Archivo de la categoría: Coaching

Mindfulness y cómo permanecer presente

Mindfulness y cómo permanecer presente

En distintas entradas hemos hablado de las ventajas que tiene para nuestra vida practicar mindfulness. Ver:  Ser feliz sin juzgar: Mindfulness

En este post vamos a explicar cómo se aprende a “permanecer presentes” gracias a la atención plena.

En nuestro día a día es frecuente hacer la mayoría de nuestras actividades en forma de “piloto automático”. (Ver: Cómo actuar correctamente. Desconecta el piloto automático) y pensar que el tiempo que dedicamos a las cosas que nos disgustan es tiempo robado o perdido, cuando cada segundo que pasa forma parte de nuestra vida y nos lo perdemos por no estar presentes en el aquí y el ahora.

En qué consiste permanecer presente

Estar presentes es una práctica de mindfulness que consiste en ser conscientes de lo que nos ocurre, aceptándolo sin ningún tipo de juicio. La dificultad radica cuando nos asaltan pensamientos desagradables, puesto que nuestra naturaleza es intentar que desaparezcan o evitar que vuelvan a suceder. También es complejo cuando los pensamientos que nos abordan son positivos, en este caso la tendencia es aferrarnos a ellos. Sin embargo, estas dos formas de reaccionar pueden ser problemáticas porque cuanto más intentamos apegarnos a ciertas cosas o huir de otras, más difícil nos resulta conseguirlo.

La práctica de mindfulness nos ayuda a superar estas reacciones automáticas de adherencia o aversión, relacionándonos desde la aceptación y el no- juicio con todas las experiencias que vivimos, tanto las agradables como las desagradables.

Cómo estar presentes en el aquí y el ahora

En esta práctica la sesión comienza con una meditación de 5 minutos en la que nos debemos centrar en una única imagen o en un único sonido, siendo lo importante que permanezcamos en el presente escuchando o viendo algo con plena conciencia, y dejando marchar los pensamientos que puedan aparecer.

A continuación pasamos a la meditación en postura sedante, pero ampliando el foco de atención desde la respiración y las sensaciones corporales a los sonidos en primer lugar y a los pensamientos después, la duración de esta nueva meditación puede durar hasta 40 minutos.

Al final de la meditación leemos el poema “Los gansos salvajes” de Mary Oliver que ejemplifica estar presente aceptando las experiencias tal y como son.

Los gansos salvajes

No tienes que ser bueno.
No tienes que caminar sobre tus rodillas, arrepintiéndote,
durante cien millas a través del desierto.
Sólo tienes que permitir que el suave animal de tu cuerpo
ame aquello que ama.

Cuéntame acerca de la desesperación, la tuya, y yo te contaré la mía.
Mientras tanto el mundo sigue girando.
Mientras tanto el sol y las transparentes esquirlas de lluvia
están moviéndose a través de los paisajes,
sobre las llanuras y los profundos bosques,
las montañas y los ríos.
Mientras tanto los gansos salvajes, altos en el limpio aire azul,
están volviendo a casa otra vez.

Quienquiera que seas, no importa cuan solo estés,
el mundo se ofrece a tu imaginación,
te llama como los gansos salvajes, chillones y emocionados,
una y otra vez anunciando tu lugar
en la familia de las cosas.

Si quieres aprender a estar presente,  nosotr@s podemos ayudarte.

Sonia Treviño

Anuncios

Cómo afrontamos los conflictos

Cómo afrontamos los conflictos

En otra entrada estuvimos viendo cómo podemos solucionar un conflicto o una negociación de manera que ganemos todos (Ver: Para ganar siempre).

Hoy vamos a ver qué diferencias puede haber entre las personas a la hora de enfrentarse a una negociación o a un conflicto de cualquier tipo según nos dicen Thomas y Kilman.

Las diferencias se basan en la importancia que demos al resultado del conflicto y por otro lado, está la importancia que damos a la relación con los otros. Según esto podemos establecer distintas maneras de afrontarlo:

1 Acomodación

Si la mayor importancia se la damos a la relación tendríamos un estilo de acomodación. En este caso da igual el resultado de la negociación o discusión, solo nos importa que la relación no se estropee. Un ejemplo sería cuando pretendemos enamorar a otra persona. No discutimos con ella. Todo nos parece fenomenal porque nuestro interés está centrado en la relación. Nos da igual el resultado de la discusión o de la negociación.

2 Competición

Si por el contrario nuestro máximo interés es conseguir unos resultados sin importarnos la relación, nuestro estilo de afrontamiento es de competición o confrontación. Sería el caso contrario al anterior. Cuando se produce una separación de una pareja, ha dejado de importar la relación, ahora solo importan los resultados que se puedan obtener.

3 Evitativo

Puede que no importe ni la relación ni los resultados. En este caso optamos por un estilo evitativo. Puede que sea porque consideramos demasiado alto el coste de entrar en conflicto y se prefiere evitarlo. Esto no quiere decir que el conflicto no exista o que desaparezca. Sería el tipo de actuación de alguien que niega que haya conflicto.

4 Estilo de colaboración

Por otro lado puede ocurrir que para la persona sea muy importante tanto la relación como los resultados que se obtengan. Se intenta conseguir el mejor resultado posible manteniendo o incluso fortaleciendo la relación. Se ve el conflicto como algo natural en las relaciones, no como algo malo. La preocupación es encontrar una solución satisfactoria para ambas partes. Este tipo de afrontamiento se relaciona con la idea de ganar-ganar que hablábamos en la anterior entrada. Sería el tipo de colaboración.

5 Compromiso

Por último, tenemos la opción del compromiso. En ella lo que se pretende es ceder un poco pero que la otra parte también ceda algo. Se tienen en cuenta los resultados y la relación pero no tanto como en la colaboración.

Estas diferencias lo único que nos indican es un estilo predominante de actuación ya que variará dependiendo de la situación y de la persona con la que negociemos o entremos en conflicto.

¿Para qué puede ser útil esta información? Desde mi punto de vista, si vemos como se enfrenta cada persona a los conflictos podemos ser conscientes de cuánto le importa tanto la relación como los resultados que obtenga.

Néstor Villa

Feedback

Feedback

En diferentes entradas hemos hablado de la importancia de hacer buenas críticas (ver: Cómo hacer y recibir críticas) y hemos facilitado distintas técnicas para dar feedback (ver: Tres pasos para dar feedback).

En este post vamos a presentaros la técnica MIMO para dar feedback a nuestro interlocutor y hacer críticas realmente constructivas.

Características que ha de tener un buen feedback

En mi opinión, y así se lo hago saber a mis alumnos/as, el feedback siempre ha de ser positivo y ayudar a la persona que tenemos enfrente a tener una visión de cómo ha realizado su actuación para que si quiere, pueda mejorar.

  1. El feedback ha de ser consentido por la parte que lo va a recibir.
  2. Cuando expresemos nuestra opinión lo haremos siempre en primera persona (“yo opino”, “en mi opinión”, “a mí me ha parecido”, ” a mí me gustaría”).
  3. La información debe ser objetiva y basada en hechos observables por parte de todos.
  4. Además nuestro comentario para que la otra persona mejore ha de ser específico, diciendo lo que exactamente nos ha gustado o disgustado.

A continuación os presento la técnica mimo para que este feedback sea lo más útil posible.

Técnica MIMO para dar feedback

Esta técnica debe su nombre al siguiente acrónimo:

M: Mantener, en este primer paso debemos explicar a la persona que ha hecho una intervención qué es lo que nos gustaría que mantuviera. Por ejemplo: “En mi opinión mantendría el tono de voz que has utilizado y cómo has mirado a las personas cuando estabas explicando”.

I: Incrementar, en este paso podemos aconsejar qué nos gustaría que aumentase la persona que recibe la crítica. Por ejemplo: “Yo utilizaría más imágenes y más grandes para que las personas del fondo puedan ver mejor tu exposición”.

M: Mejorar, en este tercer paso expresamos qué aspectos podrían mejorarse. Por ejemplo: “A mí me gustaría que los ejemplos que nos facilitas, sean más próximos a nuestra realidad para entender mejor los conceptos”.

O: Omitir, por último decimos aquello que en nuestra opinión no aporta riqueza al trabajo de la persona y que incluso hace que pierda calidad. Un ejemplo podría ser: “En mi opinión la música de fondo distrae y quita importancia a la idea principal, yo la omitiría”

Además toda crítica que se haga con mimo y cariño seguro que es constructiva y recibida con ánimo de mejora.

Espero que os sea útil y la pongáis en práctica siempre que queráis comunicar y expresar vuestra opinión.

Si quieres lograr una comunicación más eficaz, nosotr@s podemos ayudarte.

Sonia Treviño

4 pautas para superar con éxito la entrevista de selección

4 pautas para superar con éxito la entrevista de selección

En este post vamos a centrarnos en cómo nos influye en la entrevista de selección “la mochila emocional” con la que acudimos a la misma.

Cuando nos encontramos inmersos en la búsqueda de un nuevo empleo existe un momento que es especialmente  delicado y relevante en este proceso: la entrevista de selección. En la actualidad podemos encontrar un sinfín de información, relacionada con este tema, que nos ofrece una visión de diferentes aspectos que nos pueden ayudar a superar la entrevista con éxito, como por ejemplo, los tipos de entrevistas de selección a las que nos podemos enfrentar, las preguntas más frecuentes que se nos pueden plantear por parte de la persona que nos entrevista, la importancia de cuidar el aspecto físico, el lenguaje verbal y corporal, etc.

¿Cómo influyen nuestras emociones en las entrevistas?

En mi trabajo como orientadora laboral han sido numerosas las ocasiones en las que he realizado simulacros de entrevista (Role Playing) con personas que se encontraban buscando un nuevo proyecto profesional. Este ejercicio de entrenamiento sirve para comprobar cómo se comportará una persona ante una hipotética o real futura entrevista, reforzando todos los puntos fuertes que tenga y corrigiendo aquellos errores en los que puede incurrir.

Hoy me gustaría centrarme en un momento en concreto de esta simulación cuando planteo  a la persona entrevistada preguntas relacionadas con su anterior puesto de trabajo, empresa y motivos de salida, tipo ¿Cuál ha sido el motivo de salida de su última empresa? ¿Cómo era su relación con su superior/es jerárquicos? ¿y con sus compañeros?

Son muy diferentes las reacciones que producen en las personas este tipo de preguntas, que van desde una actitud de naturalidad de algunas, contestando de manera tranquila y serena a las cuestiones, no reflejando ningún tipo de emoción, incluso destacando aspectos positivos de la experiencia vivida, a la reacción contraria en otras muchas personas, que pasa por un estado de nerviosismo, de no saber que decir e incluso de derrumbe emocional ante el recuerdo de las experiencias vividas o la salida involuntaria y a veces dolorosa de su empresa.

Y es que todos, en algún momento, hemos pasado por situaciones difíciles en nuestro puesto de trabajo, relaciones nada satisfactorias con nuestros compañeros y/o superiores jerárquicos, o desvinculaciones no deseadas y en algunas ocasiones no realizadas con el debido tacto y mimo.  A veces es difícil no caer en la tentación, ante las preguntas de la persona que te está entrevistando, de dejarnos llevar por el sentimiento de rabia, de injusticia, de resentimiento o de dolor y hablar mal de tu anterior empresa y entorno laboral. Cuando esto ocurre, estamos cometiendo un grave error que puede incluso tirar por tierra nuestra entrevista, y por consiguiente nuestras posibilidades de conseguir el puesto de trabajo.

Pautas para afrontar la entrevista de selección

Para que esto no ocurra debemos tener en cuenta una serie de pautas que nos pueden ayudar a superar este crítico momento:

  1. A ninguna futura empresa le va a gustar oír como hablas mal de la que ha sido hasta hace poco tu organización. Una reacción negativa por tu parte puede darle a entender al entrevistador/a que no has superado esa etapa y que no estás aún preparado para enfrentar un nuevo reto profesional. Además no garantiza que, si te contratan, en un futuro no hables igual de mal de ellos.
  2. Nadie pone en duda que lo que sientes no sea legítimo y que estás en tu derecho a vivirlo como quieras, pero no debemos olvidar que aunque a veces el dolor nos viene dado por situaciones en las que nuestra voluntad nada ha tenido que ver, el sufrimiento que se deriva si es algo controlable por nosotros y en nuestra mano está el aprender a limitarlo. El no superar esta situación puede transmitir al entrevistador/a una imagen equivocada sobre ti mismo, de persona rencorosa o incluso conflictiva, que por otro lado no son cualidades que mejoren nuestra empleabilidad. En nada nos puede ayudar revivir y contar a cualquiera que nos quiera escuchar lo mal que nos han tratado (y menos a la persona que nos entrevista) puesto que estos hechos ya no tienen marcha atrás y además forman parte de nuestro pasado.
  3. Cualquier experiencia, incluso aquellas que laboralmente hubiésemos  deseado no tener que vivir, tiene sus aspectos positivos, y estos son los que tenemos que tener en cuenta a la hora de responder las preguntas del entrevistador/a. Antes de acudir a la entrevista es fundamental preparar las preguntas que posiblemente se nos van a plantear, entonces tenemos que tener claro cuáles son todos los aspectos positivos que implicaba nuestro anterior puesto de trabajo, y ante preguntas que pueden resultar espinosas, nunca mentir, pero si contestar de la manera más aséptica posible.
  4. Por último, nunca debemos perder de vista, que el entrevistador/a no es nuestro amigo, ni siquiera un conocido, es un profesional que está haciendo su trabajo y por tanto nosotros debemos comportarnos con la misma profesionalidad a la hora de responder a sus preguntas.  Siempre nos quedará, cuando terminemos nuestra entrevista y lo necesitemos, el acudir a nuestra familia, amigos y en general a todas las personas que nos quieren y apoyan en los momentos difíciles, porque son ellos, y no otros, los que deben ser  bálsamo para nuestras heridas.

Si quieres superar con éxito la entrevista de trabajo nosotros podemos ayudarte.

  Ana Alonso

 

Claves para ser más creativo

Claves para ser más creativo

Claves para ser más creativo

¿Te consideras una persona creativa? En este post vamos a dar las claves para aumentar tu creatividad.

Tod@s conocemos personas creativas. Esta cualidad se da entre los grandes genios: Mozart, Picasso, Lope de Vega, eran personas muy creativas. La creatividad no es exclusiva de las artes, también son muy creativos Einstein, Steve Jobs y otros científicos y empresarios.

Está claro que la creatividad se da en todos los ámbitos. Pero nosotr@s, pobres mortales, ¿podemos ser creativos?

La creatividad es una cualidad inherente al ser humano.

Pues bien, la respuesta es, sin duda, que sí. La creatividad es una cualidad inherente al ser humano pese a que haya personas que piensan que no lo son. Todos podemos crear e innovar, todos tenemos ese potencial, solo que hay que practicar y dedicarle algo de tiempo, como a casi todo.

¿Qué es la creatividad?

La creatividad no es solo el idear inventos que revolucionen al mundo. También buscar una solución a un problema cotidiano o a una situación inesperada que se produce en cualquier momento es creatividad.

No obstante, es verdad que la creatividad es una actitud, una forma de enfrentarnos a la vida. Es no darse por vencid@ ante cualquier dificultad, es buscar soluciones, ser flexible, inconformista y crític@.

Si nos rendimos ante cualquier dificultad o nos dejamos llevar por la crítica o no proponemos alternativas, nuestra creatividad se verá seriamente afectada.

El miedo afecta también, como no, a la creatividad. El temor a equivocarnos o a hacer el ridículo nos paraliza, impide que desarrollemos la creatividad. Piensa: ¿qué harías si no tuvieras miedo?

Cómo aumentar nuestra creatividad

Algunos consejos prácticos para ser más creativos son los siguientes:

  1. Hacer las cosas de una manera distinta.
  2. Generar alternativas.
  3. No hacer demasiado caso a las opiniones de los demás.
  4. Llevar una libreta para apuntar las ideas que te surjan.
  5. No tener miedo a equivocarse.
  6. No ser muy autoexigente, los principios son difíciles, luego se puede ir puliendo el trabajo final. Ver: Desarrolla autocompasión y renuncia al perfeccionismo
  7. Sacar el lado bueno de las cosas.
  8. No rendirse a la primera.
  9. Aprender de los errores. Ver: No hay fracaso, solo retroalimentación
  10. Pero ante todo, disfruta. Disfruta de cada momento, goza con cada cosa que hagas.

Es muy difícil ser creativo cuando estás enfadado con el mundo o frustrado. Si te ocurre esto, busca una actividad que te relaje. Puede ser cantar o escuchar música, mirar un cuadro o un paisaje, ser consciente de la agradable temperatura que hay a tu alrededor o de los atractivos olores que te rodean. Ver: Creatividad: creencias limitantes

Si ahora te preguntan si eres creativo, ¿qué respondes?

Néstor Villa

Aprender a vivir

Aprender a vivir

Aprender a vivir

En este post vamos a hablar sobre cómo aprender a vivir. Desde que nacemos estamos destinados a morir y nuestra especie ha evolucionado a lo largo de la historia por estar programada para la supervivencia.

Como hemos hablado en múltiples entradas, cada emoción, cada sensación, permite a nuestro cuerpo obtener información del entorno para adaptarnos a él.

Ninguna emoción es buena o mala, pero anuncios, películas, literatura y la sociedad nos invitan a que “estemos constantemente felices”, pero ¿y si en un momento determinado sentimos angustia?, ¿y si en otras ocasiones estamos tristes?, entonces, no solo no sentimos “la felicidad”, nos culpamos por no sentirla y además nos empeñamos una y otra vez en desterrar las emociones que consideramos negativas, consiguiendo el efecto contrario.

Aprender a vivir según la Terapia Racional Emotiva de Ellis

Estudiando el módulo de Técnicas Cognitivas- Conductuales del máster Terapia de la Conducta y la Salud, me encantó leer la filosofía que subyace a la Terapia Racional Emotiva de Ellis, él señala una serie de valores y actitudes que a su parecer mantienen las personas sanas y tienen que ver con la forma que tienen de estar y ver la vida.

1. Interés por uno mismo

El interés por uno mismo ha de ser superior al interés que se presta a los demás, esto no significa ser egoísta, si no que tenemos que ser responsables de nuestro cuidado personal.

2. Interés social

Las personas somos seres sociables y gracias a ello nuestra especie ha podido evolucionar, por este motivo es fundamental actuar moralmente y respetar los derechos de los demás. 

3. Autodirección

El responsable último de nuestra vida somos nosotros/as  mismos/as. 

4. Tolerancia a la frustración

Los individuos racionales se conceden así mismos y a los demás el derecho a equivocarse. Ver: 9 pasos para tolerar la frustración. Resiliencia

5. Flexibilidad

Es importante evitar establecer reglas rígidas con uno/a mismo/a y con los demás.

6. Aceptación de la incertidumbre

Es adaptativo reconocer el hecho de que vivimos en un mundo incierto sin certezas absolutas, no tenemos el control sobre él, aceptar este hecho es fundamental para nuestra salud.

7. Compromiso creativo

Cuando nos implicamos en algún proyecto ajenos a nosotros/as mismos/as, nos interesa algún tema y asumimos algún compromiso importante para nosotros/as nos sentimos más sanos/as y felices.

8. Pensamiento científico

Autorregular nuestras emociones y conductas reflexionando sobre ellas y las consecuencias de nuestra acciones nos hace sentir que actuamos de manera adecuada. Es importante intentar ser objetivos, racionales y científicos para evaluar la consecución o no de nuestras metas.

9. Auto- aceptación

Aceptarnos a nosotros/as mismos/as nos permite estar contentos/as de estar vivos/as. Es importante elegir aceptarnos de forma incondicional, evitando clasificarnos en categorías  preestablecidas y disfrutar del momento en lugar de estar probándonos continuamente.

10. Asumir riesgos

Ser aventureros pero no temerarios, tratar de conseguir nuestras metas a pesar del riesgo que conlleva. Aprender del error y volver a intentarlo. Ver: No hay fracaso, solo retroalimentación

11. Hedonismo en el sentido amplio

Esto supone no renunciar al beneficio presente por temor al futuro, ni renunciar al beneficio futuro por la dificultad que podemos tener en el presente. Se trata de buscar el bienestar y evitar el dolor pero sin obsesionarnos con la obtención de gratificaciones inmediatas.

12. No utopismo

Es fundamental comprender que las utopías son inalcanzables y admitir que nos siempre vamos a conseguir todo lo que deseamos o que vamos a ser capaces de evitar el dolor. 

13. Auto- responsabilidad por el malestar emocional

Aceptar la responsabilidad que tenemos sobre nuestros trastornos emocionales en lugar de culpar de forma defensiva a los demás o a las condiciones sociales.

¿Merece la pena? Si quieres, nosotros podemos ayudarte.

Sonia Treviño

Libérate: Date permiso

Libérate: Date permiso

En esta entrada vamos a ver cómo nos podemos liberar dándonos permiso para no ser perfectos, para equivocarnos y para volver a empezar.

Podemos tener tendencia a sobredimensionar nuestros errores porque, en general, estamos más acostumbrados a señalar lo negativo que a valorar nuestros aciertos. (Si quieres más información de este punto puedes visitar: Cómo conseguir un cambio a positivo)

Reconocer nuestras áreas de mejora, lejos de minar nuestra autoestima, nos ayudará a ser más fuertes y a que nuestra autoestima se posicione de manera adecuada.

Sólo cuando conocemos nuestras debilidades podemos desarrollar estrategias para reforzarlas.

Lo ideal es reforzar estas debilidades desde nuestras fortalezas o desde nuestros puntos fuertes.

Debemos darnos permiso para:

No ser perfectos

Es imposible ser perfecto. Si intentamos serlo, tendremos una constante fuente de malestar. Además es muy posible que influya en nuestro rendimiento personal y profesional. si intentamos dejar algo perfecto, nunca dejaremos de trabajar en ello, nunca estará terminado porque nunca estará perfecto. (¿Aprendes de tus fracasos o eres un rumiante del mismo?)

Equivocarnos

Siempre que empezamos algo debemos asumir el riesgo de que salga mal o de que nos equivoquemos. Los errores se pueden convertir en nuestros maestros, podemos aprender mucho de ellos. Además es imposible controlar totalmente todas las cosas que nos puedan ocurrir. Siempre habrá alguna posibilidad de que las cosas no salgan como queremos. (Desarrolla autocompasión y renuncia al perfeccionismo)

Volver a empezar

En ningún sitio está escrito que debamos conseguir todo a la primera. Siempre podemos intentarlo de nuevo. Dijo Benjamin Franklin: “Yo nunca he tenido un error. He tenido 10.000 ideas que no funcionaron”. El éxito es de aquellos que vuelven a intentarlo, que no se desaniman y que después de caer, se vuelven a levantar. 

Si quieres, EnPositivoCoaching te puede ayudar.

Néstor Villa