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Compartir alegría y felicidad

Cuatro trucos para compartir la alegría y la felicidad

Cuatro trucos para compartir la alegría y la felicidad

En este post os vamos a dar cuatro trucos para compartir la alegría y la felicidad de las personas que nos rodean.

La empatía se define como aquella actitud personal que permite al sujeto ponerse en la situación del otro intentando comprenderle desde su punto de vista, sentir lo que él está experimentando y entender lo mejor posible sus posturas, criterios o sentimientos. (Para saber más sobre empatía también puedes mirar el post: “En sus zapatos, ¿empatizas?”)

Seguramente todos nos hemos puesto en el lugar de otros cuando están tristes o necesitan ayuda. Es posible que la empatía se entienda en estos términos: empatizar con los demás cuando se encuentran mal.

Debido a esta concepción de la habilidad de empatizar podemos encontrarnos con que nos sintamos un poco hartos de ella. La sensación que llegamos a tener es que cuando practicamos la empatía terminamos agotados y hastiados de escuchar el dolor que sufren los demás.

Veamos 4 trucos para que esto no sea así:

1. No involucres a las emociones.

Empatía hace referencia al esfuerzo por comprender a la otra persona desde su perspectiva de la realidad y entender lo que está sintiendo. No intervienen procesos emocionales sino que comprenderemos porqué se siente así, cuáles son las causas que le han llevado a esa situación y podremos entender su manera de actuar o las decisiones que toma.

2. Distingue entre empatía y simpatía.

En la simpatía sí intervienen procesos emocionales. Percibimos las emociones, sentimientos o estado de ánimo de la otra persona y los compartimos. Si la persona se siente triste, nosotros nos sentiremos tristes.

3. Disfruta de la alegría.

Utiliza la simpatía para los momentos de alegría que disfruten los demás. ¿Quién ha dicho que la empatía y la simpatía solo sean para los momentos malos? Alégrate con los éxitos y alegrías que compartan contigo.

4. Evita la envidia.

Es posible que cuando alguien nos cuente que le va muy bien y está muy contento, nosotros nos demos cuenta de que a nosotros no nos va igual de bien. Si hacemos un esfuerzo, podremos compartir ese momento de felicidad. Ya tendremos tiempo después para reflexionar y ponernos en marcha para que a nosotros nos vaya igual de bien.

Con estos trucos podemos conseguir:

Disfrutar de la empatía

Conocer mejor a los demás

¡¡Ayudar!!

Si después de todo esto quieres saber más sobre como entender a los demás, EnPositivo puede ayudarte.

Néstor Villa

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Pasos para ser positivo

6 pasos para ser positivo

6 pasos para ser positivo

En el post de hoy os recomendaré 6 pasos para ser más positivo.

Leyendo el libro “El cociente agallas” del Dr. Mario Alonso Puig, me llamó la atención un estudio llevado a cabo por Davidson en el que se sugería que nacemos ya con una tendencia a ver el vaso medio lleno o medio vacío según si tenemos más intensidad de actividad en el lóbulo frontal izquierdo o derecho.

En las personas positivas manda la región prefrontal izquierda, los rasgos más significativos son:

  • Tienen sentimientos de alegría.
  • Ponen el foco en lo que puede salir bien y no en lo que puede ir mal.
  • Ven los cambios como oportunidades, aproximación a lo nuevo.
  • Buscan el lado positivo de las cosas.
  • Realizan planes dirigidos al desarrollo personal y profesional.
  • Se ven capaces de hacer frente a nuevos retos.

La región prefrontal derecha es la que manda en las personas más negativas, algunos rasgos que las representan son los siguientes:

  • Tienen sentimientos de inseguridad ante la novedad.
  • Pueden sentir angustia, miedo, ira o ansiedad ante los problemas.
  • Se enfocan en lo que puede salir mal.
  • Tienden a preocuparse y a desanimarse cuando comenten fallos, por pequeños que sean.

Estos perfiles emocionales son una forma consecuente de responder a las experiencias vitales que influye en los estados emocionales, en el ánimo y en los rasgos emocionales. Sea cual sea la tendencia natural, siempre se puede cambiar, reconocer si eres más o menos positivo es el punto de partida para el cambio que desees realizar.

Posteriormente Richard Davidson, amplió estos perfiles emocionales de dos a seis.  Las seis dimensiones usadas para clasificar el perfil emocional son: resiliencia, poner foco, autogobierno, empatía, adaptación al interono e ilusión.

Pasos para ser más positivo:

  1. Desarrollar la capacidad de resiliencia. Puedes leer el post: 9 pasos para tolerar la frustración. Resiliencia
  2. Poner foco y atención en las metas que se propone y persistir hasta conseguirlas.
  3. Autogobierno, es decir tienen capacidad de auto conocimiento y entendimiento hacia sí mismo/a. Puedes desarrollar este paso leyendo el post: Claves para conocerte mejor: Ventana de Johari.
  4. Agudeza sensorial, tener la capacidad de percibir lo que pueden sentir los demás. Empatía.
  5. Capacidad de adaptación al entorno.
  6. Estabilidad de las emociones positivas. Esta capacidad implica mantener la ilusión, alegría, serenidad o entusiasmo.

Cada dimensión del perfil emocional describe un continuo y cada persona puede puntuar de una forma diferente en cada una de ellas. Cuanto más alto puntuemos en estas capacidades, tendremos más facilidad para superar obstáculos, alcanzar objetivos y mantener el entusiasmo.

¿Cómo podemos desarrollar estas capacidades? Podemos entrenar las habilidades sociales y emocionales, para gestionar nuestras emociones, relacionarnos mejor con los demás, aumentar la autoestima y lograr un mayor bienestar.

Si quieres, EnPositivo podemos ayudarte.

Sonia Treviño 

4 pasos para perdonar

4 pasos para perdonar

4 pasos para perdonar

En otro post  veíamos el sufrimiento que nos ocasionaba la emoción de “ira” y el “rencor” (Cómo liberarte del rencor). Una forma de librarnos interiormente de este dolor es perdonar, incluso si el o la causante de nuestra emoción no nos lo pide.

Perdonar a la otra persona nos puede servir para reconciliarnos con nuestro/a ofensor/a pero lo más importante es que nos reconciliamos con nosotros/as mismos/as.

¿Es fácil perdonar? “Solamente aquellos espíritus verdaderamente valerosos saben la manera de perdonar” Laurence Sterne

Perdonar no significa que nuestras sensaciones negativas se diluyan por completo, ni que olvidemos el daño que nos han hecho (esto es positivo para que no vuelva a repetirse) pero sí dejaremos poco a poco de sufrir.

Cuando alguien nos hace daño, se abre una herida en nosotros/as, y cada vez que sentimos rencor se vuelve a abrir. A través de perdón, conseguiremos que esta herida se cure.

Perdonar, no quiere decir que justifiquemos lo que hizo la otra persona, ni que pensemos que lo que sucedió es justo, tampoco significa que nos expongamos a esa persona si sigue haciéndonos daño. El proceso de perdón supone tomar la decisión de aceptar lo que sucedió y seguir hacia delante, creciendo personalmente.

 

¿Cómo podemos perdonar?

A continuación propongo una serie de pasos que nos pueden ayudar a hacerlo:

  1. Lo primero que tenemos que pensar es si realmente estamos dispuestos a perdonar y dejar ese asunto en el pasado, ya que, como hemos visto, el perdón es una decisión que depende solo de nosotros/as.
  2. En segundo lugar, es importante reconocer el daño que nos han hecho y que merecemos respeto, para ello podemos escribir una carta poniendo todo lo que sentimos y pensamos de esa persona que nos ha ofendido, sintiéndonos libres de usar las palabras que queramos porque esta carta no la vamos a enviar.
  3. En tercer lugar vamos a realizar un ejercicio de empatía (8 tips para empatizar con los demás) poniéndonos en el lugar de la persona que nos dañó y pensando las razones y/o circunstancias que la impulsaron a hacer lo que hizo (aunque no las compartas, ni entiendas, ni las justifiques). Posteriormente, piensa en qué cosas buenas hizo por ti esa misma persona.
  4. El último paso sería escribir una carta perdonando a nuestro/a ofensor/a desde esta nueva perspectiva. Esta carta tampoco la tienes por qué enviar.

Si quieres, nosotr@s podemos ayudarte.

Sonia Treviño

tecnicas para dar feedback

Técnicas para dar feedback

Técnicas para dar feedback

En este post os quiero enseñar distintas técnicas para dar feedback y aumentar el desarrollo y mejora de las personas.

Veamos, en un principio, en qué consiste el feedback o retroalimentación:

Consiste en dar información a otra persona o grupo sobre su conducta y cómo ésta nos afecta.

Tiene dos componentes: incluye un componente de observación (lo que yo observo en la conducta del otro) y un componente emocional (qué sentimientos provoca en mi la conducta observada).

Sirve para reflejar a los demás qué comportamientos pueden seguir realizando, dados los efectos positivos que causa sobre  nosotros, o cuáles modificar o cambiar en función del impacto negativo que ejercen.

Puede ser feedback positivo o feedback negativo. No nos gusta mucho el término feedback negativo pero vamos a usarlo para facilitar la distinción entre uno y otro. Además de feedback negativo se puede llamar feedback constructivo o de mejora.

Feedback positivo:

Es aquel en el que se reconoce un trabajo bien hecho o cómo nos ha afectado positivamente la acción de otra persona. Lo ideal es darlo inmediatamente después de haberse producido el hecho sobre el que vamos a dar feedback. Puede darse en público o en privado.

Es fundamental que sea sincero, es decir, que realmente queramos afirmar o aprobar las acciones de la otra persona.

El feedback positivo es una forma  de alabar, no de manipular. Esto es, no debemos darlo esperando algo a cambio.

También es importante no juntar varias cosas. A cada actuación que queramos aprobar o alabar le debe corresponder su feedback. Nada de dar de feedback por muchas cosas a la vez.

Feedback negativo o constructivo

Se trata del feedback que usamos para hacer saber a la otra persona cómo nos afecta negativamente lo que hace o dice.

De esta manera la persona tiene información clara y no tiene que estar haciendo suposiciones que pueden ser acertadas o no.

Este feedback debe darse en un momento oportuno, es decir, si estamos estresados o enfadados, debemos esperar a estar tranquilos ya que si no, es muy posible que nosotros estemos diciendo una cosa y nuestro lenguaje no verbal otra.

No se debe dar en público

¿Por qué es Importante el feedback?

Básicamente sirve para dos cosas:

  1. Para reconocer comportamientos y conductas que repercuten positivamente en el desarrollo de la persona, del equipo y de la empresa para que, en la medida de lo posible, se repitan o aumente su frecuencia.
  2. Y para identificar comportamientos y conductas no adecuados, de tal modo que las personas sean capaces de modificarlos para su propio bien o el del grupo.

No debemos centrarnos en dar feedback de mejora o feedback negativo, lo ideal es que se produzca una relación de 4:1. Cada 4 feedback positivos, un feedback negativo.

Cuando se niega el feedback en el ámbito laboral, se puede responder mostrando una conducta inapropiada o inefectiva. Lo que indudablemente se producirá es un descenso en la satisfacción laboral que bajará la motivación y con ello el rendimiento.

Más concretamente, por un lado el feedback mantendrá o incluso aumentará los puntos fuertes. Por otro lado, daremos información sobre las cosas que no se están haciendo bien, dando la oportunidad de mejorar.

Técnicas para dar feedback

Técnica del Sandwich

Se usa para dar feedback negativo.

Consiste en empezar el feedback diciendo a la persona que lo recibe algo positivo. A continuación se dice la cuestión a mejorar para terminar con algo positivo o con una frase de ánimo.

Por ejemplo:

Has tenido unas iniciativas bastante acertadas en este proyecto de marketing como la publicidad en google y el mailing. La gente cada vez usa más Internet y creo que puede ser el futuro. También sería interesante desarrollar el tema de la publicidad en prensa. Me gustaría que lo estudiaras más porque he visto que ha quedado desatendido. Te tengo que decir que, hasta el momento, creo que en tu departamento habéis hecho un gran trabajo de ventas”.

Esta técnica suele ser preferida por las personas que dan feedback frente a las que lo reciben, que pueden percibir las cuestiones positivas como falsas.

Feedback directo

Se dice simplemente lo que se tiene que decir. Debe ser específico, es decir, no hablar de vaguedades. No se debe decir: “este informe está mal”, sino “a este informe le faltan los datos de ventas y está incompleto”

También debe ser descriptivo, es decir sin valoraciones, eliminando nuestra carga de subjetividad en la medida de lo posible. No es lo ideal ni mucho menos decir: “sois unos vagos”, sino “vuestro rendimiento no es el que se esperaba” y demostrarlo con datos.

Se debe dirigir a comportamientos modificables. De nada servirá un feedback sobre una cuestión que no se puede modificar.

Debe ser oportuno. Ofrecido en el momento adecuado, como comentamos más arriba.

Debe contemplar las necesidades de la persona que lo recibe y no solo las del que lo da.

Por último, se debe comprobar que ha sido comprendido.

Este tipo de feedback suele ser preferido por la persona que recibe el feedback y suele ser más costoso para la persona que lo da, sobre todo cuando es para mejorar.

Dado que dar feedback es una habilidad, conviene practicarla. Y además, como hemos dicho antes, el feedback positivo tiene que ser mucho más abundante que el negativo.

Después de saber esto, ¿te planteas cambiar tu forma de dar feedback?

Néstor Villa

 

4 consejos para escuchar activamente

4 consejos para escuchar activamente

4 consejos para escuchar activamente

En este post, os vamos a facilitar cuatro consejos para desarrollar la capacidad de escuchar activamente y mejorar nuestra comunicación a todos los niveles.

En otras entradas del blog hemos hablado sobre la empatía. Para dominar esta habilidad siempre se dice que hay que hacer una escucha activa.

Hoy vamos a ver cómo de manera práctica como hacer una escucha activa:

  1. Escuchar sin interrumpir y menos contradecir:

Esto implica dejar terminar a la persona. Muchas veces sentimos la tentación de hablar antes de que el otro termine. Pensamos que no le importará que le interrumpamos ya que le vamos a dar “la respuesta” o “el consejo”, le vamos a ayudar. También es posible que le interrumpamos porque nosotros sabemos que estamos en lo cierto y ella está equivocada, en consecuencia le vamos a sacar de su error. Otra posibilidad es que pensemos que si no intervenimos, nuestro interlocutor estará hablando durante horas.

      2. Escuchar prestando el 100% de atención:

Es muy frecuente que mientras nos hablan estemos pensando en la respuesta que vamos a dar o que nos impacientemos porque no van al grano. También es posible que tengamos la sensación de haber escuchado (u oído) lo mismo infinidad de veces, lo que nos lleva a “desconectar”. Esto, por no hablar de que nos haya sucedido algo importante o que nos haya marcado anteriormente y lo tengamos dando vueltas en la cabeza.

         3. Escuchar más allá de las palabras

En ocasiones, prestamos atención únicamente a lo que se dice y no a cómo se dice; algunas veces el tono de voz nos da más información que las palabras. O si notamos que alguien está alterado, no hacemos caso a lo que dice. Otras veces notamos un estado de ánimo en una persona pero respondemos desde otro. Por ejemplo alguien nos está contando algo triste y nosotros le respondemos jovialmente para quitarle importancia e intentar que esté más positivo.

          4. Escuchar incentivando al otro a profundizar

Es importante hacer ver a la persona que habla que le estamos escuchando diciendo cosas como: “si”, “entiendo”, “ajá”. También debemos hacer preguntas necesarias para comprender a alguien y en caso de que tenga dificultades para expresarse, ayudar.

No digo que sea fácil modificar esta manera de actuar pero con interés genuino por la persona que nos habla se puede conseguir con trabajo y esfuerzo.

Si quieres aprender a escuchar mejor, nosotr@s podemos ayudarte.

Néstor Villa

Cómo actuar correctamente. Desconecta el piloto automático.

Cómo actuar correctamente. Desconecta el piloto automático

Cómo actuar correctamente. Desconecta el piloto automático

En este post, vamos a hablar de cómo actuar de forma adecuada sin dejarnos arrastrar por las emociones del momento. Para actuar correctamente debemos de desconectar nuestro piloto automático, ¿te apetece saber cómo?

La palabra emoción viene del latín emovere, que significa “movimiento hacia el exterior”. Se trata de una manifestación psíquica vinculada con lo que percibimos de un hecho en determinadas situaciones (externas) o en nuestro espacio mental (interno).

Todas las emociones son útiles, lo que puede ser negativo son los efectos de determinadas emociones sobre nosotros/as mismos/as o sobre los demás. Para vivir una vida más armoniosa, más rica y más llena de sentido es importante saber reconocer las emociones propias y ajenas y vivir mejor con ellas puesto que influyen en nuestra atención y cómo vemos el mundo que nos rodea. El siguiente paso es aceptarlas y controlarlas, las personas que no tienen control emocional pueden tener problemas de salud (ansiedad, depresión, etc.)

Si nunca nos hemos parado a pensar en cuáles son nuestros sentimientos, necesidades, expectativas y comportamientos habituales,  nos resultará más complicado controlar las emociones.

Pensemos en la última vez que tuvimos un enfrentamiento, discusión o conflicto con un compañero/a, jefe/a, amigo/a o familiar ¿cómo reaccionamos? Muchas personas cargan a los demás de la responsabilidad  de sus necesidades y emociones, la otra parte se pone a la defensiva y entramos en un bucle de difícil salida. Y cómo dice un proverbio africano “No olvides que cuando señalas a alguien con el dedo, tres de tus dedos se dirigen a ti”

Los conflictos no son negativos si se saben gestionar bien, nos pueden servir para enriquecer la relación.

Cómo desconectar el piloto automático

  1. Es importante describir el hecho que nos ha molestado de la manera más objetiva posible, sin enjuiciamientos ni interpretaciones, como si fuésemos un espectador ajeno al conflicto.
  2. Después explicaremos nuestros sentimientos ante esa situación.
  3. A continuación describiremos nuestras necesidades, sin exigir soluciones a la otra persona implicada en la discusión.
  4. Negociar qué puede hacer cada parte para satisfacer las  necesidades de los implicados.

¿Es fácil? Nada es fácil la primera vez, pero con voluntad podemos conseguirlo.

Esta práctica requiere ser empáticos (8 tips para empatizar con los demás)  y asertivos (Cómo ser tu mismo: Afírmate).

Pongamos un ejemplo:

Víctor está enfadado con Natalia, su novia, porque ella ha salido con sus amigos sin contar con él. Cuando Víctor habla con Natalia dice “Eres increíble, ya podía estar esperando todo el día tu llamada para hacer planes, desde luego eres una egoísta, nunca piensas en mí” Natalia ante estas acusaciones seguramente se ponga a la defensiva. ¿Cómo actuaría si Víctor sigue los cuatro pasos antes mencionados? Quizás no esté de acuerdo con él, pero al menos no se sentirá atacada y estará más abierta a escucharle.

¿Te cuesta desconectar tu piloto automático? nosotr@s podemos ayudarte.

Sonia Treviño

¿Cómo ganarnos al entrevistador? Genera rapport

¿Cómo ganarnos al entrevistador? Genera rapport

¿Cómo ganarnos al entrevistador? Genera rapport

A la hora de afrontar una entrevista de trabajo nos pueden traicionar los nervios ya que no conocemos qué nos vamos a encontrar, o cómo va a ser nuestro entrevistador/a. En este post vamos a dar unos consejos para ganarnos al entrevistador.

Sintonizar con el entrevistador consiste en establecer empatía con la persona que nos está valorando para un puesto de trabajo, con la finalidad de que la comunicación sea más fluida.

Esta sincronización sirve para crear un clima de confianza, propicio para recibir información. En una entrevista de trabajo, que exista una buena comunicación es fundamental.

Conseguir un buen rapport o sintonización es un arte puesto que tenemos contactar con el modelo del mundo de la otra persona.

Cómo sintonizar con el entrevistador o con la entrevistadora

  1. Lo primero que tenemos que hacer es medir, observar y calibrar a nuestro entrevistador, es decir reconocer la expresión su rostro, la posición de su cuerpo, el movimiento de sus labios, etc. Esto nos da pistas de qué información valora más o menos nuestro interlocutor.
  2. A continuación podemos acompasarle, es decir, copiar su conducta, siempre con sutileza y elegancia (si imitamos descaradamente puede ser ofensivo) teniendo en cuenta su timbre de la voz, el tono, el ritmo, el volumen, las palabras y muletillas que utiliza.

Habitualmente acompañamos a nuestro interlocutor de forma natural, de hecho si nos fijamos en la comunicación entre hermanos, parejas y entre buenos amigos, terminan utilizando los mismos gestos y las mismas expresiones, es un baile digno de observar.

Cuando nos comunicamos realmente, entramos en armonía y tendemos a igualar y complementar nuestros gestos y posturas.

Se nota que hemos sintonizado con la otra persona cuando modificamos ligeramente nuestro propio movimiento y el otro nos acompaña.

En el primer siguiente vídeo se puede observar claramente en qué consiste esto de crear rapport:

Este vídeo me ha gustado mucho, cómo nuestro protagonista consigue llevarse al resto de los comensales a su territorio. Espero que lo disfrutéis.

¿Quieres hacer mejores entrevistas?  nosotros podemos ayudarte.

Sonia Treviño