamos programados para la supervivencia y para este fin contamos con las emociones, una de las más valiosas es el miedo. Ver: (6 pautas para vivir sin miedo). Lo más importante es que este miedo no nos paralice y que podamos seguir recorriendo nuestra aventura.

Un mecanismo de defensa que ponemos en marcha ante el miedo es la negación. En esta fase es fácil postergar decisiones importantes, evitar el tema de cambio, responsabilizar a los demás de nuestras dificultades, es decir, negar lo evidente. 

Pilar Jericó recomienda, para superar el miedo y la fase de negación, reflexionar sobre las siguientes cuestiones:

  • ¿Qué miedo te hace sentir tu aventura? ¿Qué ocurriría si tu temor se cumpliera? ¿Cuál sería la peor de las situaciones? ¿Qué te sucedería entonces y qué podrías hacer?
  • ¿Cuál crees que es tu principal dificultad?
  • ¿Qué te dicen las personas que te conocen bien y que tú no ves en ti?
  • ¿Qué no quieres perder? ¿Qué beneficios te aporta?

Travesía del desierto

En esta fase nos damos cuenta de dónde estamos y realmente y comienza a haber aceptación, tomamos conciencia de las cosas, de aquellas de las que nos tenemos que despedir o deshacer y de las nuevas opciones que se nos presentan.

Es frecuente que se confundan los términos de aceptación y resignación , pero la diferencia es muy significativa, puesto que la aceptación tiene un enfoque proactivo y quién está resignado tiende más a la reacción, pensando que no puede hacer nada para un mayor bienestar.

Por lo tanto la resignación supone vernos indefensos frente a lo que nos ocurre, sin confiar en nuestra valía y con pensamientos negativos recurrentes del tipo: “haga lo que haga no voy a conseguir nada”. Esta actitud nos invita a “tirar la toalla”.

En cambio, la aceptación supone reconocer que algo no nos gusta, para empezar a jugar con las cartas que nos han tocado en esa partida.

Hay una idea oriental que dice “aceptar lo que nos sucede sin cuestionarlo”, esta afirmación se refiere a no cuestionar lo que nos sucede, asumiendo que eso es así, sin negarlo o evitarlo.

En este momento estamos preparados/as para explorar una nueva realidad, algunas claves para este momento son:

Aprendemos nuevos hábitos, ganamos nuevos recursos

Una transformación no se produce si no cambias también tus hábitos

Para cambiar de hábitos tenemos que saber que los antiguos no se olvidan, tenemos que sustituirlos por otros más acordes con nuestras metas, nos tienen que motivar y debemos ser perseverantes. Ver: 7 pasos para conseguir hábitos de vida saludables

En esta fase, podemos hacernos las siguientes preguntas:

  • ¿Cuáles son los hábitos que serían más recomendables? ¿Te sientes protagonista de tu vida o crees que lo malo que te ocurre es por culpa de los otros? ¿Qué beneficios te otorga sentirte víctima de las circunstancias?
  • ¿Qué pensamientos te autoboicotean? ¿Cómo puedes rebatirlos?
  • ¿Eres capaz de reírte de ti mismo/a?
  • Antes de tomar una decisión, ¿qué tipo de impacto tendría para ti en los próximos diez minutos, diez meses y diez años?

Fin de la aventura

Estamos en la fase final, hemos concluido nuestra aventura, en este momento integramos nuestras realidades. Hemos aprendido, nos hemos desarrollado como personas, somos más sabios.

Por todos estos motivos sabemos que la aventura ha merecido la pena.

Si quieres compañía en tu travesía, nosotr@s podemos ayudarte.

Sonia Treviño