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6 pautas para vivir sin miedo

6 pautas para vivir sin miedo

6 pautas para vivir sin miedo

En una entrada anterior, ya dimos pautas para que el miedo no nos paralizase. En este post vamos a dar seis pautas para vivir sin miedo.

Eduardo Galeano

Hoy quiero citar a Eduardo Galeano, periodista y escritor uruguayo, que explicaba que vivimos en tiempos de miedo global: «Los que trabajan tienen miedo a perder el trabajo. Los que no trabajan tienen miedo de no encontrar nunca trabajo. Quien no tiene miedo al hambre tiene miedo a la comida. Los automovilistas tienen miedo de andar y los peatones a ser atropellados. La democracia tiene miedo a recordar y el lenguaje tiene miedo a decir. Los civiles tienen miedo a los militares, los militares tienen miedo a la falta de armas, las armas tienen miedo a la falta de guerras. Es tiempo de miedo. Miedo de la mujer a la violencia del hombre y miedo del hombre a la mujer sin miedo. Miedo a los ladrones y miedo a la policía. Miedo a la puerta sin valla, al tiempo sin relojes, al niño sin televisor. Miedo a la noche sin pastillas para dormir y miedo al día sin pastillas para despertar. Miedo a la multitud, miedo a la soledad por aquello que uno ha sido. Miedo a morir, miedo a vivir».

El miedo como medio para la manipulación

Cómo utilizan el miedo

El miedo se ha utilizado y se utiliza a menudo, como un medio eficaz de manipulación para conseguir el poder sobre las personas. Algunas personas utilizan el miedo conscientemente pensando que es la única vía para conseguir respeto y otras lo usan, quizás inconscientemente, como mecanismo de defensa “no hay mejor defensa que un buen ataque”. Sea como fuere, en más de una ocasión nos ha tocado vivir en un clima impregnado por el miedo.

Cuando el miedo impera en el ambiente nos encontramos con sensaciones de falta de confianza, alta incertidumbre, frustración, ansiedad, tensión, indefensión, entre otras. Estas características van en contra de la gestión del talento, la creatividad, la motivación, es decir, incidirá negativamente en el equipo de trabajo.

Hace poco leí una cita que decía: “No te enojes: recuerda que la gente no te hace cosas, la gente hace cosas y tú decides si te afectan o no”. Es interesante pensar en cómo conseguir que no te afecte, en que no te paralice el miedo.

6 pautas para vivir sin miedo

  1. Autoconocimiento, reflexionar sobre cuál es la procedencia de nuestro miedo, qué lo provoca, por qué y cómo nos está afectando.
  2. Desmitificar el miedo, podemos pensar en ¿qué es lo peor que podría suceder?, ¿qué podría hacer en ese caso?
  3. Tener alta autoestima nos ayudará a confiar en nosotros/as mismos/as sintiéndonos más capaces de realizar lo que nos propongamos.
  4. Desarrollar resiliencia para hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas y ser transformado positivamente por ellas.
  5. Desarrollar un pensamiento crítico e independiente, para poder discernir y tolerar la incertidumbre.
  6. Utilizar técnicas de relajación cuando sean necesarias.

A continuación comparto el vídeo en el que Eduardo Galeano titulado “Vivir sin miedo”

¿Qué tipo de miedo has sentido?, ¿en qué circunstancias sientes miedo?

Si quieres, EnPositivo podemos ayudarte.

Sonia Treviño

¿Eres un líder honesto?

¿Eres un líder honesto?

¿Eres un líder honesto?

En este post me gustaría invitaros a reflexionar sobre la importancia de la honestidad a la hora de ejercer el liderazgo.

En una ocasión una madre llevó a su hijo ante Mahatma Gandhi con la esperanza de que este le ayudara a resolver su problema. La madre estaba muy preocupada porque su hijo estaba comiendo demasiada azúcar y ella temía que pudiera enfermar si no ponía remedio pronto a su adicción.

Así que puso su esperanza en aquella visita en la que pidió a Gandhi que le dijera a su hijo que dejara de comer azúcar. Pero para sorpresa de la mujer, este le respondió que no podía decirle eso a su hijo en esos momentos y le indicó que volviera de nuevo con su hijo dentro de dos semanas.

La mujer volvió a casa decepcionada ya que había recorrido un largo camino y no había obtenido lo que necesitaba. Sin embargo, confiaba en la sabiduría de Gandhi así que dos semanas más tarde volvió a llevar a su hijo ante él.

En esta ocasión, Mahatma Gandhi miró al niño y con seguridad pero benevolencia a la vez y le dijo: “Hijo, no comas tanto azúcar”. Ante lo cual el niño aceptó el consejo. La madre miró agradecida y a la vez perpleja a Gandhi y le preguntó: “¿Por qué debió esperar dos semanas para decírselo si podía haberlo hecho la primera vez que lo traje?” Y el sabio le contesto: “Porque hace dos semanas, yo también estaba comiendo azúcar.”

Hoy quería empezar mi entrada al blog con esta maravillosa historia que me lleva a reflexionar sobre la importancia de la honestidad a la hora de ejercer el liderazgo. Entre las diversas características que deben acompañar al buen líder, destacaría la de dar ejemplo diario con su comportamiento y que este, sea acorde a aquello que predica. El buen líder, no lo es por sus palabras sino porque sus acciones le acompañan. No se puede exigir aquello que uno mismo no hace. Siempre trabaja desde el ejemplo.

Os propongo que penséis en alguna persona/as de vuestro entorno que sea líder o considere que desempeña este papel. En una escala del uno al diez: ¿En qué grado opináis que posee esta característica? ¿Cómo afecta a su imagen de líder actuar siempre acorde a esta cualidad o por el contrario omitirla en cada actuación?

Seguramente si sus palabras van por un lado y sus actuaciones van por el otro, lo primero que se verá afectada es su credibilidad, y por tanto verá menguada la confianza de las personas que la rodean. Son muchas las personas que actúan diariamente creyéndose líderes pero en realidad no lo son, han perdido la confianza de su equipo, de sus superiores… en general de su entorno. El buen líder conoce que la credibilidad, es una fortaleza que le será útil tanto en su vida profesional como personal y no solo eso, sino que además es un pilar fundamental en su liderazgo.

Cada vez son más las empresas que consideran fundamental la existencia de líderes y no de jefes para el óptimo desarrollo y resultados de sus equipos de trabajo. Invertir en potenciar y ayudar a desarrollar buenos líderes en las organizaciones es una estrategia que permitirá obtener mayores resultados y en general un mejor ambiente laboral.

Desde Enpositivocoaching podemos ayudarte a conseguir tus objetivos

¿Te animas?

Ana Alonso

5 actitudes para prevenir el estrés

Cinco actitudes para prevenir el estrés.

Vamos a descubrir cinco actitudes para prevenir el estrés.

Cuando se habla de estrés, es frecuente que se indiquen técnicas para reducir sus efectos perjudiciales (Puedes ver también la entrada: Cómo saber si tengo estrés). Es decir, se hablará de relajación, meditación, ejercicio físico y otras técnicas para combatir los síntomas del estrés.

Lo que pretendo hoy es que nos adelantemos y prevengamos el estrés, que nos vacunemos contra la enfermedad antes de que ocurra. O lo que es lo mismo, que vayamos a las causas del estrés para impedir su desarrollo. Y, ¿cómo podemos hacer esto?

Una de las maneras puede ser adquirir unas determinadas actitudes que nos inmunicen frente al estrés.

Para tener claro de qué estamos hablando cuando nos referimos a actitud, vamos a definirla como la predisposición a comportarse de una determinada manera. Vamos a ver cinco actitudes que nos indica Andrés Martín Asuero en su libro “Con rumbo propio”.

La primera actitud es la aceptación.

Para cambiar tenemos que reconocer o aceptar que hay algo que queremos cambiar. Puede ocurrir que no reconozcamos o no seamos conscientes del estrés que estamos sufriendo. O puede que sí seamos conscientes pero lo neguemos. Hay un aforismo que lo puede explicar: “Lo que resistes, persiste, lo que aceptas se transforma”.

La segunda actitud es el compromiso.

Cuanto más comprometido estés con la actividad que estés realizando, menos estrés sentirás. Esto es debido a que sabes que tus esfuerzos son por una buena causa o por que le encuentras sentido a lo que haces. Es saludable revisar qué queremos hacer en la vida, cuál es nuestra misión y comprobar si tenemos ocasión de practicar nuestros valores personales.

La tercera actitud es la forma en que afrontamos las crisis.

Nos enfrentamos a muchas situaciones en las que parece que ninguna solución es buena o que directamente no tienen solución. La mente se centra en la amenaza o en el peligro que son los causantes del estrés.

Pero siempre hay un componente de oportunidad. De acuerdo que es difícil percatarse de la oportunidad  pero cuanto antes recuperes el equilibrio mental, antes podrás ver las cosas de manera más clara. A esta capacidad de superar las crisis y salir fortalecido de ellas es a lo que llamamos resilencia. ( Si quieres saber más sobre resilencia puedes visitar: 9 pasos para tolerar la frustración. Resiliencia)

La cuarta actitud es el cuidado de la salud.

Toda situación es susceptible de empeorar si falla la salud. Si tenemos estrés en nuestra vida, debemos cuidarnos aún más ya que el estrés hará su labor de desgaste. Puedes consultar esta entrada para saber más sobre cómo afecta el estrés a nuestra manera de alimentarnos: Estrés y alimentación.

La quinta actitud es referente a las relaciones sociales.

Las personas que nos quieren, nos aceptan como somos sin juzgarnos. Esto nos hace sentirnos seguros en su presencia. Si el estrés tiene un componente de amenaza, cultivar unas buenas relaciones sociales supondrá una “vacuna” contra el estrés.

Si tienes estas actitudes, ¡enhorabuena!, eres poco vulnerable al estrés.

Si no las tienes, EnPositivo puede ayudarte.

Néstor Villa

Diversidad en el puesto de trabajo

Diversidad en el puesto de trabajo

Diversidad en el puesto de trabajo

Hoy me gustaría hacer una reflexión sobre la diversidad en el puesto de trabajo. En otras entradas del blog, ya hablamos de inteligencias múltiples (¿Eres protagonista de tu propia vida? Descubre tu pasión) y de la teoría de Gardner al respecto.

Me gustaría que empezáramos hablando de Mozart. Todos le conocemos, fue un genio, alguien que destacó increíblemente en la música. Nadie diría que Mozart era “discapacitado” o “disminuido”.  Mozart era y es alguien digno de admiración. Ninguna duda al respecto.

Pues bien, nuestro genio tenía muy probablemente una enfermedad que le haría pertenecer al colectivo de los discapacitados: el síndrome de Tourette.

Entre los síntomas más comunes del síndrome están los tics faciales a los cuales pueden seguir otros como gruñidos, aspiración de aire por la nariz o tos. También pueden producirse movimientos y sonidos constantes que no se pueden controlar.

Los tics más comunes son empujar con los brazos, parpadear, saltar, patear, aclararse la garganta o encoger los hombros. En algunos casos llega a producirse el uso de palabras malsonantes de manera involuntaria.

A pesar de padecer este síndrome Mozart llegó a ser un compositor muy reconocido en su época y su influencia ha llegado hasta nuestros días.

Pues bien, ¿rechazaríamos a Mozart por padecerlo? ¿Dejan de ser valiosísimas sus aportaciones a la música?

Donde queremos llegar es a que:

Cada uno/a de nosotros/as tiene algo muy valioso.

Todos/as resaltamos en algo aunque haya cosas que no se nos den tan bien.

Y ser auténticos/as forma parte de descubrir nuestros talentos.

(Mira esta entrada que habla de autenticidad: Ser auténticos)

Una persona con movilidad reducida puede ser extraordinariamente brillante en cualquier aspecto de su vida. Mirad Stephen Hawking. ¿Alguien le dificultaría el acceso a un puesto de trabajo como físico por su enfermedad?

Además, el 75% de las discapacidades no son de nacimiento, se adquieren durante la vida laboral. ¿Con qué discapacidades seguirías realizando igual tu trabajo?

Pensemos si desde nuestras empresas o nuestros lugares de trabajo nos fijamos en una sola característica de una persona o la miramos en todo su potencial.

Desde EnPositivo siempre hemos apostado por centrarnos en las fortalezas de las personas. ¿Te apuntas?

Néstor Villa

Claves para el trabajo en equipo

Claves para el trabajo en equipo

Claves para el trabajo en equipo

Ya hemos visto en diversas entradas la importancia que tiene detectar el talento y desarrollarlo. ¿Os imagináis cómo sería trabajar en un equipo en que cada persona desarrollase su talento?

Consideramos que trabajo en equipo es la habilidad de colaborar de forma activa para conseguir los objetivos comunes con otras personas, áreas y organizaciones.

Si cada miembro de ese equipo tiene un talento diferente y todos se vuelcan en la consecución de las metas propuestas, seguro que obtienen éxito.

Claves para trabajar en equipo

Buen liderazgo

Por supuesto, para que ese equipo funcione tendrá que haber un/a buen/a líder que se una al mismo y que tenga en cuenta el siguiente proverbio africano:

“Si quieres ir rápido camina solo, si quieres llegar lejos ve acompañado”

Un/a buen/a líder enseguida detecta las fortalezas de su equipo, además no teme rodearse de personas que sepan cosas diferentes y tengan otras habilidades que él/ella. Lo importante es hacer que un equipo multidisciplinar actúe en un ambiente de trabajo amistoso, con buen clima y espíritu de cooperación. Que sea resolutivo y que de los conflictos obtenga un aprendizaje. ¿Habéis trabajado en un equipo similar? Yo he tenido mucha suerte y lo he vivido en muchas ocasiones, desde dentro es fantástico, porque te sientes valorado/a y con ganas de dar lo mejor de ti, actitud contagiosa que redunda en muy buenos resultados.

Conocer las competencias más relevantes y hacer un plan de acogida

Si el equipo es nuevo, el primer paso para gestionar talento, sería tener claro qué competencias son claves para ese puesto de trabajo.

Una vez detectadas, en el proceso de selección, a través de la entrevista por competencias sabríamos en qué nivel está cada candidato/a, una vez elegida a la persona, haríamos un plan de acogida para que se adapte al puesto de trabajo, conozca la política y cultura de la empresa y de lo mejor de sí.

Motivar al equipo

La motivación es otro ingrediente fundamental, podemos realizar una evaluación de desempeño y en función de las necesidades detectadas, seleccionar qué formación es útil para el desarrollo del potencial individual. Además el sistema de retribución ha de ser coherente al comportamiento y los resultados obtenidos.

Alinear los valores

Otro paso importante es alinear los valores individuales con los culturales para llegar a los objetivos de la empresa.

De esta manera, la persona que se incorpora al equipo, desarrolla su potencial, vive en un clima de cooperación con sus compañeros/as, intenta dar lo mejor de ella porque sus valores coinciden con los de la empresa, podrá ser proactiva puesto que los errores no se viven como fracasos sino como oportunidades, tendrá oportunidad de ser creativa y si el resto del equipo lo vive igual se generará gran sinergIa.

Si quieres fomentar el talento en tu equipo de trabajo, nosotr@s podemos ayudarte.

Sonia Treviño

8 barreras internas para la gestión del tiempo

8 barreras internas para la gestión del tiempo

8 barreras internas para la gestión del tiempo

Es posible que a veces nos sintamos desbordad@s por las tareas que tenemos que hacer. Vemos que el tiempo del que disponemos no es suficiente para acabar todo lo que nos hemos propuesto o que no podemos terminar el trabajo que nos han encomendado.

Cuando esto ocurre, puede que mostremos síntomas de estrés y que nos sintamos angustiad@s. La consecuencia suele ser que tengamos que realizar un esfuerzo extra que normalmente se traduce en llevarnos el trabajo a casa o quedarnos más tiempo en el trabajo.

También es posible que no consigamos desconectar y tengamos dando vueltas en la cabeza lo que nos queda por terminar. Esto afectará a la calidad de nuestro descanso e incluso de nuestras relaciones personales. ¿Tienes control emocional o eres esclavo de tus emociones?

Ocho formas ser más eficaces en nuestro trabajo:

  1. A la hora de planificar, seamos realistas. No nos pongamos plazos que no podamos cumplir. Calculemos el tiempo que nos llevará cada actividad de la manera más exacta posible. Gestión del tiempo: organización y planificación
  2. Prioricemos las tareas y no seamos impulsivos. Es preferible perder media hora en planificar a ponernos a hacer lo primero que veamos sin establecer ninguna prioridad.
  3. Hay cosas que tenemos que hacer nosotros y otras que podemos delegar o para las que podemos pedir ayuda. Antes de ponernos a realizar tareas muy laboriosas y de detalle, pensemos si alguien nos puede ayudar o las podemos delegar. Quizá alguien ya lo haya hecho o tenga un sistema que nos ayude a terminarlo rápidamente.
  4. Mantengamos ordenado nuestro lugar de trabajo. Podemos perder entre un 20 y un 25% de nuestro tiempo buscando aquello que no tenemos correctamente ordenado. Atención a cómo guardamos los emails, o archivamos nuestros documentos digitales. No deberíamos perder tiempo en buscar un archivo que hemos guardado en cualquier parte de nuestro ordenador.
  5. Evitaremos estrés si en una situación de urgencia encontramos rápidamente lo que buscamos. Ya sabemos que el estrés hace que seamos menos eficientes. Ver 5 actitudes para prevenir el estrés
  6. No dejemos las tareas para el último momento. Si hemos hecho una buena planificación esto no debe ocurrir. Empecemos cuanto antes, evitemos procastinar. Esto es especialmente aplicable a las tareas que nos gustan menos. No dejemos lo que no nos gusta para más adelante, cuanto antes lo terminemos, antes nos lo quitamos de en medio. 5 tips para ganar tiempo y no procrastinar
  7. Quitémonos la costumbre de trabajar bajo presión. Nuestro trabajo será más gratificante si no tenemos que ir a toda velocidad para acabar a tiempo.
  8. Para apagar fuegos están los extintores. Para prever y planificar, estamos nosotros. No nos limitemos a ser “apagafuegos”. Incluyamos imprevistos en nuestra planificación porque es fácil que se presenten. Pero no nos limitemos a resolver imprevistos porque eso querrá decir que no hemos organizado nuestro tiempo.

Si cumplimos con estos ocho puntos pondremos todo de nuestra parte para sacar el máximo rendimiento a nuestro tiempo.

Claro que hay otras cuestiones que afectan a nuestro rendimiento pero ya no están directamente bajo nuestro control. Son las relacionadas con la misión del puesto de trabajo y cómo se establecen los objetivos.

Si quieres, EnPositivo puede ayudarte con la gestión del tiempo.

 Néstor Villa

tecnicas para dar feedback

Técnicas para dar feedback

Técnicas para dar feedback

En este post os quiero enseñar distintas técnicas para dar feedback y aumentar el desarrollo y mejora de las personas.

Veamos, en un principio, en qué consiste el feedback o retroalimentación:

Consiste en dar información a otra persona o grupo sobre su conducta y cómo ésta nos afecta.

Tiene dos componentes: incluye un componente de observación (lo que yo observo en la conducta del otro) y un componente emocional (qué sentimientos provoca en mi la conducta observada).

Sirve para reflejar a los demás qué comportamientos pueden seguir realizando, dados los efectos positivos que causa sobre  nosotros, o cuáles modificar o cambiar en función del impacto negativo que ejercen.

Puede ser feedback positivo o feedback negativo. No nos gusta mucho el término feedback negativo pero vamos a usarlo para facilitar la distinción entre uno y otro. Además de feedback negativo se puede llamar feedback constructivo o de mejora.

Feedback positivo:

Es aquel en el que se reconoce un trabajo bien hecho o cómo nos ha afectado positivamente la acción de otra persona. Lo ideal es darlo inmediatamente después de haberse producido el hecho sobre el que vamos a dar feedback. Puede darse en público o en privado.

Es fundamental que sea sincero, es decir, que realmente queramos afirmar o aprobar las acciones de la otra persona.

El feedback positivo es una forma  de alabar, no de manipular. Esto es, no debemos darlo esperando algo a cambio.

También es importante no juntar varias cosas. A cada actuación que queramos aprobar o alabar le debe corresponder su feedback. Nada de dar de feedback por muchas cosas a la vez.

Feedback negativo o constructivo

Se trata del feedback que usamos para hacer saber a la otra persona cómo nos afecta negativamente lo que hace o dice.

De esta manera la persona tiene información clara y no tiene que estar haciendo suposiciones que pueden ser acertadas o no.

Este feedback debe darse en un momento oportuno, es decir, si estamos estresados o enfadados, debemos esperar a estar tranquilos ya que si no, es muy posible que nosotros estemos diciendo una cosa y nuestro lenguaje no verbal otra.

No se debe dar en público

¿Por qué es Importante el feedback?

Básicamente sirve para dos cosas:

  1. Para reconocer comportamientos y conductas que repercuten positivamente en el desarrollo de la persona, del equipo y de la empresa para que, en la medida de lo posible, se repitan o aumente su frecuencia.
  2. Y para identificar comportamientos y conductas no adecuados, de tal modo que las personas sean capaces de modificarlos para su propio bien o el del grupo.

No debemos centrarnos en dar feedback de mejora o feedback negativo, lo ideal es que se produzca una relación de 4:1. Cada 4 feedback positivos, un feedback negativo.

Cuando se niega el feedback en el ámbito laboral, se puede responder mostrando una conducta inapropiada o inefectiva. Lo que indudablemente se producirá es un descenso en la satisfacción laboral que bajará la motivación y con ello el rendimiento.

Más concretamente, por un lado el feedback mantendrá o incluso aumentará los puntos fuertes. Por otro lado, daremos información sobre las cosas que no se están haciendo bien, dando la oportunidad de mejorar.

Técnicas para dar feedback

Técnica del Sandwich

Se usa para dar feedback negativo.

Consiste en empezar el feedback diciendo a la persona que lo recibe algo positivo. A continuación se dice la cuestión a mejorar para terminar con algo positivo o con una frase de ánimo.

Por ejemplo:

Has tenido unas iniciativas bastante acertadas en este proyecto de marketing como la publicidad en google y el mailing. La gente cada vez usa más Internet y creo que puede ser el futuro. También sería interesante desarrollar el tema de la publicidad en prensa. Me gustaría que lo estudiaras más porque he visto que ha quedado desatendido. Te tengo que decir que, hasta el momento, creo que en tu departamento habéis hecho un gran trabajo de ventas”.

Esta técnica suele ser preferida por las personas que dan feedback frente a las que lo reciben, que pueden percibir las cuestiones positivas como falsas.

Feedback directo

Se dice simplemente lo que se tiene que decir. Debe ser específico, es decir, no hablar de vaguedades. No se debe decir: “este informe está mal”, sino “a este informe le faltan los datos de ventas y está incompleto”

También debe ser descriptivo, es decir sin valoraciones, eliminando nuestra carga de subjetividad en la medida de lo posible. No es lo ideal ni mucho menos decir: “sois unos vagos”, sino “vuestro rendimiento no es el que se esperaba” y demostrarlo con datos.

Se debe dirigir a comportamientos modificables. De nada servirá un feedback sobre una cuestión que no se puede modificar.

Debe ser oportuno. Ofrecido en el momento adecuado, como comentamos más arriba.

Debe contemplar las necesidades de la persona que lo recibe y no solo las del que lo da.

Por último, se debe comprobar que ha sido comprendido.

Este tipo de feedback suele ser preferido por la persona que recibe el feedback y suele ser más costoso para la persona que lo da, sobre todo cuando es para mejorar.

Dado que dar feedback es una habilidad, conviene practicarla. Y además, como hemos dicho antes, el feedback positivo tiene que ser mucho más abundante que el negativo.

Después de saber esto, ¿te planteas cambiar tu forma de dar feedback?

Néstor Villa