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Coaching y creatividad: los cinco porqués

Coaching y creatividad: los cinco porqués

En esta entrada vamos a explicar una técnica creativa que sirve para encontrar las verdaderas causas de los problemas.

Los cinco porqués de Toyota

Los cinco porqués de Toyota es una técnica de creatividad que pretende encontrar encontrar las verdaderas causas u orígenes de los conflictos. Los conflictos con nosotros mismos, con nuestra falta de motivación, de ilusión o simplemente de rendimiento en el trabajo o en los estudios.

También nos ayuda a encontrar la causa escondida de nuestros problemas personales o sociales.

¿Cómo funciona?

Esta técnica la inventó un ingeniero de Toyota para descubrir cuál era el origen de los problemas que se daban en su industria: la industria de la automoción. Desde entonces se ha usado sobre todo en esta actividad.

Pues bien, esta técnica consiste en no parar de preguntarse por qué para así llegar a la raíz del problema. No nos detenemos en la primera causa aparente, seguimos preguntando hasta que no se pueda responder nada más. Si llegamos hasta la causa primera del problema, del conflicto, será más fácil encontrar pistas para solucionarlo. No tiene porqué preguntarse cinco veces, el cinco es un número arbitrario. Pueden ser más o menos.

La aplicación es clara y directa en la industria: ¿por qué la producción no llega a lo que debería? Porque las máquinas se averían. ¿Por qué se averían? Porque no tienen un adecuado mantenimiento. ¿Por qué no tienen un adecuado mantenimiento? Porque faltan repuestos. ¿Por qué faltan repuestos? Porque el suministrador no los trae a tiempo. ¿Por qué no los trae a tiempo? Y así llegaremos a las causas y nos permitirán solucionarlo de la mejor manera posible.

Coaching y los cinco porqués

¡Pero si esto es un blog de coaching!, ¿qué hago yo hablando de industria? Pues porque esta técnica puede ser muy aplicable a un proceso de coaching. Os voy a dar un ejemplo de cómo aplicarla tanto en un proceso, como en vuestra vida.

El problema que tengo es que no encuentro trabajo.

P: ¿Por qué no encuentro trabajo?

R: Porque no envío currículums.

P: ¿Por qué no envío currículums?

R: Porque no estoy motivado para encontrar trabajo.

P: ¿Por qué no estoy motivado?

R: Porque mi trabajo no me gusta.

P: ¿Por qué mi trabajo no me gusta?

R: Porque es aburrido.

P: ¿Por qué es aburrido?

R: Porque no trato con otras personas.

P: ¿Por qué no trato con otras personas?

R: Porque mi trabajo es individual.

Resulta que hemos llegado a la conclusión de que lo que a mí me gusta es un trabajo en el que tenga que trabajar en equipo o en contacto con otras personas, cosa que en mis anteriores trabajos, no ocurre.

A partir de aquí podemos empezar a generar alternativas para solucionar el problema inicial: no encuentro trabajo.

Por cierto, ¿podíamos haber seguido preguntando?

Espero que esta técnica os pueda ayudar a solucionar problemas o conflictos. Y, si queréis, EnPositivo os puede ayudar con ésta y con otras muchas.

Néstor Villa

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No caer en la tentación

No caer en la tentación

En esta entrada vamos a dar pautas para no caer en la tentación y conseguir mantenernos en nuestros buenos propósitos.

¡Lo hemos conseguido!

Por fin hemos alcanzado nuestra meta, hemos conseguido el peso deseado, hemos dejado de fumar, nos hemos apuntado al gimnasio, hemos comprado los apuntes de la oposición y todo parece que va viento en popa… pero ¿todo es tan sencillo?, a veces tenemos grandes tentaciones y es difícil contenernos.

Ya hemos visto en entradas anteriores cómo gestionar los cambios y alcanzar nuestras metas ver: 8 tips para cambiar .

A menudo lo más complicado es conseguir tener una rutina que nos ayude a mantener el cambio.

Estadios de cambio de Prochaska y DiClemente

En este momento nos encontramos en el estadio “Mantenimiento del cambio”, antes hemos pasado por otros estadios importantes:

Precontemplación

En esta etapa no tenemos intención de cambiar, es frecuente que no tengamos conciencia del problema  o que no conozcamos las consecuencias a corto, medio o largo plazo de nuestra mala conducta (comer dulces, fumar, beber en exceso, etc). Los pros de consumir, por ejemplo, superan los contras.

Contemplación

En esta fase somos conscientes de que existe un problema y se considera abandonar la conducta nociva para nuestra salud en los próximos meses, pero todavía no hemos desarrollado un compromiso firme de cambio.

Preparación o determinación

En este estadio llevamos a cabo pequeños cambios. Además, nos comprometemos a realizar un esfuerzo mayor en un futuro próximo. Los pros de dejar el consumo de dulces, por ejemplo, superan a los contras.

Actuación o acción

Realizamos cambios notorios, fácilmente observables. Es una etapa inestable por el riesgo de recaída o la rápida progresión a la fase de mantenimiento.

Mantenimiento del cambio

En esta fase tenemos que trabajar para consolidar los cambios realizados durante la etapa anterior. En este estadio (tras 6 meses de cambio efectivo) se manejan estrategias para prevenir las recaídas.

Cómo no caer en la tentación 

Las causas principales de la recaída son los estados emocionales negativos, los conflictos interpersonales y la presión social.

Estados emocionales negativos: Son situaciones en las que experimentamos un estado de ánimo o sentimientos negativos como frustración, ira, ansiedad, depresión o aburrimiento.

Conflictos interpersonales: Son situaciones que incluyen un conflicto actual  o reciente asociado con cualquier relación interpersonal, como la pareja, los miembros de la familia , el trabajo, etc.

Presión social: Situaciones en las que distintas personas nos presionan para que volvamos a las conductas anteriores.

Hay tres estrategias que podemos utilizar para evitar la recaída:

  1. Buscar apoyo emocional de nuestros amigos y familia, evitando el conflicto y el estrés.
  2. La aproximación de cambio de estilo de vida, buscaremos desarrollar nuestros nuevos intereses y contactos sociales relacionados con los buenos hábitos que queremos mantener.
  3. Identificar las tentaciones internas y externas y aprender cómo evitarlas o si ocurren que no sea una gran recaída.

Para evitar situaciones de riesgo y mantener nuestra nueva conducta podemos:

  • Abandonar la situación de riesgo. Si no veo la tarta, no me la como.
  • Autoinstrucciones, darnos instrucciones para mantenernos firmes en nuestro propósito.
  • Practicar la relajación, ver: Cómo conseguir una relajación profunda
  • Realizar actividad física o conductas alternativas.
  • Ser asertivo ante la presión social. Ver: Cómo ser más feliz: asertividad
  • Ser benévolo/a con nosotros/as mismos/as. No machacarnos una y otra vez porque hemos caído en la tentación. Caer una vez no significa que hayamos fracasado.

Si quieres mantener tu cambio y no caer en la tentación EnPositivo podemos ayudarte.

Sonia Treviño

 

 

 

Alcanza tus metas

Alcanza tus metas

Alcanza tus metas

En este post vamos a hablar sobre la importancia de no abandonar los sueños y en cómo podemos actuar para conseguirlos.

Cuando intentas conseguir algo y no  te sale, tienes dos opciones: tirar la toalla o usarla para secarte el sudor y seguir intentándolo. 

Claves para conseguir tu sueño

Fija tu meta

En primer lugar es fundamental fijarnos una meta clara y definida. Hacemos lista de la compra y nunca hemos apuntado nuestros objetivos vitales. En este sentido os recomiendo la película: “The Bucket List”. Ver 5 tips para conseguir tus objetivos

Persevera

Debemos ser perseverantes y constantes y no doblegarnos ante la primera derrota, como vimos en anteriores entradas un “fracaso” es una oportunidad de aprendizaje, ya sabemos cómo no debemos seguir haciendo las cosas. Ver ¿Aprendes de tus fracasos o eres un rumiante del mismo?

Pide ayuda

Es importante que tengamos habilidades interpersonales y si necesitamos ayuda, seamos capaces de pedirla. Ver Pide un favor, por favor

Traza un plan de acción

Por supuesto, perseguir un sueño implica correr riesgos, incluso romper con lo establecido para obtener resultados positivos que nos aproximen a la meta. Para este paso es fundamental que desglosemos nuestro plan de acción en pequeños pasos, escalones, y tareas que seamos capaces de realizar, obteniendo así un doble beneficio: por un lado estoy más cerca de mi objetivo y por otro me siento motivado/a y satisfecho/ a por dar ese pequeño primer gran paso.

Gestiona tu tiempo

También tendremos que ser capaces de administrar el tiempo, para poder dedicar todo nuestro esfuerzo por conseguir nuestra propuesta. ¿Cuándo es el momento adecuado? ¿Hay un tiempo perfecto? Muchas veces por esperar este instante mágico en el que creemos que todo va a funcionar, dejamos de avanzar. Mi recomendación es si quieres alcanzar tus sueños ponte manos a la obra. Leer 5 tips para ganar tiempo y no procrastinar

Visualízate cumpliendo tu sueño

Es interesante que visualicemos nuestro sueño hecho realidad, cerrar los ojos y vernos a nosotros mismos realizando las actividades que deseamos ejecutar.

Y lógicamente, tendremos que creer firmemente en nuestra causa, es decir creer en nosotros/as mismos/as y en nuestras metas.

Si quieres, puedes

Para este punto os recomiendo ver el siguiente vídeo: “Historia de equipo de fútbol equipo Panyee FC Tailandi” son 5 minutos basados en hechos reales.

Si quieres, nosotr@s podemos ayudarte.

Sonia Treviño

Cómo aprender de los cambios

Cómo aprender de los cambios

En otros post hemos hablado de cómo nos resistimos al cambio y cómo superarlo. En esta entrada nos vamos a basar en el libro de “Héroes cotidianos” de Pilar Jericó para explicar cómo podemos aprender de los cambios que vivimos y cómo salir más fortalecidos/as de ellos.

La aventura del cambio

Según Pilar Jericó todo cambio puede ser una aventura y estaría formada por los siguientes pasos:

LLAMADA A LA AVENTURA

 

Llamada a la aventura

La llamada a la aventura puede ser de dos tipos:

  1. Llamada del cielo: consiste en un cambio que podemos buscar, por ejemplo un buscar otro trabajo, tener un hijo, vivir en otra ciudad… aunque son opciones elegidas por nosotros nos asusta, porque sabemos lo que perdemos pero no lo que ganamos.
  2. Llamada del trueno: son los cambios que nos vienen dados, una enfermedad, una separación, un despido… no contábamos con ellos pero la vida es así.

En este punto es importante reflexionar sobre todos los recursos de los que disponemos para afrontar este cambio.

Miedo y Negación 

En posts anteriores explicamos por qué nos resistimos al cambio, ver: (¿Por qué nos resistimos al cambio?). Tenemos que tener en cuenta que al cerebro le gusta trabajar con certezas.

Los seres humanos estamos programados para la supervivencia y para este fin contamos con las emociones, una de las más valiosas es el miedo. Ver: (6 pautas para vivir sin miedo). Lo más importante es que este miedo no nos paralice y que podamos seguir recorriendo nuestra aventura.

Un mecanismo de defensa que ponemos en marcha ante el miedo es la negación. En esta fase es fácil postergar decisiones importantes, evitar el tema de cambio, responsabilizar a los demás de nuestras dificultades, es decir, negar lo evidente. 

Pilar Jericó recomienda, para superar el miedo y la fase de negación, reflexionar sobre las siguientes cuestiones:

  • ¿Qué miedo te hace sentir tu aventura? ¿Qué ocurriría si tu temor se cumpliera? ¿Cuál sería la peor de las situaciones? ¿Qué te sucedería entonces y qué podrías hacer?
  • ¿Cuál crees que es tu principal dificultad?
  • ¿Qué te dicen las personas que te conocen bien y que tú no ves en ti?
  • ¿Qué no quieres perder? ¿Qué beneficios te aporta?

Travesía del desierto

En esta fase nos damos cuenta de dónde estamos y realmente y comienza a haber aceptación, tomamos conciencia de las cosas, de aquellas de las que nos tenemos que despedir o deshacer y de las nuevas opciones que se nos presentan.

Es frecuente que se confundan los términos de aceptación y resignación , pero la diferencia es muy significativa, puesto que la aceptación tiene un enfoque proactivo y quién está resignado tiende más a la reacción, pensando que no puede hacer nada para un mayor bienestar.

Por lo tanto la resignación supone vernos indefensos frente a lo que nos ocurre, sin confiar en nuestra valía y con pensamientos negativos recurrentes del tipo: “haga lo que haga no voy a conseguir nada”. Esta actitud nos invita a “tirar la toalla”.

En cambio, la aceptación supone reconocer que algo no nos gusta, para empezar a jugar con las cartas que nos han tocado en esa partida.

Hay una idea oriental que dice “aceptar lo que nos sucede sin cuestionarlo”, esta afirmación se refiere a no cuestionar lo que nos sucede, asumiendo que eso es así, sin negarlo o evitarlo.

En este momento estamos preparados/as para explorar una nueva realidad, algunas claves para este momento son:

Aprendemos nuevos hábitos, ganamos nuevos recursos

Una transformación no se produce si no cambias también tus hábitos

Para cambiar de hábitos tenemos que saber que los antiguos no se olvidan, tenemos que sustituirlos por otros más acordes con nuestras metas, nos tienen que motivar y debemos ser perseverantes. Ver: 7 pasos para conseguir hábitos de vida saludables

En esta fase, podemos hacernos las siguientes preguntas:

  • ¿Cuáles son los hábitos que serían más recomendables? ¿Te sientes protagonista de tu vida o crees que lo malo que te ocurre es por culpa de los otros? ¿Qué beneficios te otorga sentirte víctima de las circunstancias?
  • ¿Qué pensamientos te autoboicotean? ¿Cómo puedes rebatirlos?
  • ¿Eres capaz de reírte de ti mismo/a?
  • Antes de tomar una decisión, ¿qué tipo de impacto tendría para ti en los próximos diez minutos, diez meses y diez años?

Fin de la aventura

Estamos en la fase final, hemos concluido nuestra aventura, en este momento integramos nuestras realidades. Hemos aprendido, nos hemos desarrollado como personas, somos más sabios.

Por todos estos motivos sabemos que la aventura ha merecido la pena.

Si quieres compañía en tu travesía, nosotr@s podemos ayudarte.

Sonia Treviño

SER PERFECTO

Ser perfectos

Ser perfectos

¿En qué consiste ser perfectos? En este post vamos a hablar de la importancia que tiene la Autocompasión para nuestra autoestima y de cómo luchar por la perfección nos puede llevar a frustración y a tirar la toalla.

“Tengo derecho a hacer las cosas bien, pero nadie me obliga a ser PERFECTO”

Perfección

¿Existe la perfección? ¿Es universal? ¿Podemos alcanzarla? ¿Qué sucede cuando no llegamos a esa “perfección”? Si te has parado a reflexionar sobre estas preguntas, quizás te hayas dado cuenta de que la perfección no existe, lo que puede ser perfecto para una persona puede no serlo para otra, no podemos alcanzar algo que no existe, por lo tanto cuando nos movilizamos por alcanzar lo inexistente sentiremos: frustración, tristeza, pena, sensación de ser inútil…

Las personas que son muy perfeccionistas suelen tener baja autoestima (verCómo mejorar la autoestima: Acéptate), falta de motivación, obsesiones, falta de confianza y tenderán a la inmovilización (si no me sale perfecto no lo hago)

Renunciar al perfeccionismo no quiere decir que seamos personas “conformistas” o que no tratemos de hacer las cosas lo mejor posible, pero es más sano hacerlo desde otro ángulo.

Leyendo el libro “Mindfulness, aceptación y psicología positiva” de Todd B.Kashdan y Joseph Ciarrochi me llamó gratamente la atención el concepto de “autocompasión”, me parece que es una capacidad muy útil para las personas que luchan una y otra vez para ser “perfectas”.

Aunque la RAE define la compasión como sentimiento de conmiseración y lástima que se tiene hacia quienes sufren penalidades o desgracias. Mackey y Fanning (1991) entienden la compasión como algo que implica el desarrollo de comprensión, aceptación y perdón.

El psicoterapeuta, profesor e investigador inglés Paul Gilbert, fundador de una Terapia Centrada en la Compasión habla de que la compasión tiene seis componentes principales.

Cómo aumentar nuestra Autocompasión:

  1. Desarrollar una motivación para cuidar del bienestar de uno mismo y del de los demás.
  2. Desarrollar la sensibilidad de uno mismo por su propio malestar, sus necesidades y las de los demás; reconocer cómo las propias emociones de amenaza (por ejemplo la ira) pueden bloquear esa sensibilidad.
  3. Abrirse emocionalmente y conmoverse por los sentimientos, el malestar y las necesidades de los demás.
  4. Desarrollar la capacidad de tolerar el malestar y las emociones, vinculado a la capacidad de “estar con” emociones dolorosas de uno mismo o de los demás sin evitarlas ni intentar atenuarlas, aceptándolas.
  5. Desarrollar empatía, que implica mayores habilidades cognitivas y de imaginación para poder ponerse en el lugar del otro entendiendo cómo pueden sentirse o actuar como lo hacen.
  6. Desarrollar el no juzgar es una manera de abstenerse de condenar y acusar, esto no significa que no tengamos preferencias.

Si nos marcamos un objetivo desde el perfeccionismo, jamás llegaremos, en cambio si aceptamos el reto de conseguir esa meta con “autocompasión”, desarrollando sus seis componentes ¿cómo nos sentiremos en el proceso? Seguro que más confiados/as y con más energía, más motivados/as y benévolos/as con nosotros/as mismas y estos ingredientes son fundamentales para alcanzar lo que nos propongamos.

Si quieres, nosotr@s podemos ayudarte.

Sonia Treviño

Mindfulness y cómo permanecer presente

Mindfulness y cómo permanecer presente

En distintas entradas hemos hablado de las ventajas que tiene para nuestra vida practicar mindfulness. Ver:  Ser feliz sin juzgar: Mindfulness

En este post vamos a explicar cómo se aprende a “permanecer presentes” gracias a la atención plena.

En nuestro día a día es frecuente hacer la mayoría de nuestras actividades en forma de “piloto automático”. (Ver: Cómo actuar correctamente. Desconecta el piloto automático) y pensar que el tiempo que dedicamos a las cosas que nos disgustan es tiempo robado o perdido, cuando cada segundo que pasa forma parte de nuestra vida y nos lo perdemos por no estar presentes en el aquí y el ahora.

En qué consiste permanecer presente

Estar presentes es una práctica de mindfulness que consiste en ser conscientes de lo que nos ocurre, aceptándolo sin ningún tipo de juicio. La dificultad radica cuando nos asaltan pensamientos desagradables, puesto que nuestra naturaleza es intentar que desaparezcan o evitar que vuelvan a suceder. También es complejo cuando los pensamientos que nos abordan son positivos, en este caso la tendencia es aferrarnos a ellos. Sin embargo, estas dos formas de reaccionar pueden ser problemáticas porque cuanto más intentamos apegarnos a ciertas cosas o huir de otras, más difícil nos resulta conseguirlo.

La práctica de mindfulness nos ayuda a superar estas reacciones automáticas de adherencia o aversión, relacionándonos desde la aceptación y el no- juicio con todas las experiencias que vivimos, tanto las agradables como las desagradables.

Cómo estar presentes en el aquí y el ahora

En esta práctica la sesión comienza con una meditación de 5 minutos en la que nos debemos centrar en una única imagen o en un único sonido, siendo lo importante que permanezcamos en el presente escuchando o viendo algo con plena conciencia, y dejando marchar los pensamientos que puedan aparecer.

A continuación pasamos a la meditación en postura sedante, pero ampliando el foco de atención desde la respiración y las sensaciones corporales a los sonidos en primer lugar y a los pensamientos después, la duración de esta nueva meditación puede durar hasta 40 minutos.

Al final de la meditación leemos el poema “Los gansos salvajes” de Mary Oliver que ejemplifica estar presente aceptando las experiencias tal y como son.

Los gansos salvajes

No tienes que ser bueno.
No tienes que caminar sobre tus rodillas, arrepintiéndote,
durante cien millas a través del desierto.
Sólo tienes que permitir que el suave animal de tu cuerpo
ame aquello que ama.

Cuéntame acerca de la desesperación, la tuya, y yo te contaré la mía.
Mientras tanto el mundo sigue girando.
Mientras tanto el sol y las transparentes esquirlas de lluvia
están moviéndose a través de los paisajes,
sobre las llanuras y los profundos bosques,
las montañas y los ríos.
Mientras tanto los gansos salvajes, altos en el limpio aire azul,
están volviendo a casa otra vez.

Quienquiera que seas, no importa cuan solo estés,
el mundo se ofrece a tu imaginación,
te llama como los gansos salvajes, chillones y emocionados,
una y otra vez anunciando tu lugar
en la familia de las cosas.

Si quieres aprender a estar presente,  nosotr@s podemos ayudarte.

Sonia Treviño

Feedback

Feedback

En diferentes entradas hemos hablado de la importancia de hacer buenas críticas (ver: Cómo hacer y recibir críticas) y hemos facilitado distintas técnicas para dar feedback (ver: Tres pasos para dar feedback).

En este post vamos a presentaros la técnica MIMO para dar feedback a nuestro interlocutor y hacer críticas realmente constructivas.

Características que ha de tener un buen feedback

En mi opinión, y así se lo hago saber a mis alumnos/as, el feedback siempre ha de ser positivo y ayudar a la persona que tenemos enfrente a tener una visión de cómo ha realizado su actuación para que si quiere, pueda mejorar.

  1. El feedback ha de ser consentido por la parte que lo va a recibir.
  2. Cuando expresemos nuestra opinión lo haremos siempre en primera persona (“yo opino”, “en mi opinión”, “a mí me ha parecido”, ” a mí me gustaría”).
  3. La información debe ser objetiva y basada en hechos observables por parte de todos.
  4. Además nuestro comentario para que la otra persona mejore ha de ser específico, diciendo lo que exactamente nos ha gustado o disgustado.

A continuación os presento la técnica mimo para que este feedback sea lo más útil posible.

Técnica MIMO para dar feedback

Esta técnica debe su nombre al siguiente acrónimo:

M: Mantener, en este primer paso debemos explicar a la persona que ha hecho una intervención qué es lo que nos gustaría que mantuviera. Por ejemplo: “En mi opinión mantendría el tono de voz que has utilizado y cómo has mirado a las personas cuando estabas explicando”.

I: Incrementar, en este paso podemos aconsejar qué nos gustaría que aumentase la persona que recibe la crítica. Por ejemplo: “Yo utilizaría más imágenes y más grandes para que las personas del fondo puedan ver mejor tu exposición”.

M: Mejorar, en este tercer paso expresamos qué aspectos podrían mejorarse. Por ejemplo: “A mí me gustaría que los ejemplos que nos facilitas, sean más próximos a nuestra realidad para entender mejor los conceptos”.

O: Omitir, por último decimos aquello que en nuestra opinión no aporta riqueza al trabajo de la persona y que incluso hace que pierda calidad. Un ejemplo podría ser: “En mi opinión la música de fondo distrae y quita importancia a la idea principal, yo la omitiría”

Además toda crítica que se haga con mimo y cariño seguro que es constructiva y recibida con ánimo de mejora.

Espero que os sea útil y la pongáis en práctica siempre que queráis comunicar y expresar vuestra opinión.

Si quieres lograr una comunicación más eficaz, nosotr@s podemos ayudarte.

Sonia Treviño