Archivo de la categoría: Mindfulness

8 tips para cambiar

8 tips para cambiar

8 tips para cambiar

En este post, vamos a tratar de cómo poder hacer el cambio que deseamos en nuestras vidas. Iniciar un proceso de coaching supone aceptar el reto a cambiar y comprometerse a ello.

El miedo (ver: Que no te paralice el miedo, ¡atrévete a cambiar!) a cambiar puede venir de pensar que cuando cambiamos sabemos lo que perdemos pero no lo que ganamos. Si pensamos así nos vendrán mil frases que justifiquen el hecho de quedarnos inmóviles en nuestra zona de confort: “Más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer”

Sabemos lo que perdemos, pero no lo que ganamos

Si el cambio es impuesto, es decir, que nos ha venido dado sin elegirlo, podemos pasar por las fases de un duelo, como ya vimos en anteriores entradas. (Ver: El duelo)

Pero hoy me quiero centrar en el cambio deseado, buscado, anhelado pero no conseguido, y ¿por qué?, ¿quiero pero no puedo o puedo pero realmente no quiero?

Si pensamos que cambio significa aprender, seguramente tendremos un enfoque más proactivo, aunque aprender supone un esfuerzo (nadie dijo que el cambio fuera fácil).

¿Qué podemos hacer para que el cambio sea lo más agradable y fácil posible?

  1. El cambio debe ser más atractivo que la resistencia, de forma que el esfuerzo tenga una gran recompensa. ¿Qué puedo ganar con este cambio que me propongo? (Ver: ¿Por qué nos resistimos al cambio? )
  2. Además debe de preservar la intención positiva de la conducta que queremos cambiar. Según la PNL todo comportamiento tiene una “intención positiva” un propósito; aunque el comportamiento sea algo negativo, se mantiene por algún motivo, por ejemplo, todos sabemos que fumar es malo, incluso los fumadores, ¿Cuál es la intención positiva de este acto?, para cada persona será diferente: para algunos/as será útil para acercarse a otras personas y conversar, para otros/as puede ser que se sienten que les relaja…etc.
  3. Debemos creer que podemos hacer ese cambio. Ya vimos la importancia de nuestras creencias tanto limitadoras como potenciadoras. (Ver: Cómo ganar confianza. Creo, luego puedo)
  4. Será importante asumir que podemos cometer errores,  ¿cuántas veces te caíste cuando aprendiste a montar en bicicleta? No hay fracaso, solo retroalimentación
  5. También es importante saber que cuando cambiamos algún hábito, comportamiento, pensamiento, sentimiento o conducta,  no estamos cambiando nuestro ser, nuestra esencia: “Yo soy yo, independientemente de lo que haga o me toque vivir”. No tenemos que tener miedo a perder nuestra identidad porque hagamos cambios en nuestra vida.
  6. Como decía el cambio no es fácil, por lo tanto démonos una tregua, en vez de luchar con nuestro “lado oscuro” que nos atrapa en la zona de confort, escuchémosle y lleguemos a un acuerdo. Mi profesor de mindfulness Rafael G de Silva dice que “bailemos” con la fuerza que nos impulsa a hacer lo de siempre, por ejemplo si un día no me encuentro con fuerza de meditar 20 minutos, negocio mi buena intención de hacerlo con el hábito (llevo toda mi vida sin meditar) de no hacerlo, y llego al punto medio de meditar durante 10 minutos.
  7. Además pensemos que cambiar supone ser responsable de lo que hacemos, dejando de ser víctimas de las circunstancias. (Ver: Independencia personal, sana autoestima)
  8. Pensemos también que si alguien ha conseguido hacer eso que deseamos cambiar, nosotros/as también podemos conseguirlo.

¿Merece la pena? Si quieres, nosotros podemos ayudarte.

Sonia Treviño

Anuncios
como no juzgar

Ser feliz sin juzgar: Mindfulness

Ser feliz sin juzgar: Mindfulness

Cuándo meditas y no lo consigues ¿qué te dices a ti mismo/a?, ¿cómo te juzgas cuando las cosas no salen como querías?, en este post vamos a dar 5 claves para no juzgar y ser más feliz.

Según Jon Kabat Zinn, director de la Clínica para Reducción del Estrés y del Centro para la Atención Plena (Mindfulness) en la Medicina, una de las actitudes fundamentales para realizar Mindfulness es “no juzgar”.

La atención plena se cultiva asumiendo la postura de testigos imparciales de nuestra propia experiencia. Para ello es necesario ser conscientes del flujo constante de “juicios” en el que estamos inmersos/as.

Cuando hacemos este ejercicio nos damos cuenta de que en todo momento etiquemos a las personas, momentos y cosas. Por ejemplo si algo nos hace sentirnos bien, lo categorizados automáticamente como algo “bueno”, si nos produce sentimientos negativos lo etiquetamos como “malo” y aquellas personas, objetos acontecimientos neutros, ni si quieran son dignos de nuestra atención.

Todos estos juicios suceden de forma mecánica , sin darnos cuenta de que la mayoría de las veces carecen de base objetiva. Además tales juicios tienen a captar nuestra atención sin dejar espacio para lograr tener paz interior.

Por eso para practicar mindfulness es necesario dejar de juzgar y de juzgarnos y así tener atención plena en el presente, sin las interferencias de nuestros pensamientos y juicios

¿Alguna vez has practicado mindfulness? La mayoría de las personas cree que consiste en dejar la mente en blanco, pero no es así. La práctica de la atención plena persigue que observemos “sin juzgar” lo que nos sucede, siendo imparciales y dejarlo ir.

¿Es fácil? Si quieres puedes hacer la prueba durante 5 minutos.

  1. Busca una posición cómoda, puede ser sentado/a en una silla, es importante que tu cuerpo esté alineado, tus hombros relajados, y sin tensión en la cara. En este momento realiza 3 respiraciones bien profundas.
  2. Observa dónde está tu atención en cada momento.
  3. Toma nota y nombra los contenidos que van “capturando tu atención“, sin juicios, como un/a observador/a imparcial de lo que acontece.
  4. Regresa a las sensaciones de la respiración una y otra vez, con amabilidad.
  5. Si sientes que te dispersas puedes acompañar la inspiración y espiración con palabras “internas” como: INSPIRO-ESPIRO.

¿Cuántos juicios han venido a tu mente? ¿Cómo te has tratado a ti mismo/a mientras hacías el ejercicio?

Liberarnos de los juicios es tener la mente más abierta, no contribuir a los diferentes estereotipos y disfrutar mucho más el presente.

 “El alma siempre tiende a juzgar a los otros por lo que piensa de sí misma” Giacomo Leopardi

Si quieres liberarte de la presión de tus juicios y prejuicios,  nosotr@s podemos ayudarte.

Sonia Treviño

 

Cómo aumentar la felicidad: Fluye

Cómo aumentar la felicidad: Fluye

Cómo aumentar la felicidad: Fluye

En esta entrada vamos a hablar sobre cómo podemos elevar a largo plazo nuestro nivel de felicidad  aprendiendo a dejar fluir nuestra energía.

Según el psicólogo Mihaly Csikszentmihalyi, algunos estados emocionales son más susceptibles de ser cambiados directamente y, como están conectados a lo felices que nos sintamos, a largo plazo pueden elevar nuestro nivel de la felicidad.

Cuando sentimos tristeza, miedo, ansiedad o aburrimiento se genera en nosotros/as una “entropía psíquica”, es decir, un estado en el que no podemos utilizar eficazmente la atención para afrontar las tareas externas, porque la necesitamos para restaurar un orden subjetivo interno. Esto no significa que dichas emociones no sean adaptativas.

En cambio, la felicidad, la fuerza o la actitud de alerta son estados de “neguentropía psíquica” porque al no necesitar atención para rumiar y sentir pena de nosotros/as  mismos/as, la energía psíquica puede fluir libremente hacia cualquier pensamiento o tarea dada.

Nos cuesta más concentrarnos cuando la tarea va contra el hilo de las emociones y de las motivaciones. Pero cuando nos gusta lo que hacemos y estamos motivados, conseguimos “centrar la mente” en una actividad sin esfuerzo, aun cuando sean grandes las dificultades objetivas.

Cuando lo que sentimos, deseamos y pensamos van al unísono, están en armonía, es cuando fluimos y tenemos la sensación de acción sin esfuerzo.

Una persona que fluye está completamente centrada debido a que en la conciencia no le queda espacio para pensamientos irrelevantes, ni para sentimientos que le distraigan.

En este caso desaparece la conciencia de sí, pero uno se siente más fuerte de lo normal. La sensación del tiempo queda distorsionada, ya que las horas pasan como si fueran minutos. Cuando todo el ser de una persona se amplía en un funcionamiento pleno de cuerpo y mente, cualquier cosa que haga merece la pena ser hecha por sí misma; vivir se convierte en su propia justificación. Esta capacidad se puede mejorar con la práctica de mindfulness.

 ¿Te gustaría aprender a fluir?  nosotros podemos ayudarte.

Bibliografía: Csikszentmihalyi, Mihaly.  Fluir (Flow). Una psicología de la felicidad. Kairós, Barcelona, 2004

Sonia Treviño

Masterclass: Técnicas para combatir el estrés laboral

El próximo lunes 18 de enero emitiremos una Masterclass en directo a través de la plataforma de la UNIR (Universidad Internacional de la Rioja).

  • Si te sientes amenazad@ o en peligro.
  • Si no ves salida a tus problemas.
  • Si tienes sensación de nudo en el estómago.
  • Si notas que tu cuerpo no funciona como debería.
  • Si la vida pasa ante ti sin que puedas disfrutarla.

Entonces, esta conferencia te puede ayudar.

Te puedes apuntar aquí

 

No te preocupes: ocúpate o acéptalo.

No te preocupes: ocúpate o acéptalo.

No te preocupes: ocúpate o acéptalo.

En este post, vamos a dar pautas para vivir relajados y dejar de preocuparnos tanto, puesto que preocuparse no quita los problemas de mañana, lo que quita es la paz del aquí y el ahora.

¿Cuántas noches de insomnio le has dedicado a un problema sin llegar a ninguna solución?, ¿cuánta energía has derrochado?, ¿qué sensaciones invadían tu cuerpo?, ¿y tu mente?

Me encanta el proverbio oriental: “Si tu mal tiene remedio ¿por qué te quejas? Si no lo tiene ¿por qué te quejas?” Si nuestro mal tiene remedio, pasemos a la acción y si no lo tiene, aceptemos la situación lo antes posible.

En el post de hoy vamos a ver cómo a través del coaching (movilizarnos a la acción) y de mindfulness (aceptar aquello que nos rodea) podemos dejar de “sufrir” y “preocuparnos” desarrollando la capacidad de resiliencia.

Veíamos en entradas anteriores que las personas proactivas analizaban sus preocupaciones distinguiendo aquellos aspectos sobre los que tenían control  de aquellos en los que no podían hacer nada, una vez que sabían dónde podían influir, trazaban su plan de acción para tomar las riendas. Según Covey, las personas proactivas tienen las siguientes características: visión (tiene el objetivo claro), ilusión (aprovechan la fuerza de la emoción), disciplina y conciencia.

Hacer un proceso de coaching sirve para generar estrategias y planes de acción centradas en la tarea que origina nuestra preocupación y alcanzar el objetivo que nos marquemos.  Siguiendo el modelo que hemos visto en otro post: GROW y haciéndonos responsables de nuestras decisiones.

Por otro lado, ante aquellas circunstancias que nos perjudican, pero  que no podemos modificar, lo único que nos queda es aceptarlas y tener la mejor actitud posible:

“Lo que resistes persiste y lo que aceptas se transforma”

A través de Mindfulness cultivamos la “Aceptación” que según Jon Kabat-Zinn consiste en tomar cada momento como nos llega y estar de lleno con él como es. Intentar no imponer nuestras ideas sobre lo que “deberíamos” sentir, pensar o ver en nuestra experiencia, sino solo acordarnos de mostrarnos receptivos y abiertos a lo que sintamos, pensemos o veamos y de aceptarlo porque está aquí y ahora, sin juzgarlo.

4 actitudes que a nos favorecerán a aceptar lo que nos toca vivir:

  1. Entender que no podemos cambiar a los demás y que sólo podemos cambiar nosotros/as mismos/as y “aceptar” a quién nos produce la “preocupación”.
  2. Comprometernos con aquello que realmente nos llena, que esté alineado con nuestros valores personales.
  3. Tener una actitud positiva ante la crisis que podamos vivir, tomarnos los obstáculos como retos y oportunidades de mejora.
  4. Aceptándonos con Autocompasión, renunciando al perfeccionismo.

Si quieres ocuparte, nosotr@s podemos ayudarte.

Sonia Treviño

¿Como te afectan tus emociones? Mindfulness e Inteligencia Emocional

¿Como te afectan tus emociones? Mindfulness e Inteligencia Emocional

¿Como te afectan tus emociones? Mindfulness e Inteligencia Emocional

¿Alguna vez te has visto arrastrado/a por tus emociones? En el post de hoy os damos unas pautas de cómo tomar conciencia de dichas emociones y aceptarlas sin dejarte llevar por ellas.

“Lo que no queremos saber de nosotros mismos, acaba por llegar del exterior bajo la forma de destino” C.G.Jung.

En la entrada de la semana pasada, veíamos lo importante que es aceptar nuestras emociones, nos puede resultar difícil porque las emociones siempre han estado en un segundo plano. Pero es importante aceptarlas, hoy se habla mucho de un método que se llama “mindfulness”, o lo que es lo mismo: “plena conciencia”, esta técnica tiene su origen en el budismo y sirve para vivir en el aquí y el ahora, “siendo”, disfrutando de cada momento sin agobiarnos por el futuro, siempre incierto; ni torturarnos por un pasado que ya no podemos cambiar. Para Vivir de esta manera tenemos que ser conscientes de nuestras emociones.

¿Qué podemos hacer para tomar conciencia de nuestras emociones?

Te propongo un ejercicio, la próxima vez que tengas una emoción/ sensación desagradable, sé consciente de tu tendencia automática a evitarla y/o controlarla. Dedica tiempo a observarla, reconocerla y sentirla, es decir, acéptala.

  1. Centra tu atención en las sensaciones corporales que te produce, e identifica cuáles son los sentimientos y dónde se manifiestan: “siento presión en la sien”, “siento un nudo en la garganta”…
  2. Posteriormente, dedica unos instantes a observar los efectos de la emoción. Dirige en ese momento la atención a tu respiración, siguiendo al aire que circula por tu cuerpo durante su trayecto, de la inspiración a la espiración.

En ocasiones, podemos considerar las emociones desagradables como algo negativo. Pero las emociones, por sí mismas, son útiles porque nos dan información sobre lo que nos rodea. A través de esta función informativa, la emoción nos vincula a nuestras necesidades.

De hecho, cuando nuestras necesidades no están satisfechas, sentimos emociones desagradables. Si sabemos cuáles son estas necesidades, podemos poner en marcha las acciones apropiadas, para ello podemos responder a la siguiente pregunta “¿qué puedo hacer de forma sencilla, eficaz y positiva para mí y para las personas que me rodean, para dar respuesta a esta necesidad?”

En este punto, entran en juego nuestros valores que son los principios que guían nuestras acciones y que dan sentido a nuestra vida. Conocer tus valores te ayudará a saber “cómo” satisfacer esas necesidades.

Dar respuesta a las siguientes preguntas te pueden ayudar a detectar tus valores principales:

Si quieres aumentar tu inteligencia emocional, nosotros podemos ayudarte.

Sonia Treviño