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Emprender o quedarse en tierra de nadie

Cuando estamos en búsqueda activa de empleo, nos topamos con muchas trabas y dificultades que hacen que no podamos ejercer la profesión para la que nos hemos formado o hacerlo y cobrar una cifra bastante inferior a la que percibíamos anteriormente en el mismo puesto de trabajo. Ante esta situación a uno le entran ganas de emprender, hacer lo que realmente le gusta, siendo jefe de sí mismo.

Pero las estadísticas nos hablan del elevado índice de mortalidad de las empresas de nueva creación, solo el 25% de las nuevas empresas sobreviven después de dos años en el mercado (Emprendedor XXI, de la Caixa)

Ante estos datos, es normal que tengamos la creencia de que un trabajo por cuenta ajena da más seguridad que nuestro propio negocio. Y es cierto que emprender no es fácil. Requiere esfuerzo y estrategia, ¿por qué, a pesar de contar con los mismos factores externos, algunos emprendedores progresan y otros no?. Es de sabios aprender de los errores de los demás. Así que un buen punto de partida será hablar con gente que ha tenido éxito.

Otra clave es focalizarnos, ser especialistas en algo y trabajar sobre el valor añadido que podemos ofrecer a los demás. Cuanto más especializados seamos, más genuina será nuestra marca.

Si nos ponemos manos a la obra para emprender en nuestro propio ámbito profesional, debemos evitar la improvisación, es fundamental una buena planificación, un correcto análisis previo del mercado, analizar a la competencia, conocer perfectamente el área de negocio y elaborar una buena estrategia inicial.

También tenemos que ser realistas y acatar las preferencias del cliente, teniendo sistemas que detecten las oportunidades de mercado. Tener presente siempre al cliente y a la competencia.

Para ser efectivos, es decir lograr resultados, con los menos recursos posibles y disfrutando con lo que hago; es importante gestionar bien el tiempo.

Debemos tener claro cuales son nuestros objetivos, es decir, saber dónde queremos ir y elegir la mejor estrategia tomando decisiones.

Es importante rodearnos de personal competente, hacer buenas políticas de personal que sean resolutivas y abiertas al cambio.

Algunas características que tienen los emprendedores con éxito son las siguientes:

  • Carácter, empuje y ganas.
  • Cree en lo que hace.
  • Profesionalidad.
  • Espíritu de servicio.
  • Instinto para aprovechar las oportunidades.
  • Sabe comunicar y escuchar.
  • Sabe priorizar.
  • Es perseverante.
  • Es creativo e innovador.
  • Tiene valores sociales y morales.

Aprende de los errores.

Se impone retos alcanzables y difíciles.

Si quieres, EnPositivo te ayuda a potenciar tus capacidades emprendedoras.

Sonia Treviño

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Alquimia para la búsqueda de empleo

Después de tantos artículos sobre cómo buscar trabajo desde una perspectiva racional, empírica y basada en los conocimientos y experiencias, hoy me voy a convertir en pitoniso, brujo o mago y os voy a dar unos sortilegios o conjuros con los que encontraréis trabajo en un momento.

Lo primero que necesitas es un libro de conjuros. En él apuntarás la programación y todas las acciones que hagas en la búsqueda de trabajo. Una buena idea es ir anotando las empresas a las que hemos enviado currículum y como hemos contactado con ellos. Puede que haya sido simplemente apuntándonos en Infojobs o puede que hayamos llamado por teléfono o incluso que hayamos ido personalmente. El poder de nuestros hechizos aumentará cuando mayor sea la implicación que tengamos en cada oferta. Es decir, nuestros conjuros serán más poderosos si llamamos o vamos personalmente que si nos inscribimos en una web de empleo a una oferta en la que hay inscritos 450 más.

También te va a hacer falta una varita mágica. Con ella tendrás que tocar a todos tus contactos. Para que la varita llegue a tener efectos realmente poderosos debes usarla con absolutamente todos tus conocidos. Entre ellos entran los antiguos compañeros de trabajo pero también los amigos, los vecinos, los del pueblo, los del gimnasio, los de pasear al perro, los del bar, los de la parroquia. Todos tus conocidos. Famosa entre las personas a las que he orientado es la anécdota de una chica que encontró trabajo gracias a su abuela, poderosa varita mágica

Por supuesto, necesitarás compañeros que te ayuden con la magia. Serán la actitud positiva, el ánimo y el esfuerzo. Cada uno vendrá con un sombrero picudo decorado con estrellas brillantes.  La actitud positiva llevará el sombrero rosa muy brillante y nos ayudará a contactar mejor con las personas y empresas. El ánimo, con su sombrero azul eléctrico, nos ayudará a seguir adelante cuando parezca que no hay salida y el esfuerzo, que lleva el sombrero amarillo-amarillo, nos llevará más lejos de donde habíamos pensado llegar.

El hechizo más usado para que las empresas se fijen en nosotros será un currículum ordenado, breve y atractivo. Para que sea más eficaz esta magia debemos añadir a la fórmula un poco de personalización: modificar el CV para cada oferta o empresa a que nos dirijamos, resaltando aquellas características que más nos ayuden.

Para hacer un buen “amarre” con la empresa, nada como ser nosotros mismos en la entrevista. La naturalidad, seguridad y conocimiento de nosotros mismos ejercerán su influjo sobre el entrevistador que no podrá dejar de pensar en nosotros como muy adecuados para el puesto.

Los ingredientes secretos con los que elaboraremos las fórmulas mágicas serán los logros profesionales y, porqué no, personales. Además, debemos añadir al caldero el conocimiento de nuestras habilidades, de lo que podemos ofrecer a la empresa más allá de nuestra experiencia o estudios. Con estos ingredientes como base, nuestras pociones alcanzarán un altísimo grado de magia.

Ahora que conoces estos poderosísimos sortilegios, nada impedirá que toda la magia del Universo actúe a tu favor para que encuentres el trabajo que buscas.

O si no, en EnPositivo podemos ayudarte.

Néstor Villa.

Sintonizar mediante el lenguaje verbal

Seguramente a la mayoría de vosotros os habrá pasado alguna vez que no hayáis sintonizado bien con alguna persona. Es con esa persona con la que no conseguís establecer un “feeling“, no consigues estar en su onda.

Ahora imaginemos por un momento que estamos en la entrevista para ese trabajo para el que tanto nos hemos preparado y que con tanto ahínco hemos buscado. Aparece la persona encargada de hacernos la entrevista y al cruzar unas pocas palabras, notamos que no se establece ese vínculo. En otra entrada del blog, hablamos de como podemos sintonizar con otra persona. Hoy nos centraremos en el aspecto verbal.

Según la PNL (programación neuroligüística) para poder procesar sin dificultades la información que recibimos, nuestro cerebro aplica un mecanismo regulador que consiste en dar prioridad a los estímulos recibidos por cada uno de los sentidos. Según la predominancia que demos a cada sentido, las personas pueden dividirse entre predominancia visual, auditiva o kinestésica.

La predominancia visual capta, procesa y almacena información preferentemente por la vista, en imágenes. La predominancia auditiva capta, procesa y almacena información preferentemente por el oído. La predominancia kinestésica  capta, procesa y almacena información preferentemente por las sensaciones del tacto, el olfato y el gusto.

La forma en la que se expresa nuestro interlocutor tendrá mucho que ver con su sistema representacional predominante en ese momento.

Si nos encontramos ante una persona predominantemente visual, los predicados que use serán predominantemente visuales, es decir, expresiones de tipo visual o que remiten a la vista. Por ejemplo: ver, establecer, aclarar, observar, evidentemente, ya veo, imagino, claramente, pintoresco, a simple vista, brillante.

Entonces si en una entrevista nos preguntan como “vemos” nuestro futuro en la empresa le podemos responder con enunciados también visuales: “lo veo claro”, “lo imagino brillante”.

Si por el contrario nos encontramos ante una persona que usa más el sistema auditivo, los enunciados que usará están relacionados con sonidos. Ejemplo de ello pueden ser: escuchar, oír, atender, ruidoso, atronador, poner la oreja, me suena, dar la nota, en voz alta y clara.

Si en la entrevista nos preguntan como creemos que  “sintonizaremos” en la empresa, podemos contestar que nos gusta “escuchar” lo que dicen, o que creemos que hay que “atender” a lo que nos dicen para luego no “dar la nota” y estar en “armonía”.

Por último, nos podemos encontrar con alguien de predominancia kinestésica. En este caso los enunciados estarán relacionados con sensaciones táctiles, olfativas y gustativas. Usan expresiones sensitivas, llevan el corazón a flor de piel. Ejemplos pueden ser: sentir, presionar, arrastrarse, herido, pesado, feliz, insensible, sentido común, pies en la tierra, tener tacto, tener olfato. Como expresiones típicas: estamos en contacto, lo siento en el alma, me haces sentir bien, tomar el pelo, el dedo en la llaga, romper el hielo, quitar un peso.

Fácilmente en una entrevista nos pregunten que cómo nos “sentiremos” en una empresa de este tipo. ¿Qué se te ocurre que puedes contestar?

En próximas entradas, hablaremos del lenguaje paraverbal, es decir, la forma de hablar: el tono, el timbre y el ritmo, que nos pueden dar más pistas a la hora de sintonizar con nuestro entrevistador o con cualquier otra persona.

Néstor Villa.

Visualización para la búsqueda de empleo

Una de las cosas fundamentales para la búsqueda de empleo es saber qué trabajo queremos, a dónde nos dirigimos, cuál es nuestro objetivo profesional.

A su vez, uno de los recursos en los que la PNL (programación neurolingüística) hace hincapié es el de diseñar y lograr los objetivos que te visualizar EnPositivolleven desde tu estado actual al estado deseado.

Aquí de nuevo surge la importancia de tener metas claras, definidas y motivadoras. Debemos tener la meta que queremos alcanzar lo más definida posible, que sea algo que realmente quieras lograr. Debe haber total conformidad contigo mismo en obtener ese trabajo que quieres.

Si esto no es así surgirán conflictos internos y es posible que nos boicoteemos a nosotros mismos.

La clave es que nos preguntemos: si pudiera tener ese puesto de trabajo ahora mismo, ¿lo cogería? Imaginemos que ahora mismo nos llaman para ese puesto de trabajo que perseguimos, ¿lo cogeríamos?

Si surgen dudas es porque existe un conflicto de intereses dentro de nosotros. En este caso tal vez deberíamos replantearnos un poco objetivo profesional para que coincida plenamente con nuestros valores y personalidad.

Si no nos surgen dudas o las que surgen las hemos solucionado seguimos con la técnica.

Imaginamos que ya hemos conseguido el puesto de trabajo deseado. Lo imaginamos como si estuviéramos allí. Ya hemos alcanzado nuestro objetivo. Estamos desarrollando el trabajo que tanto buscamos. Lo vivimos como si estuviéramos allí.

Nos preguntamos:

  • ¿Cómo nos damos cuenta de que lo hemos conseguido?
  • ¿Qué sentimos? ¿Qué sensaciones tenemos?
  • ¿Qué vemos? ¿Qué imágenes?
  • ¿Qué oímos? ¿Qué sonidos hay?

También es muy útil que nos preguntemos acerca de las personas que conoces, de tu entorno cercano. ¿Qué dicen? ¿Qué hacen? ¿Qué sensaciones te generan?

Es importante que respondamos a estas preguntas para hacer más clara la visualización del objetivo.

Una vez que vivimos intensamente este momento de objetivo conseguido debemos mirar hacia atrás. Debemos mirar al punto en que nos encontramos ahora como si rebobináramos una película.

Lo importante y motivador de esta técnica es ver los pasos intermedios que hemos dado para llegar hasta nuestro objetivo. Debemos captar que es lo que sucedió desde la situación presente a ese punto en el futuro en el que ya tenemos nuestro objetivo logrado.

Ahora sólo queda coger lápiz y papel y anotar todos los detalles, acciones y cosas que suceden desde el presente al momento del objetivo alcanzado.

Si quieres, EnPositivo podemos ayudarte.

Néstor Villa

Cómo hacer un c.v si no tengo experiencia laboral. Currículum para primerizos

Cómo hacer un c.v si no tengo experiencia laboral. Currículum para primerizos

Cómo hacer un c.v si no tengo experiencia laboral. Currículum para primerizos

En este post vamos a dar unas pautas para aquellas personas que se tienen que enfrentar a realizar su C.V. por primera vez.

Alguna vez tiene que ser la primera, y ¿qué ponemos en ese folio en blanco que pueda captar la atención de los empleadores?

Ya vimos en entradas anteriores qué es el c.v  (Cómo hacer un buen Currículum) y que la finalidad inmediata de este documento es conseguir una entrevista (¿Cómo ganarnos al entrevistador? Genera rapport), es decir, superar la criba curricular y que nos llamen para conocernos en persona.C.V primerizos

Para redactar correctamente este documento, es importante que nos cambiemos de gafas y nos pongamos en el lugar de la persona que lo recibe y reflexionemos sobre: ¿cuántos c.v recibirá al día?, ¿en qué información se fijará más para este puesto de trabajo?, ¿mi c.v es original como para destacar entre el resto?, ¿la información importante se localiza rápidamente?. Cuanto más fácil se lo pongamos al seleccionador, mejor será para nosotros.

Cuando una persona acaba sus estudios y se enfrenta por primera vez a la búsqueda de empleo, no sabe qué poner en su curriculum, cómo ordenar la información.

Así que comenzamos a completar los apartados típicos del currículum vitae y cuando llegamos a “experiencia laboral”, ¿qué ponemos?, esto es más difícil si no hemos trabajado previamente. De forma que el c.v. puede quedar insustancial y más si pensamos que en la mayoría de las ofertas nos piden al menos un año de experiencia.

El primer paso es detectar cuáles son los puntos fuertes para ese puesto de trabajo, es decir, investigar qué es lo que valora más la empresa que hace el proceso de selección e indagar cuáles de esas cualidades tengo yo, “autoconocimiento“(Claves para conocerte mejor: Ventana de Johari). Esto lo podemos reflejar en el apartado de “Objetivo profesional”. (5 claves para definir tu objetivo profesional)

En segundo lugar tenemos que pensar en cuáles son las competencias (10 competencias del buen trabajador/a) que he desarrollado a lo largo de mi formación o en otras experiencias, aunque no hayan sido remuneradas, por ejemplo si he impartido clases particulares, y el puesto de trabajo es de azafata, podría ponerlo de la siguiente manera:

2012 Profesor clases particulares de matemáticas. Particular.

Esta experiencia me ha facilitado desarrollar capacidades como empatía, capacidad de escucha activa y asertividad. (competencias importantes tanto para dar clase como para el trabajo de azafata)

No se trata de mentir o inventarnos experiencias inexistentes, se trata de exprimir aquello que hemos realizado hasta el momento, de demostrar capacidades, competencias, habilidades y logros (Cómo hacer una buena entrevista. Reconoce tus logros), de destacar frente al resto de candidatos.

El modelo c.v que mejor se ajusta a estas necesidades es aquel que refleje la información más relevante para la empresa, además es importante que dicho c.v esté acompañado de la carta de presentación (Pasos para redactar la carta de presentación y conseguir una entrevista) en la que explicaremos aquello que en el c.v no tiene cabida. Como nuestra motivación, interés, entusiasmo, etc.

Si quieres, nosotr@s podemos ayudarte.

Sonia Treviño

5 tips para conseguir tus objetivos

5 tips para conseguir tus objetivos

5 tips para conseguir tus objetivos

¿No consigues lo que te propones?, ¿abandonas tus metas a mitad de camino? Hoy vamos a hablar de cómo hacer que nuestros objetivos sean motivadores y no tiremos la toalla. En una entrada anterior vimos la importancia de no perder de vista nuestros objetivos.

Cómo podemos hacer que nuestros objetivos sean motivadores

Para desarrollar este apartado vamos a seguir las indicaciones que nos da la PNL (programación neurolingüística).

  1. En primer lugar han de estar formulados en términos positivos. Lo que mueve a conseguir los objetivos es la acción, no la inacción. Lo que nos va a motivar es lo que tengamos que hacer. Piensa en lo que realmente quieres y no en aquello que no quieres.
  2. En segundo lugar,  han de ser demostrables a través de los sentidos, que podamos percibir y evaluar el progreso que realizamos. Cuantos más sentidos estén involucrados, mejor. Debes pensar qué veras, que oirás y que sentirás según avances a tu meta y cómo le demostrarías a alguien que estás alcanzando el objetivo.
  3. En tercer lugar, el objetivo debe ser iniciado y mantenido por nosotros. No deberá depender de nadie más. Debemos colocar el centro de control en nosotros mismos. Tenemos que plantearnos qué vamos a hacer específicamente para lograrlo.
  4. Debe preservar la intención positiva del comportamiento actual. Es decir, debemos averiguar qué se perderá, además de lo que se gane, al conseguir el objetivo. Si sabemos que cosas positivas nos proporciona nuestra situación actual, tenemos que plantearnos mantener esas cosas positivas o eliminarlas pero sin caer en comportamientos sustitutos problemáticos.
  5. Por último, debemos comprobar que es adecuado al contexto y ecológico. A quién más va a afectar que yo alcance lo que me he propuesto. También es posible que, dependiendo de las condiciones, no quiera conseguir el objetivo.

Prueba con algún objetivo que te hayas marcado:

  • ¿Quieres dejar de fumar o tener una vida más sana?
  • ¿Quieres ponerte en forma? ¿Cómo te darás cuenta de que estás avanzando?
  • ¿Quieres encontrar trabajo? ¿De quién más depende? ¿Hasta dónde podemos llegar nosotros?
  • ¿Quieres aprender mejorar tus habilidades para hablar en público? ¿Estás dispuesto a exponerte al auditorio y salir del cómodo anonimato?
  • ¿Quieres ser más abierto en tus relaciones sociales? ¿Cómo va a afectar eso a tu grupo de amigos?

Si conoces tu objetivo, EnPositivo podemos ayudarte a alcanzarlo.

Néstor Villa

¿Hay vida laboral más allá de los 45 años?

Ante el panorama desolador en materia de empleo al que nos enfrentamos diariamente, con unas tasas de desempleo que alcanzan índices históricos y que según las previsiones de los principales analistas para el año que viene, lejos de mejorar incluso van a empeorar, me gustaría abordar un tema como es el desempleo en personas mayores de 45 años.

Parece un tanto paradójico, que en una sociedad en la que nos exigen que cada vez nos jubilemos a una edad más avanzada para poder mantener nuestro actual sistema de pensiones, en la que los jóvenes tienen serias dificultades para acceder al mercado de trabajo, y en consecuencia, su incorporación al mismo cada vez se hace más tarde y la mayoría de ofertas que existen en la actualidad llevan aparejados contratos de trabajo temporales que impiden las estabilidad de las personas y su desarrollo profesional, sin embargo exista un “techo” de empleabilidad al llegar a los 45 años.

¿Hay vida laboral más allá de esta edad?

Desde mi experiencia como orientadora laboral he podido trabajar con este colectivo en diferentes ocasiones y en la mayoría de los casos, estas personas, que cuentan con un enorme bagaje profesional a su espalda entienden, que a la ya dura y a veces desalentadora búsqueda de un nuevo proyecto profesional, se une el hándicap de la edad. Y aunque no podamos negar que algunas empresas posen una creencia errónea en relación a la valía de las persona con cierta edad, por suerte contamos con nuestra capacidad de hacer cambiar esta opinión con argumentos, y esta puede ser nuestra mejor arma de seducción.

¿Qué puede aportar un profesional en esta situación a una empresa? Sin lugar a duda mucho y por este motivo tenemos que convencer argumentando en nuestra candidatura las razones que nos avalan para convertirnos en el candidato idóneo. Entre todas me ellas me gustaría destacar algunas como:

–       Pueden ofrecer una estabilidad y madurez emocional mucho mayor que los trabajadores más jóvenes.

–       Poner toda su  dilatada experiencia y la capacidad de proyección en el trabajo al servicio de la empresa.

–       Mayor fidelización con respecto a la empresa que les contrata lo que se traduce en una mayor calidad del servicio prestado y desarrollo de un sentido de pertenencia a la misma.

–       Incremento de su responsabilidad laboral acrecentada por su situación y la crisis. Mayor valoración de su puesto de trabajo cuidando especialmente el absentismo laboral.

–       Pueden convertirse en un incentivo y ejemplo para los trabajadores más jóvenes.

Por último, no debemos olvidar que siempre existe una alternativa y es crear nuestra propia empresa, nuestro propio trabajo, ya que contamos con una serie de valores importantes para ser un buen emprendedor como experiencia, madurez, capacidad de asumir responsabilidades y por encima de todo ello algo que nunca debemos perder de vista: nuestra confianza en nosotros mismos.

Ana Alonso.