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¿Te quieres? ¡Quiérete!

¿Recuerdas cuando eras muy pequeño/a?, seguramente eras intrépido/a, te atrevías a dibujar sin ser Picaso, a bailar sin ser Pávlova, a cantar sin ser Madona o Pavarotti, lo mismo sucedía con patinar, actuar, etc.

Te invito a ver el siguiente vídeo: “Si pudieras cambiar una parte de tu cuerpo ¿Qué cambiarías?”

¿Reconoces la autenticidad, la ilusión, la forma que tienen de vivir el momento y la seguridad con que lo hacen la mayoría de los niños y de las niñas?

ilusión

Ya le hemos dedicado muchas entradas a la importancia que tiene que nos aceptemos para atrevernos a ser nuestro mejor “Yo” y estar bien con nosotr@s mism@s.

Si quieres, nosotr@s podemos ayudarte.

Sonia Treviño

Cómo aumentar la autoestima: Acéptate

Cómo aumentar la autoestima: Acéptate

Cómo aumentar la autoestima: Acéptate

Ya vimos en distintas entradas la importancia de la aceptación para la transformación, y como paso de superación del duelo o de un gran cambio.

Creo que la aceptación, sobre todo hacia uno/a mismo/a es un pilar fundamental para aumentar la autoestima, aceptar las circunstancias que nos tocan vivir también nos ayuda a ser más felices, esto no significa que no planifiquemos, soñemos y no nos movamos hacia algo mejor.

Según Jon Kabat-Zinn cuando no aceptamos las cosas como son “podemos estar tan ocupados/as negando, forzando y luchando que no nos queden casi energías para sanar y crecer, y que las pocas que nos queden puedan desvanecerse por nuestra falta de conciencia e intención”

El ejemplo que expone explica muy bien la de energía que derrochamos por no aceptarnos tal cual somos: “Si tenemos exceso de peso y nuestro cuerpo no nos gusta, no sirve de nada esperar hasta que tengamos el peso que creemos que deberíamos tener para empezar a que nuestro cuerpo nos agrade y nos guste a nosotros/as mismos/as. En determinado momento y si no queremos vernos empantanados en un frustrante círculo vicioso, podríamos darnos cuenta de que es perfectamente correcto gustarnos con el peso que tenemos en ese momento porque es el único tiempo con que contamos para lo que sea. Tenemos que aceptarnos como somos antes de que en realidad podamos cambiar

De forma que aceptarnos no es resignarnos a quedarnos inactivos con lo que tenemos, ni tampoco significa que nos tenga que gustar todo.

La aceptación es una actitud que nos permite ver las cosas tal y como son y al estar libres de prejuicios (Cómo realizar una buena entrevista usando los estereotipos) podremos ser más proactivos/as (Claves para tomar la iniciativa y ser resolutivo: Proactividad) y resilientes (9 pasos para tolerar la frustración. Resiliencia) aumentado nuestra autoestima.

Aceptarnos tal cual somos, hará que no nos auto-critiquemos constantemente por no alcanzar el estado que “creemos” que es el ideal, no nos afectarán tanto las críticas que hagan otro/as sobre nosotros/as, y nuestras expectativas sobre nosotros/as mismos/as serán más realistas, lo que supone planes de acción ajustados y una aproximación más certera hacia nuestros objetivos.

¿Merece la pena? Si quieres, nosotr@s podemos ayudarte.

Sonia Treviño

Ganar seguridad: creencias asertivas

Cómo ganar más seguridad: creencias asertivas

Cómo ganar más seguridad: creencias asertivas

En otras entradas al blog ya vimos lo que significa ser asertivo, incluso dimos algunas pautas para comportarnos de manera asertiva.

Lo que quiero que tratemos hoy es qué creencias nos impiden o nos ayudan a comportarnos con asertividad en algunas situaciones. Es nuestra forma de pensar la que condiciona la manera en la que nos comportamos frente a las presiones externas. Las creencias que desarrollamos sobre como deberíamos comportarnos hacen que nos parezca imperdonable un comportamiento o nos lleve a actuar de determinada forma que en algunos casos puede que no sea asertiva.

Creencias que nos ayudarán para desarrollar un comportamiento asertivo:

  1. Puedo hacer peticiones y decir lo que siento. Además, puedo aceptar un “no” por respuesta y entender los motivos que llevan a denegar nuestra petición, aunque no los comparta. Puedo no sentirme capaz de realizar algo y pedir ayuda sin sentirme torpe o inútil. Puedo mostrar afecto y alabar sin que eso me lleve a tener un sentimiento de debilidad o inferioridad.
  2. Puedo aceptar una crítica. Puedo reconocer mis errores sin que ello me haga sentir inferior y sin ponerme a la defensiva. Si la crítica es positiva, la usaré para mejorar. Si es destructiva, la ignoraré.
  3. Puedo decir “no” y negarme a las peticiones abusivas que me hagan sin sentirme culpable. Puedo mantener mi postura aunque pueda parecer antipático. No puedo gustar a todo el mundo y no tiene porqué gustarme todo el mundo. Lo que sí puedo es respetar y ponerme en el lugar de cualquiera pero no tengo porqué fingir afecto.
  4. Puedo pensarme las cosas. Puedo pedir un plazo de tiempo para pensar pese a que me metan prisa. Puedo esperar el tiempo necesario para serenarme y hablar con tranquilidad. Puedo negarme a actuar con impulsividad aunque me lleven a ello.
  5. Puedo pedir aclaraciones y preguntar mis dudas respecto a cualquier tema. Si no entiendo algo puedo preguntar hasta que me quede claro. Ni necesito sentirme inteligente ni necesito ser especial. Puedo pedir que me expliquen lo que no sé.

Si tenemos claro lo que queremos y su legitimidad, la asertividad formará parte de nuestro repertorio de comportamientos y surgirá de manera espontánea. Algo legítimo es algo que contribuye al bien de todos, que satisface lo que queremos y que no atenta a los derechos de los demás.

Quizá esto haga que los demás nos valoren más y, en consecuencia, que nosotros también nos valoremos más.

Néstor Villa

Cómo ser auténtico

Cómo ser auténtico

En este post vamos a reflexionar sobre la importancia de ser auténtico para nuestra felicidad.

Qué significa ser auténtico

Según la el diccionario de la RAE, ser auténtico es en su primera acepción: “Acreditado de cierto y positivo por los caracteres, requisitos o circunstancias que en ello concurren”. Y en su segunda acepción: “Honrado, fiel a sus orígenes y convicciones”.

Es decir, alguien auténtico no es copia de nadie, es alguien único.

Por qué es importante ser auténticos

Esta unicidad nos hace ser especiales, nos caracteriza como seres irrepetibles y nos proporciona la posibilidad de experimentar la vida de manera particular. Hay que aceptar esta cualidad como algo positivo y saber aprovecharla para desenvolvernos, respetando el medio, pero respetándonos en la misma medida a nosotros mismos.

Cada uno debemos aprovechar lo bueno que hay en nosotros y no lo que veamos en los demás. Así, es posible que nos sintamos más felices y libres.

Cómo ser más auténticos

El conocernos nos hará pensar en los demás sin ser dependientes, ser conscientes de nuestras capacidades y limitaciones, nos hará vivir intensamente el presente y poner en práctica nuestra capacidad de aprendizaje, nos hará tener metas realistas y motivación para conseguirlas. En definitiva, es progreso personal. Es no rendirse. (Ver: 10 cualidades de las personas auténticas que tú no tienes)

Todo ello siendo consciente de nuestras capacidades y limitaciones. Como dice Marta Sánchez Suricalday: “La actitud más saludable es asumir la limitación de nuestra potestad, para poder identificar, desde la humildad, los aspectos en los que sí es viable intervenir. Está en tu mano ser feliz, pero recuerda, si con todo lo que tienes no lo consigues, con lo que te falta, tampoco”.

Conócete y sé auténtico, es muy posible que estés dando los primeros pasos para la felicidad.

Néstor Villa

¿Por qué nos resistimos al cambio? 2ª Parte

¿Por qué nos resistimos al cambio? 2ª Parte

¿Por qué nos resistimos al cambio? 2ª Parte

La semana pasada vimos algunos de las resistencias que podemos tener para evitar cambiar situaciones que nos hacen sufrir, que son incómodas pero a las cuales parece que nos acostumbramos.

Resistencias al cambio

Entre las resistencias que nos ocupan esta semana, está el miedo a equivocarse.

Se cuenta que le dijeron a Thomas Edison durante una entrevista que había fracasado 999 veces antes de dar con el funcionamiento de la bombilla eléctrica. La respuesta de Edison fue: “No fracasé, descubrí 999 formas de como no hacer una bombilla”. Realmente el gran fracaso es no intentarlo por miedo a equivocarse. En el peor de los casos sabré, al igual que Edison, como no volver a hacerlo. Tampoco nos convertimos en “tontos” por habernos equivocado. Podemos parecerlo cuando nos equivocamos pero si no lo intentamos, permaneceremos en la ignorancia para siempre.

Por comodidad, por miedo a abandonar nuestra zona de confort

La pereza nos puede llevar a sufrir situaciones que podríamos evitar con algo de energía. Este relato  tomado de Alberto Blázquez lo define claramente:

resistircambio“Un Hombre va de visita a casa de un amigo y cuando entra al comedor se encuentra con el perro de su amigo. El perro es grande, fuerte, pero está quejándose y llorando.

El visitante pregunta a su amigo, “¿Oye, que le pasa a tu perro?. Parece enfermo”.

No te preocupes, le dice el amigo. Este perro es muy perezoso.

Los dos amigos se sientan a relatar sus viejas historias, mientras que el animal continua quejándose ante lo cual el visitante inquiere de nuevo a su amigo y le dice: “Me sabe mal por tu perro, ¿por qué no lo llevas al veterinario?”. El hombre le contesta nuevamente: “No te preocupes, es que este perro es perezoso”.

El visitante inquieto por la misma respuesta, le pregunta: “Oye ¿por qué dices todo el rato que este perro es perezoso?. Yo lo que veo es que está enfermo y que está sufriendo”. Entonces el amigo le dice:

“Mira lo que le pasa es que lleva sentado encima de un clavo toda la mañana, sé que le duele y por eso se queja y se queja, pero no ha querido mover el culo de su sitio, porque con todo y a pesar del clavo, se siente cómodo y ya se ha acostumbrado a su sufrimiento”.

Baja autoestima

Por último, una autoestima baja puede hacer que no intentemos nada por evitar la situación que nos molesta. Si pensamos que no valemos gran cosa, si dudamos de nuestras capacidades o, incluso, si creemos que no nos merecemos estar mejor, difícilmente vamos a intentar mejorar. En otra entrada del blog, Sonia te da consejos para mejorar.

¡¡No te conformes, no te des excusas a ti mismo!!. ¡¡Avanza, progresa!!, tienes mucho que ganar.

Néstor Villa

Independencia personal, sana autoestima

Independencia personal, sana autoestima

Independencia personal, sana autoestima

En este post vamos a reflexionar sobre cómo ser más libres aumentando nuestra independencia personal.

Yo soy Yo
Tú eres Tú.
Yo no estoy en este mundo para cumplir tus expectativas
Tú no estás en este mundo para cumplir las mías.
Tú eres Tú
Yo soy Yo.
Si en algún momento o en algún punto nos encontramos
Será maravilloso
Si no, no puede remediarse.
Falto de amor a mí mismo
Cuando en el intento de complacerte me traiciono.
Falto de amor a Ti
Cuando intento que seas como yo quiero
En vez de aceptarte como realmente eres.
Tú eres Tú y Yo soy Yo.
Fritz Perls

Me gusta esta poesía porque habla de la independencia personal, cualidad fundamental y necesaria para mantener la propia personalidad, tener una sana autoestima y ser auténtic@s, sin depender de las opiniones de los demás.

Cómo ser más libres

Ser independientes y autónomos nos hace libres y responsables de nuestros actos, por este motivo muchas personas tienen miedo a la independencia y prefieren que sean otras personas las que elijan por ell@s.

Según Erich Fromm es el “miedo a la libertad” lo que hace que tanto individuos como sociedades enteras dependan de otras personas o estados.

Es el miedo a equivocarse, el miedo a responsabilizarse de los actos, miedo a tener que enfrentarse a las adversidades. Pero superar ese miedo significa crecer, desarrollarnos y aprender.

Cuando logramos hacer algo que no habíamos hecho hasta el momento, ganamos seguridad en nosotr@s mism@s, ¿Te acuerdas de la primera vez que fuiste capaz de andar sol@ en bicicleta? La satisfacción de ser autónom@ para ir y venir a nuestro antojo y cuando veíamos que la persona que nos acompañaba y daba impulso no estaba, perdíamos la confianza y el equilibrio.

Ya lo decía Albert Einstein “La vida es como una bicicleta, para mantener el equilibrio hay que seguir pedaleando”.

Creo que merece la pena, atreverse a hacer cosas que hemos delegado en los demás, equivocarnos y aprender, ganar libertad.

Si quieres aumentar tu independencia personal, nosotr@s podemos ayudarte.

Sonia Treviño

 

Ámate a ti mism@

Me gustaría revisar hoy las ideas que plasma Erich Fromm sobre este tema en libro “El arte de amar”:

Existen restos de una creencia que dice que amar a los demás es una virtud pero que amarse a sí mismo es un pecado. Esta creencia supone que en la medida en que me amo a mí mismo, no amo a los demás y que el amor a sí mismo es igual al egoismo.

Calvino califica de “peste” el amor a sí mismo. Freud habla de él en términos psiquiátricos y lo identifica con el narcisismo, es decir, con la incapacidad de amar a los demás. Según él, amor a sí mismo y amor a los demás se excluyen mutuamente de manera que cuando mayor es uno, menor es otro.

Pues bien, si partimos de que no sólo los demás, sino nosotros mismos somos también objeto de nuestros sentimientos y deseos, las actitudes amateenpositivopara con los demás y para con nosotros mismos deben ser conjuntivas y no excluyentes. Es decir, el amor a los demás y a nosotros mismos no son alternativos. Es más, todo individuo capaz de amar a los demás se encontrará una actitud de amor a sí mismo. El amor no se puede dividir entre los demás y yo mismo. Amar a una persona implica amar al hombre como tal y, entre los hombres nos incluímos nosotros mismos.

Por otro lado la persona egoísta sólo se interesa por sí misma, desea todo para ella, no siente placer en dar, sino en tomar. Carece de interés por las necesidades ajenas, no se ve más que a sí misma. Según lo que hemos visto, el egoismo y el amor a sí mismo son realmente opuestos. El egoista no se quiere nada, incluso se odia. Parece preocupado por él pero en realidad sólo realiza un intento de disimular y compensar su incapacidad para cuidar de sí mismo. Lo cierto es que las personas egoistas son incapaces de amar a los demás pero tampoco son capaces de amarse a sí mismos.

Pero también tenemos el extremo opuesto, el de las personas que únicamente se preocupan por los demás. La excesiva preocupación por los demás no obedece a un amor excesivo, sino a la incapacidad de amar. La persona “generosa” no quiere nada para ella, “sólo vive para los demás”, está orgullosa de no considerarse importante pero descubre que pese a su generosidad, no es feliz y que las relaciones con sus más allegados no son satisfactorias. Esta generosidad puede ser un síntoma de que la capacidad de amar o de disfrutar de esa persona está paralizada y que detrás de ella se encuentra un egocentrismo sutil pero intenso.

Meister Eckhart ha sintetizado estas ideas: “Si te amas a ti mismo, amas a los demás como a ti mismo. Mientras ames a otra persona menos que a ti mismo, no lograrás realmente amarte. Pero si amas a todos por igual, incluyéndote a ti, los amarás como una sola persona y esa persona es a la vez Dios y el hombre. Así pues, es una persona grande y virtuosa la que amándose a sí misma, ama igualmente a los demás”.

¿Te quieres a ti mism@?. EnPositivo puede ayudarte.

Néstor Villa