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Encontrar trabajo a la vuelta de vacaciones

Un año más nos enfrentamos a la vuelta a la rutina después de las vaciones. Hay personas que tienen la llamada depresión postvacacional al incorporarse al trabajo. Pero, y es de lo que vamos a hablar hoy, hay otros muchos que no sufren este trastorno. Simplemente porque no tienen trabajo.

Pues si te encuentras en la situación de buscar trabajo vamos a ver si podemos hacer algo nuevo este “curso” que empieza.

En primer lugar, deberíamos tener siempre presente la frase de Einstein: “Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo“. Quizá podemos ver si nuestro currículum es el que más nos ayuda a encontrar el empleo que estamos buscando. Podemos mirar si las funciones que detallamos en él son las que coinciden con el trabajo al que aspiramos. Si no ponemos las funciones que realizábamos en cada trabajo, igual es buena idea ponerlas. A veces creeemos que está claro lo que hacíamos. Pero está claro para nosotros, no para la persona que se encarga de recibir los currículums. Mejor explicitarlo. Tengamos en cuenta que las funciones las podemos ir cambiando dependiendo del trabajo que solicitemos. Para un puesto puede ser más importante una que otra. En definitiva, podemos tomarnos el currículum como un documento que variará en función del trabajo al que nos dirigimos.

Otra cuestión es la foto. En mi trabajo como consultor de recolocación y orientador laboral, muchas veces he recomendado no incluir foto. Pero dado que casi todo el mundo la pone, puede ser buena idea incluirla. Lo que es indudable es que el currículum quedará más atractivo visualmente. Siempre que sea una foto en color y con buena calidad de imagen, lógicamente. Quizá salgas muy serio en la foto. Prueba una en la que salgas sonriendo o al contrario, prueba una en la que aparezcas más serio. Tómalo como si fuera tu folleto publicitario e incluye una foto en la que “salgas bien”.

También puedes valorar que pones en primer lugar, si la formación o la experiencia laboral. Siempre coloca en primer lugar lo que más te ayude a encontrar el trabajo que buscas. Recuerda: el currículum es tu publicidad.

Si quieres, pùedes empezar a enviar cartas de presentación. Si ya las envías puedes revisarlas y probar un nuevo estilo.

Más allá del currículum, prueba nuevas vías para la búsqueda de empleo. Si te has apuntado a cien ofertas en una página de empleo pero no te han llamado para ninguna entrevista, tal vez puedas probar alguna otra alternativa. Se me ocurre que puedes llamar a las empresas de tu sector o visitarlas personalmente. Piensa en lo que se te da mejor y pruébalo. Si además si has visto alguna oferta en alguna empresa, ¿qué te impide ponerte en contacto con ellos directamente?. Es posible que les esté facilitando la tarea de reclutar.

En las estadísticas, septiembre es tradicionalmente un mes malo para el empleo pero también es verdad que muchas empresas abren procesos de selección después del verano. Lo que es seguro, es que vas a encontrar más ofertas que en agosto. Puedes aprovechar para hablar con tus contactos y recordarles que si se enteran de algo, te lo hagan saber. Recuerda agradecerles su ayuda.

A fin de cuentas, puede que “la vuelta al cole” sea mejor de lo que parece…

Néstor Villa

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¿Emprender? ¿Por qué no?

Pese a que las cifras macroeconómicas digan que estamos saliendo de la crisis, cada día en la calle se ve que el paro sigue afectando severamente a una parte muy importante de la población.

Muchas de las personas que están buscando trabajo poco a poco van perdiendo la motivación y la esperanza. De nuevo cuando estás en la calle y hablas con las personas te das cuenta que muchos se estrellan una y otra vez contra el muro de la edad, la inexperiencia, los sueldos insuficientes, los contratos temporales e infinidad de situaciones más.

Nuestra labor como coaches y orientadores laborales es apoyarles, motivarles y conseguir que saquen lo mejor de ellos mismos para superar este cúmulo de situaciones. En no pocas ocasiones terminamos llegando a la misma conclusión: “¿y si me monto algo por mi cuenta?”.

Somos muchos los que tenemos la ilusión de trabajar en lo que nos entusiasma, en ponernos nuestros propios horarios y en depender de nuestras propias posibilidades. Y por qué no, ganar un sueldo digno.

Si tienes algo que ofrecer, descubres una necesidad que satisfacer o eres capaz de crearla. Si sabes lo que te va a diferenciar de los demás y eres capaz de imaginar otra forma de hacer las cosas. Si tienes una pasión y quieres vivir de ella, adelante, ve a por ello.

¿Y ya está? ¿Así de fácil?

Sí. Así de fácil.

Pero antes haz un plan de empresa. No saltes al vacío. Estudia la viabilidad económica de tu proyecto, investiga a la competencia, diseña un plan de marketing. Proveete de recursos. Ten en cuenta que tardarás un año en poner en funcionamiento tu idea.

Cuando tengas todos los datos, llegará el momento de tomar la decisión y dar el salto. O de echarse atrás. Pero si finalmente saltas, llevarás un paracaídas.

Puedes encontrar ayuda para realizar tu plan de empresa en multitud de instituciones y centros de formación. Aprovecha la ayuda.

¿Emprender? ¿Por qué no?

Néstor Villa

Metas y objetivos en la búsqueda de empleo

Si estás buscando trabajo y te preguntan cual es tu objetivo lo más seguro es que contestes: “encontrar trabajo”. Pues bien, esto más que un objetivo es una meta.

Las diferencias entre ambos es que las metas son más generales, inespecíficas y requieren ir consiguiendo unos objetivos intermedios. Los objetivos sin embargo son concretos, medibles, alcanzables, realistas y temporalizados. Podemos añadir otras características como que sean comprobables por los sentidos y ecológicos pero con estas cinco características serán buenos objetivos.

En el caso de la búsqueda de empleo que nos ocupa el primer objetivo que debemos plantearnos es conocernos a nosotros mismos. Dicho de otra forma, qué ofrecemos a las empresas a las que nos dirigimos. Aquí tenemos que ser conscientes de nuestra formación y nuestra experiencia pero también de qué cualidades o habilidades personales disponemos.

Otro objetivo será comunicar todas estas habilidades a las empresas. Las empresas deben saber que problemas somos capaces de resolver y como los resolveremos. Para ello contamos con tres herramientas: el currículum, la carta de presentación y la entrevista. Preparar concienzudamente cada una de estas herramientas puede ser otro objetivo. En otras entradas al blog hablamos ampliamente sobre como preparar cada una.

Todos estos objetivos deben ser correlativos. Esto es, en primer lugar debemos tener un grado suficiente de autoconocimiento. En segundo lugar, debemos preparar un currículum en el que se reflejen nuestros conocimientos y experiencias de la manera que más nos vayan a yudar. En tercer lugar, preparamos una carta de presentación única para cada empresa o puesto de trabajo al que nos dirijimos.

Una vez conseguidos estos objetivos el siguiente será conseguir una entrevista de trabajo. Sin duda, a la hora de conseguir un trabajo pueden influir multitud de factores, no solo el currículum y la carta de presentación. Muchos de ellos no los podemos controlar como nuestra edad o la cantidad de candidatos que se presenten a un puesto de trabajo pero lo que sí es cierto es que si no conseguimos durante tiempo una entrevista después de habernos presentado a ofertas donde cumplimos los requisitos, sí debemos revisar la información que ofrecemos porque quizá el currículum y la carta no están cumpliendo su objetivo de conseguirnos una entrevista.

Una vez que estemos ante una entrevista, debemos comunicar todo lo que podemos aportar, tanto en experiencia como en capacidades y conocimientos. También nos mostraremos como somos, sin ocultar nada y presentandonos de manera positiva.

Ahora es posible que hayamos cumplido el último de los objetivos que es posible que nos lleve a la tan deseada meta: encontrar un trabajo.

Si quieres, EnPositivo te ayuda a conseguir esta meta.

Néstor Villa

Trucos de lenguaje no verbal

Trucos de lenguaje no verbal

Trucos de lenguaje no verbal

En este post vamos a daros unos trucos para que no te delate tu lenguaje no verbal.

Parece que últimamente se habla mucho de lenguaje no verbal, curiosamente. En un montón de blogs y libros se dan consejos sobre él, qué debes hacer, qué no hacer.

También nos informan de lo que quieren decir los gestos, las posturas y los movimientos oculares de los demás. Son habituales frases como: “si se cruza de brazos, indica que está a la defensiva o que siente rechazo”.

Hoy yo también os voy a dar unas pistas. Si alguien se rasca la nariz mientras habla es posible que esté mintiendo. O que le pique la nariz. Lo mismo se puede aplicar para rascarse la barbilla. Si alguien se cruza de brazos es posible que se encuentre más cómodo en esa postura. ¿Y si está en su casa tranquilamente viendo la tele cruzada de brazos? ¿Quizá tenga frío?

Lo que os quiero transmitir es que no nos podemos fiar de un solo gesto o postura para sacar conclusiones sobre lo que piensan lo otros. Siempre nos resulta fácil creer en este tipo de trucos para tener algo tan complejo como las relaciones sociales bajo control. Comparable al efecto que producen los horóscopos. Si eres Leo ya se como vas a reaccionar y como te vas a comportar en la mayoría de las ocasiones. Y si no coincide es por el ascendente, ¿verdad?

La realidad es que no podemos sacar conclusiones con tan poca información. Aunque en ocasiones nos gustaría.

Trucos para que no te delate tu lenguaje no verbal

  1. Si quieres aparentar seguridad en una situación lo mejor que puedes hacer es ser consciente de tus puntos fuertes, tus logros  y trabajar tu autoestima.
  2. Si quieres superar el miedo, no basta con el lenguaje no verbal: enfréntate a él.
  3. Si no quieres que se te note cuando mientas, sé sincero, usa la asertividad.
  4. Si no quieres que se percate nadie de que estás juzgando a alguien, empatiza con él, entiende sus circunstancias y si lo ves conveniente, muestra tu desacuerdo.

Además, es muy difícil mentir con el lenguaje no verbal. Cualquier persona que nos esté escuchando con atención notará una desconexión entre lenguaje verbal y no verbal. Fijaos si es difícil engañar con el lenguaje no verbal que hay una profesión que está toda su vida intentando conseguirlo: los actores y actrices. A pesar de ser profesionales y hacer muy bien sus interpretaciones son eso, interpretaciones. Además en ello está el encanto de la actuación, en creernos el papel pero sabiendo que están fingiendo.

En consecuencia, os invito a que trabajéis a fondo el “relleno” del lenguaje no verbal. Superad vuestros miedos, mejorad vuestra autoestima, no juzguéis, poneos en el lugar del otro, sed asertivos, mostrad vuestro desacuerdo con respeto y así no tendréis que fingir una sonrisa porque, sin duda, seréis más felices.

Si quieres EnPositivo podemos ayudarte.

Néstor Villa

Alquimia para la búsqueda de empleo

Después de tantos artículos sobre cómo buscar trabajo desde una perspectiva racional, empírica y basada en los conocimientos y experiencias, hoy me voy a convertir en pitoniso, brujo o mago y os voy a dar unos sortilegios o conjuros con los que encontraréis trabajo en un momento.

Lo primero que necesitas es un libro de conjuros. En él apuntarás la programación y todas las acciones que hagas en la búsqueda de trabajo. Una buena idea es ir anotando las empresas a las que hemos enviado currículum y como hemos contactado con ellos. Puede que haya sido simplemente apuntándonos en Infojobs o puede que hayamos llamado por teléfono o incluso que hayamos ido personalmente. El poder de nuestros hechizos aumentará cuando mayor sea la implicación que tengamos en cada oferta. Es decir, nuestros conjuros serán más poderosos si llamamos o vamos personalmente que si nos inscribimos en una web de empleo a una oferta en la que hay inscritos 450 más.

También te va a hacer falta una varita mágica. Con ella tendrás que tocar a todos tus contactos. Para que la varita llegue a tener efectos realmente poderosos debes usarla con absolutamente todos tus conocidos. Entre ellos entran los antiguos compañeros de trabajo pero también los amigos, los vecinos, los del pueblo, los del gimnasio, los de pasear al perro, los del bar, los de la parroquia. Todos tus conocidos. Famosa entre las personas a las que he orientado es la anécdota de una chica que encontró trabajo gracias a su abuela, poderosa varita mágica

Por supuesto, necesitarás compañeros que te ayuden con la magia. Serán la actitud positiva, el ánimo y el esfuerzo. Cada uno vendrá con un sombrero picudo decorado con estrellas brillantes.  La actitud positiva llevará el sombrero rosa muy brillante y nos ayudará a contactar mejor con las personas y empresas. El ánimo, con su sombrero azul eléctrico, nos ayudará a seguir adelante cuando parezca que no hay salida y el esfuerzo, que lleva el sombrero amarillo-amarillo, nos llevará más lejos de donde habíamos pensado llegar.

El hechizo más usado para que las empresas se fijen en nosotros será un currículum ordenado, breve y atractivo. Para que sea más eficaz esta magia debemos añadir a la fórmula un poco de personalización: modificar el CV para cada oferta o empresa a que nos dirijamos, resaltando aquellas características que más nos ayuden.

Para hacer un buen “amarre” con la empresa, nada como ser nosotros mismos en la entrevista. La naturalidad, seguridad y conocimiento de nosotros mismos ejercerán su influjo sobre el entrevistador que no podrá dejar de pensar en nosotros como muy adecuados para el puesto.

Los ingredientes secretos con los que elaboraremos las fórmulas mágicas serán los logros profesionales y, porqué no, personales. Además, debemos añadir al caldero el conocimiento de nuestras habilidades, de lo que podemos ofrecer a la empresa más allá de nuestra experiencia o estudios. Con estos ingredientes como base, nuestras pociones alcanzarán un altísimo grado de magia.

Ahora que conoces estos poderosísimos sortilegios, nada impedirá que toda la magia del Universo actúe a tu favor para que encuentres el trabajo que buscas.

O si no, en EnPositivo podemos ayudarte.

Néstor Villa.

Sintonizar mediante el lenguaje verbal

Seguramente a la mayoría de vosotros os habrá pasado alguna vez que no hayáis sintonizado bien con alguna persona. Es con esa persona con la que no conseguís establecer un “feeling“, no consigues estar en su onda.

Ahora imaginemos por un momento que estamos en la entrevista para ese trabajo para el que tanto nos hemos preparado y que con tanto ahínco hemos buscado. Aparece la persona encargada de hacernos la entrevista y al cruzar unas pocas palabras, notamos que no se establece ese vínculo. En otra entrada del blog, hablamos de como podemos sintonizar con otra persona. Hoy nos centraremos en el aspecto verbal.

Según la PNL (programación neuroligüística) para poder procesar sin dificultades la información que recibimos, nuestro cerebro aplica un mecanismo regulador que consiste en dar prioridad a los estímulos recibidos por cada uno de los sentidos. Según la predominancia que demos a cada sentido, las personas pueden dividirse entre predominancia visual, auditiva o kinestésica.

La predominancia visual capta, procesa y almacena información preferentemente por la vista, en imágenes. La predominancia auditiva capta, procesa y almacena información preferentemente por el oído. La predominancia kinestésica  capta, procesa y almacena información preferentemente por las sensaciones del tacto, el olfato y el gusto.

La forma en la que se expresa nuestro interlocutor tendrá mucho que ver con su sistema representacional predominante en ese momento.

Si nos encontramos ante una persona predominantemente visual, los predicados que use serán predominantemente visuales, es decir, expresiones de tipo visual o que remiten a la vista. Por ejemplo: ver, establecer, aclarar, observar, evidentemente, ya veo, imagino, claramente, pintoresco, a simple vista, brillante.

Entonces si en una entrevista nos preguntan como “vemos” nuestro futuro en la empresa le podemos responder con enunciados también visuales: “lo veo claro”, “lo imagino brillante”.

Si por el contrario nos encontramos ante una persona que usa más el sistema auditivo, los enunciados que usará están relacionados con sonidos. Ejemplo de ello pueden ser: escuchar, oír, atender, ruidoso, atronador, poner la oreja, me suena, dar la nota, en voz alta y clara.

Si en la entrevista nos preguntan como creemos que  “sintonizaremos” en la empresa, podemos contestar que nos gusta “escuchar” lo que dicen, o que creemos que hay que “atender” a lo que nos dicen para luego no “dar la nota” y estar en “armonía”.

Por último, nos podemos encontrar con alguien de predominancia kinestésica. En este caso los enunciados estarán relacionados con sensaciones táctiles, olfativas y gustativas. Usan expresiones sensitivas, llevan el corazón a flor de piel. Ejemplos pueden ser: sentir, presionar, arrastrarse, herido, pesado, feliz, insensible, sentido común, pies en la tierra, tener tacto, tener olfato. Como expresiones típicas: estamos en contacto, lo siento en el alma, me haces sentir bien, tomar el pelo, el dedo en la llaga, romper el hielo, quitar un peso.

Fácilmente en una entrevista nos pregunten que cómo nos “sentiremos” en una empresa de este tipo. ¿Qué se te ocurre que puedes contestar?

En próximas entradas, hablaremos del lenguaje paraverbal, es decir, la forma de hablar: el tono, el timbre y el ritmo, que nos pueden dar más pistas a la hora de sintonizar con nuestro entrevistador o con cualquier otra persona.

Néstor Villa.

Visualización para la búsqueda de empleo

Una de las cosas fundamentales para la búsqueda de empleo es saber qué trabajo queremos, a dónde nos dirigimos, cuál es nuestro objetivo profesional.

A su vez, uno de los recursos en los que la PNL (programación neurolingüística) hace hincapié es el de diseñar y lograr los objetivos que te visualizar EnPositivolleven desde tu estado actual al estado deseado.

Aquí de nuevo surge la importancia de tener metas claras, definidas y motivadoras. Debemos tener la meta que queremos alcanzar lo más definida posible, que sea algo que realmente quieras lograr. Debe haber total conformidad contigo mismo en obtener ese trabajo que quieres.

Si esto no es así surgirán conflictos internos y es posible que nos boicoteemos a nosotros mismos.

La clave es que nos preguntemos: si pudiera tener ese puesto de trabajo ahora mismo, ¿lo cogería? Imaginemos que ahora mismo nos llaman para ese puesto de trabajo que perseguimos, ¿lo cogeríamos?

Si surgen dudas es porque existe un conflicto de intereses dentro de nosotros. En este caso tal vez deberíamos replantearnos un poco objetivo profesional para que coincida plenamente con nuestros valores y personalidad.

Si no nos surgen dudas o las que surgen las hemos solucionado seguimos con la técnica.

Imaginamos que ya hemos conseguido el puesto de trabajo deseado. Lo imaginamos como si estuviéramos allí. Ya hemos alcanzado nuestro objetivo. Estamos desarrollando el trabajo que tanto buscamos. Lo vivimos como si estuviéramos allí.

Nos preguntamos:

  • ¿Cómo nos damos cuenta de que lo hemos conseguido?
  • ¿Qué sentimos? ¿Qué sensaciones tenemos?
  • ¿Qué vemos? ¿Qué imágenes?
  • ¿Qué oímos? ¿Qué sonidos hay?

También es muy útil que nos preguntemos acerca de las personas que conoces, de tu entorno cercano. ¿Qué dicen? ¿Qué hacen? ¿Qué sensaciones te generan?

Es importante que respondamos a estas preguntas para hacer más clara la visualización del objetivo.

Una vez que vivimos intensamente este momento de objetivo conseguido debemos mirar hacia atrás. Debemos mirar al punto en que nos encontramos ahora como si rebobináramos una película.

Lo importante y motivador de esta técnica es ver los pasos intermedios que hemos dado para llegar hasta nuestro objetivo. Debemos captar que es lo que sucedió desde la situación presente a ese punto en el futuro en el que ya tenemos nuestro objetivo logrado.

Ahora sólo queda coger lápiz y papel y anotar todos los detalles, acciones y cosas que suceden desde el presente al momento del objetivo alcanzado.

Si quieres, EnPositivo podemos ayudarte.

Néstor Villa