Pensar en no pensar

“Si dejamos de darle vueltas a la cabeza y nos dejamos llevar por su influjo positivo, al modo zen, las soluciones aparecen” Helen Fieding

Seguro que alguna vez os han preguntado que si estabais preocupados o preocupadas por algo, y cuando habéis contestado que sí os han terminado diciendo: “No le des más vuelta” o “no lo pienses más”,…pero, ¿cómo no se piensa?

Muchas personas cuando piensan en no pensar se imaginan que esto consiste en dejar la mente totalmente en blanco y directamente no lo intentan porque les resulta de todo imposible llegar a un estado similar.

En entradas anteriores hablamos de distintas técnicas como STOP de pensamiento” para conseguir un pensamiento más adaptativo.

Una vez que detectamos ese pensamiento que nos machaca, podemos poner nuestra atención en la respiración y así lograr relajarnos.  A continuación os explico un ejercicio extraído del libro “Con rumbo propio. Disfruta de la vida sin estrés” de Andrés Martín Asuero.

Este autor nos explica que respirar con atención plena, puede ser una buena práctica de la que obtendremos buenos resultados, si la practicamos durante 10 o 15 minutos una vez al día.

Podemos hacer este ejercicio sentados/as o tumbados/as, sin dejar que el sueño nos impida hacer esta meditación, en una postura cómoda y estable. Cuando empecemos el ejercicio, lo primero que tenemos que hacer es establecer en qué zona vamos a establecer nuestra observación de la respiración.

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Hay quienes eligen observar, las sensaciones que se produce cuando respiran en los orificios nasales y el labio superior, sentir el aire entrar y salir. Otras personas prefieren observar los movimientos que se producen en el pecho o el vientre con cada inspiración y expiración.

Una vez establecida la zona de observación, debemos ser fiel a ella durante toda la práctica. Es normal que poco a poco la respiración sea más sutil, no pasa nada, simplemente observaremos su flujo y las sensaciones que se producen en ese lugar sin intentar cambiar la forma de respirar.  Nos dejaremos llevar por el ritmo de la respiración, siguiendo la inspiración desde que comienza hasta que acaba, siguiendo la exhalación desde el principio hasta el fin, plenamente presente en el momento en que la inspiración y la exhalación se encuentran y se cambia el sentido del aire.

Quizás en determinado momento dejaremos de fijarnos en la respiración y aparezca algún pensamiento. Es normal, puesto que la mente tiene el hábito de saltar de un pensamiento a otro, hasta que encuentra algo con interés. Incluso puede que este pensamiento altere nuestro ritmo de la respiración, al principio es frecuente, cuando nos damos cuenta de esto, podemos aprovechar la siguiente exhalación para soltar cualquier pensamiento que tengamos y llevar la atención de vuelta a la respiración. Sin preocuparnos del contenido del pensamiento, sin hacer un juicio ninguno, simplemente tomaremos conciencia de que la mente se ha distraído y la invitaremos a continuar observando el flujo del aliento para volver a centrar nuestra atención en la respiración.

Solo existe un momento, el momento presente. En esto básicamente consiste la técnica de “mindfulness”. Espero que esta práctica os ayude a no pensar y logréis un momento de relajación.

Si quieres, nosotros podemos ayudarte.

Sonia Treviño

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