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¿Emprender? ¿Por qué no?

Pese a que las cifras macroeconómicas digan que estamos saliendo de la crisis, cada día en la calle se ve que el paro sigue afectando severamente a una parte muy importante de la población.

Muchas de las personas que están buscando trabajo poco a poco van perdiendo la motivación y la esperanza. De nuevo cuando estás en la calle y hablas con las personas te das cuenta que muchos se estrellan una y otra vez contra el muro de la edad, la inexperiencia, los sueldos insuficientes, los contratos temporales e infinidad de situaciones más.

Nuestra labor como coaches y orientadores laborales es apoyarles, motivarles y conseguir que saquen lo mejor de ellos mismos para superar este cúmulo de situaciones. En no pocas ocasiones terminamos llegando a la misma conclusión: “¿y si me monto algo por mi cuenta?”.

Somos muchos los que tenemos la ilusión de trabajar en lo que nos entusiasma, en ponernos nuestros propios horarios y en depender de nuestras propias posibilidades. Y por qué no, ganar un sueldo digno.

Si tienes algo que ofrecer, descubres una necesidad que satisfacer o eres capaz de crearla. Si sabes lo que te va a diferenciar de los demás y eres capaz de imaginar otra forma de hacer las cosas. Si tienes una pasión y quieres vivir de ella, adelante, ve a por ello.

¿Y ya está? ¿Así de fácil?

Sí. Así de fácil.

Pero antes haz un plan de empresa. No saltes al vacío. Estudia la viabilidad económica de tu proyecto, investiga a la competencia, diseña un plan de marketing. Proveete de recursos. Ten en cuenta que tardarás un año en poner en funcionamiento tu idea.

Cuando tengas todos los datos, llegará el momento de tomar la decisión y dar el salto. O de echarse atrás. Pero si finalmente saltas, llevarás un paracaídas.

Puedes encontrar ayuda para realizar tu plan de empresa en multitud de instituciones y centros de formación. Aprovecha la ayuda.

¿Emprender? ¿Por qué no?

Néstor Villa

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Coaching y creatividad: los cinco porqués

Los cinco porqués de Toyota es una técnica de creatividad que pretende encontrar las verdaderas causas de los problemas.

O en el caso que nos trae aquí, pretendemos encontrar las verdaderas causas u orígenes de los conflictos. Los conflictos con nosotros mismos, con nuestra falta de motivación, de ilusión o simplemente de rendimiento en el trabajo o en los estudios. También nos ayuda a encontrar la causa escondida de nuestros problemas personales o sociales.

Esta técnica la inventó un ingeniero de Toyota para descubrir cuál era el origen de los problemas que se daban en su industria: la industria de la automoción. Desde entonces se ha usado sobre todo en esta actividad.

Pues bien, esta técnica consiste en no parar de preguntarse por qué para así llegar a la raíz del problema. No nos detenemos en la primera causa aparente, seguimos preguntando hasta que no se pueda responder nada más. Si llegamos hasta la causa primera del problema, del conflicto, será más fácil encontrar pistas para solucionarlo. No tiene porqué preguntarse cinco veces, el cinco es un número arbitrario. Pueden ser más o menos.

La aplicación es clara y directa en la industria: ¿por qué la producción no llega a lo que debería? Porque las máquinas se averían. ¿Por qué se averían? Porque no tienen un adecuado mantenimiento. ¿Por qué no tienen un adecuado mantenimiento? Porque faltan repuestos. ¿Por qué faltan repuestos? Porque el suministrador no los trae a tiempo. ¿Por qué no los trae a tiempo? Y así llegaremos a las causas y nos permitirán solucionarlo de la mejor manera posible.

¡Pero si esto es un blog de coaching!, ¿qué hago yo hablando de industria? Pues porque esta técnica puede ser muy aplicable a un proceso de coaching. Os voy a dar un ejemplo de cómo aplicarla tanto en un proceso, como en vuestra vida.

El problema que tengo es que no encuentro trabajo.

P: ¿Por qué no encuentro trabajo?

R: Porque no envío currículums.

P: ¿Por qué no envío currículums?

R: Porque no estoy motivado para encontrar trabajo.

P: ¿Por qué no estoy motivado?

R: Porque mi trabajo no me gusta.

P: ¿Por qué mi trabajo no me gusta?

R: Porque es aburrido.

P: ¿Por qué es aburrido?

R: Porque no trato con otras personas.

P: ¿Por qué no trato con otras personas?

R: Porque mi trabajo es individual.

Resulta que hemos llegado a la conclusión de que lo que a mí me gusta es un trabajo en el que tenga que trabajar en equipo o en contacto con otras personas, cosa que en mis anteriores trabajos, no ocurre.

A partir de aquí podemos empezar a generar alternativas para solucionar el problema inicial: no encuentro trabajo.

Por cierto, ¿podíamos haber seguido preguntando?

Espero que esta técnica os pueda ayudar a solucionar problemas o conflictos. Y, si queréis, EnPositivo os puede ayudar con ésta y con otras muchas.

Néstor Villa

Cuál es tu realidad. Aumenta el foco

Cuál es tu realidad. Aumenta el foco

Cuál es tu realidad. Aumenta el foco

En este post nos vamos a centrar en el análisis de la realidad y ¿qué es la realidad, lo que es o lo que creo que es? Además veremos cómo podemos aumentar nuestro foco y así generar más alternativas para tomar buenas decisiones.

En los procesos de coaching se siguen una serie de pasos para que el cliente alcance los objetivos que se ha marcado.

Enpositivo utilizamos el método GROW, cuyas siglas en inglés corresponden al término
“Crecer”, y hace alusión a las cuatro fases de este método:

  1. G: Goal, determinar el objetivo.
  2. R: Reality, analizar la realidad.
  3. O: Options, buscar diferentes opciones.
  4. W: Wrap- up, cerrar y preparar el plan de acción.

Normalmente tenemos una visión de la realidad, una percepción concreta que nos suele mantener en la zona de confort. Ya vimos distintos post la influencia que tienen nuestras creencias en la percepción de lo que nos rodea y que pueden ser limitantes o potenciadoras. (Ver: Cómo aumentar nuestra autoestima. El poder de las creencias).

Cuando tomamos perspectiva sobre nuestra realidad, podemos generar distintas alternativas que hasta ese momento no nos habíamos planteado.

El pasado 17 de marzo estuve en el colegio oficial de psicólogos en la conferencia de María Manzano sobre “La exploración de la realidad, como diferenciar lo que es y lo que cree que es”. En dicha conferencia una de las actividades que me parecieron de gran utilidad para ampliar el foco de lo que estamos viviendo consiste en lo siguiente

Pasos para ampliar nuestro foco de la realidad

1.Pensaremos en una relación del tipo: cuando hago X me pasa Y.

Ejemplo: Cuando estudio mucho obtengo buenos resultados.

2. Una vez que hayamos hecho este ejercicio continuamos pensando y escribiendo qué otras Y pueden suceder cuando hago X.

CuandoX-Y

  • Cuando estudio mucho obtengo buenos resultados.
  • Cuando estudio mucho me siento seguro/a.
  • Cuando estudio mucho siento satisfacción personal.

Aquí nos damos cuenta de que podemos tener distintas alternativas que ante un mismo hecho, estamos ampliando nuestra perspectiva y este hecho nos permite sentirnos más libres y nos da más poder y responsabilidad sobre lo que queremos que suceda.

3. A continuación vamos a pensar dos X más que den como resultado Y.

CuandoX-Y2

  • Cuando estudio mucho obtengo buenos resultados.
  • Cuando presto atención obtengo buenos resultados.
  • Cuando me interesa algo obtengo buenos resultados.

Si nuestra Y es positiva, con este tercer paso vamos a tener más formas de actuar para mantener y seguir alcanzando objetivos deseables.

Una vez realizado este ejercicio la pregunta que nos podemos plantear es: ¿Y ahora que vamos a hacer con esta información? Hemos ampliado nuestro mapa de la realidad y vemos que hay otras alternativas que no habíamos tenido en cuenta. En este momento se genera el plan de acción (Consigue lo que te propongas: plan de acción)

Analizar la realidad nos hace ser conscientes de que “vemos lo que miramos” y si no, mirad el siguiente vídeo:

Si quieres, nosotros podemos ayudarte.

Sonia Treviño

Cómo tomar buenas decisiones

Cómo tomar buenas decisiones

Cómo tomar buenas decisiones

¿A menudo te cuesta tomar decisiones?, ¿cuándo tienes que decidir tienes mil dudas?, en este post vamos a explicar cómo tomar buenas decisiones.

La toma de decisiones es el proceso durante el cual la persona debe escoger entre dos o más alternativas. Todos y cada uno de nosotros pasamos los días y las horas de nuestra vida teniendo que tomar decisiones. Algunas decisiones tienen una importancia relativa en el desarrollo de nuestra vida, mientras otras son fundamentales en ella. Por ejemplo a la hora de buscar trabajo, nos podemos encontrar con distintas ofertas y tener que decidirnos en un breve espacio de tiempo. 

El proceso ideal en la toma de decisiones se actuaría:

  1. Determinar la necesidad de una decisiónSiguiendo el caso de nuestro ejemplo, nos puede surgir la necesidad porque se nos acaba la prestación, o bien porque estando trabajando en una empresa nos surge una oferta nueva.
  2. Identificar los criterios de decisión. Una vez determinada la necesidad de tomar una decisión, se deben identificar los criterios que sean importantes para la misma. En el primer caso, la decisión será más fácil porque el criterio seguramente será llegar a fin de mes, en el segundo caso podremos barajar varios criterios: gusto por el nuevo trabajo, sueldo, cercanía, posibilidad de promoción, también valoraremos que entrar en un nuevo trabajo supone adaptarte a la cultura de la empresa, salir de nuestra zona de confort.
  3. Asignar peso a los criterios. Los criterios enumerados en el paso previo no tienen igual importancia. Es necesario valorar a cada uno de ellos y priorizar su importancia en la decisión. Si me estoy planteando cambiar de trabajo, tendré qué sopesar cuál de los criterios que me he planteado en el punto dos es más importante para mí.
  4. Desarrollar todas las alternativas. Desplegar las alternativas. La persona que debe tomar una decisión tiene que elaborar una lista de todas las alternativas disponibles para la solución de un determinado problema. Visualizar cómo serían cada una de las alternativas que tengo, si me quedo en mi trabajo de toda la vida, si cambio de aires…
  5. Evaluar las alternativas. La evaluación de cada alternativa se hace analizándola con respecto al criterio elegido. Una vez identificadas las alternativas, el tomador de decisiones tiene que evaluar de manera crítica cada una de ellas. Las ventajas y desventajas de cada alternativa resultan evidentes cuando son comparadas. Es decir, tendremos que hacer balanza.
  6. Seleccionar la mejor alternativa. Una vez seleccionada la mejor alternativa se llegó al final del proceso de toma de decisiones. En el proceso racional, esta selección es bastante simple. El tomador de decisiones sólo tiene que escoger la alternativa que tuvo la calificación más alta en el paso número cinco.

 

Estos pasos aparentemente sencillos se topan muchas veces con obstáculos o bloqueos psicológicos que provocan perjuicios en todas las áreas vitales y, en especial, en el proceso de toma de decisiones. Son inconscientes, generalmente actúan juntos y se nutren unos a otros lo cual, no obstante, trae la ventaja de que al superar uno o varios de ellos se puede enfrentar a los demás.

Bloqueos a la hora de tomar decisiones:

  1. Pérdida de contacto con los propios sentimientos, es decir, en qué medida desconocemos o no tomamos en serio nuestros sentimientos. Qué sentimientos y qué emociones de fondo nos despierta el tener que elegir cuando nos planteamos buscar trabajo en algo que no había probado hasta ahora, porque todo lo que he hecho anteriormente no ha funcionado, por ejemplo.
  2. Evitar los problemas y la ansiedad, para no experimentar el sufrimiento que puede conllevar cualquier “miedo al cambio”. Cuando tenemos varias alternativas, podemos pensar “más vale malo conocido que bueno por conocer”, me quedo como estoy, en mi trabajo de siempre donde conozco a mi jefe, compañeros y como ya sé sus manías sé lidiar con ellos. 
  3. Falta de autoestima, inconscientemente pensamos que ninguna opción elegida es suficientemente buena. Tener miedo a equivocarnos, a cometer errores, a pensar que incluso no tenemos esa capacidad de elección muy desarrollada. 
  4. Necesidad obsesiva por agradar a los demás, pero si pensamos en el resto elegimos cosas que no satisfacen los propios gustos y cada vez que renunciamos a tomar decisiones anulamos nuestro propio yo. Pensemos en el primer ejemplo que pusimos al principio, se me acaba la prestación, he buscado trabajo relacionado con mi formación, no encuentro nada y decido que trabajo de lo primero que salga. A nuestra familia, amigos les puede parecer mal, que no nos esforzamos, y dejamos de tomar esa decisión que nos parecía bien por no desagradarles. 
  5. Perfeccionismo, consiste en la creencia inconsciente de que hay situaciones y decisiones perfectas. La búsqueda de la excelencia no es lo mismo que la búsqueda de la perfección, ya que la primera tiene que adaptarse a criterios realistas. Si quiero empezar a trabajar en el sitio perfecto, no avanzo, porque nada me parecerá lo suficientemente bueno.
  6. Ceguera ante las diversas opciones, esto suele suceder cuando la persona está sumergida en grandes presiones. Cuando estamos en una situación que nos desborda no somos capaces de pensar con lucidez, si tengo ataques de ansiedad, no duermo bien ni puedo comer pensando en todo lo que se me avecina porque se me acaba la prestación, probablemente pierda de vista alternativas válidas para la toma de decisiones. Lo primero que tendría que hacer es relajarme y tomar perspectiva.
  7. Temor y distorsión  de la presión del tiempo, la engañosa creencia de que no hay tiempo se utiliza a menudo con consecuencias negativas, ya que puede producirse una acentuada presión y una reacción de temor. Muchas veces estamos convencidos de que tenemos que tomar una decisión inmediata, esta falta de tiempo “autoimpuesta nos genera ansiedad y podemos hacer una elección sin madurar suficientemente las alternativas y los criterios de elección. 
  8. Criterios erróneos debido a un deficiente análisis y a un pobre desarrollo de las ideas.

Una vez que hemos tomado la decisión nos puede surgir la duda y quizás nos sintamos arrepentidos sobre lo que hemos decidido pensando en lo bueno que tenían las demás alternativas; y si hemos tenido altas expectativas en nuestra elección, podemos sentirnos insatisfechos porque no se cumplen. Dan Gilbert, en su conferencia sobre la “Felicidad Sintetizada” nos habla sobre cómo se desarrolla la felicidad con la toma de decisiones. Los seres humanos tenemos algo que podría compararse con un “sistema inmunológico psicológico”, un sistema de procesos cognitivos, en su mayoría procesos inconscientes, que le ayudan al ser humano a cambiar su punto de vista sobre la situación donde se encuentran para que se puedan sentir mejor.

¿Cómo combatir el arrepentimiento que puede generar el tomar una decisión?

  1. Hay momentos en los que tendremos que simplificar y otros en los que debemos valorar más opcionesEn el caso de saber que se me acaba la prestación tendré que buscar más opciones, en el caso de estar bien en mi trabajo y tener opción de cambiar, será mejor simplificar. 
  2. Debemos buscar algo bueno para estar a gusto con nuestra decisión, sin obsesionarnos con buscar “lo mejor”. Si necesito trabajar ¡Ya! es mejor valorar algo que me guste, que se adapte a mis necesidades sin obsesionarme por conseguir el “mejor trabajo del mundo” aquel que guste a mis amigos, familiares, vecinos, etc. Es fundamental que yo esté a gusto con la elección. 
  3. Pensaremos menos en los costes que tiene la oportunidad y focalizaremos más en la opción elegida que en las alternativas. Si me surgen varios puesto alternativos, igualmente válidos y me he decantado por uno, es mejor intentar ver lo positivo que tiene esa elección y no estar pensando una y otra vez en lo bueno que habrían sido las demás alternativas, o pensar en lo que me pierdo por haber elegido ese puesto de trabajo. 
  4. Practicaremos la gratitud por la decisión que hemos tomado. Pensar que lo hemos hecho bien, y estar agradecidos con la elección que hemos hecho. 
  5. Es importante tener claro que queremos cambiar.Muchas veces nos planteamos, por ejemplo, cambiar de trabajo, pero ponemos resistencias, de las que no somos conscientes. Para tomar una decisión es importante tener claro que puede conllevar a un cambio y tenemos que estar dispuesto a ello. 
  6. Controlaremos nuestras expectativas, es mejor que nos imaginemos varias, puesto que si nuestra elección no coincide con aquello que habíamos pensado, sentiremos frustración. Ha llegado mi primer día de trabajo, me había imaginado un gran plan de acogida, un despacho con vistas al exterior, un ordenador de uso propio con todas las aplicaciones instaladas, un compañero que me acompañase en un proceso de mentoring. Pero lo que me encuentro nada tiene que ver y me siento frustrado/a. Para evitar esto, es mejor que nos imaginemos distintas situaciones, que no idealicemos la decisión que hemos tomado y que seamos realistas. 

Si quieres contratar un proceso de Coaching para tomar buenas decisiones EnPositivo podemos ayudarte.

 Sonia Treviño

Consigue lo que te propongas: plan de acción

Consigue lo que te propongas: plan de acción

Consigue lo que te propongas: plan de acción

A la hora de emprender cualquier acción para obtener un objetivo es imprescindible contar con un buen plan de acción, para evitar dar palos de ciego y que nuestras acciones sean efectivas, eficaces y eficientes.

Ya vimos en anteriores entradas como teníamos que definir nuestros objetivos (5 tips para conseguir tus objetivos) o metas para que se ajuste el máximo posible a lo que queremos conseguir y nos sea fácil alcanzarlo. No es lo mismo marcarnos como objetivo “Encontrar un trabajo digno” que “Realizar X entrevistas en Z sitios este mes”

  1. El objetivo ha de ser motivador, ¿cómo nos motiva este objetivo? ¿hacia qué me motiva?. También debe depender solo de nosotros y que no esté muy sujeto a las circunstancias. Tiene que ser alcanzable, es conveniente que nos marquemos un plazo de tiempo y también tiene que ser ecológico, por tanto tendremos que pensar a quién puede afectar ese objetivo y qué repercusión tiene ese nuevo objetivo en los demás.
  2. Una vez que tenemos definido el objetivo correctamente tendremos que analizar nuestra realidad y pensar por ejemplo ¿qué me ha llevado a estar desempleado?, ¿qué hecho hasta ahora para conseguir entrevistas?, ¿qué me ha funcionado?, ¿qué ha sido más eficaz?, ¿qué podría hacer para mejorar las herramientas que no han funcionado?, ¿qué recursos necesito? También podríamos hacer un D.A.F.O.
  3. Ahora que ya sabemos lo que queremos y lo que tenemos, es momento de generar opciones, cuantas más mejor, podemos hacer un brainstorming, es decir, una lluvia de ideas con las alternativas que se nos ocurran, sin descartar ninguna.
  4. En este momento, estamos en disposición de trazar un plan de acción personal, retador y adaptado a nuestras necesidades. Con toda la información que hemos recopilado en los pasos anteriores tenemos que concretar nuestras actuaciones con decisión y coraje.

Cómo concretar nuestro plan de acción

  1. ¿De todas las opciones generadas, cuál voy a elegir?
  2. ¿Qué voy a hacer concretamente?
  3. ¿Cuándo lo voy a hacer?
  4. ¿Qué límites tengo para hacer esa opción?
  5. ¿Qué recursos necesito?
  6. ¿Cómo voy a superar las barreras que me puedo encontrar?
  7. ¿Con quién voy a contar?

En este punto es momento de actuar y no procrastinar (5 tips para ganar tiempo y no procrastinar)

Así que ya sabéis: ¡a poner en práctica nuestro plan de acción!

Si quieres, EnPositivo podemos ayudarte.

Sonia Treviño