¿Puedes minimizar malentendidos? Peticiones asertivas.

Seguro que más de una vez has vivido malentendidos por no atender, como vimos en otro post, a las barreras de la comunicación: juicios de valor, falta de seguridad y de empatía, no utilizar feedback, imprecisión y suponer conocimientos, entre otras.

Para minimizar estos malentendidos, podemos realizar “peticiones asertivas. ¿Es fácil?

Realizar peticiones nos puede resultar difícil porque mostramos una necesidad y esto nos puede hacer sentir débiles, al mismo tiempo nos arriesgamos a que nos digan “no” y sentirnos rechazados/as, entonces mejor no nos exponemos y dejamos de expresar lo que queremos y por lo tanto tenemos más difícil conseguirlo.

Olga Castanyer en su libro “La asertividad, expresión de una sana autoestima” explica muy bien cómo podemos preparar este tipo de peticiones, que puede ser desde un aumento de sueldo hasta aclarar algún “asunto pendiente”.

Los pasos que recomienda seguir son los siguientes:

1. Piensa sobre lo que quieres exactamente:

  • Pido ayuda de…
  • Quiero….
  • Cuándo lo quiero…
  • Dónde lo quiero…

Los demás no son adivinos, así que no demos por hecho nada y seamos claros/as y concisos/as.

2. El momento en el que hagas la petición es importante, por este motivo es fundamental que SONY DSCseñales el donde y cuando, pero sin esperar a la “situación perfecta” porque te arriesgas a posponer tu petición. Lo más conveniente es que decidas cuándo vas a realizar la petición, incluso puedes avisar a la persona en cuestión que quieres hablar con ella y decidir ambos/as el mejor momento.

3. En el momento de expresar tu petición puedes seguir estos consejos:

  • Describe la situación-problema lo más detalladamente posible
  • Utiliza mensajes exponiendo tus pensamientos, sentimientos y deseos: “(Cuando tú…), yo creo….y me siento… Por lo tanto, quiero…. “
  • No culpes ni ataques a la persona, así evitarás un comportamiento defensivo.
  • Enfoca el mensaje desde tu punto de vista ( me siento…, pienso…), no interpretes acciones o intenciones de la otra persona.
  • Concreta mediante una o dos frases cuál es tu objetivo. Sé firme.

Si quieres lograr una comunicación más eficaz, nosotr@s podemos ayudarte.

Sonia Treviño

5 claves para definir tu objetivo profesional

¿Qué es el objetivo profesional? ¿Para qué sirve definirlo?. El objetivo profesional aquello que una persona se propone a la hora de buscar trabajo o mejorar profesionalmente.

Definir nuestro objetivo nos va a servir para trazar un plan de acción que nos acerque a él. Además nos sirve para dar forma a nuestro perfil profesional.

Os dejamos cinco claves que pueden ayudar a esclarecer el objetivo profesional:

  1. Autoconocimiento, hemos dedicado muchos post a este cometido, porque creemos que es el punto de partida para cualquier propósito que tengamos. En este punto será importante que pensemos en: ¿qué queremos?, ¿qué no queremos?, ¿qué nos gusta hacer?, ¿qué se nos da muy bien?, ¿cuáles son nuestras fortalezas? ¿y nuestras áreas de mejora?, ¿cómo estamos de motivados/as?, ¿qué importancia tiene para nosotros/as obtener ese puesto de trabajo?, ¿cuál es mi vocación?, ¿cuáles son mis creencias ante la búsqueda de empleo?, ¿cuáles son mis logros?
  2. Conocimiento del mercado laboral, concretamente el sector y el puesto que quiero Objetivo profesionaldesempeñar. Es fundamental saber ¿qué competencias profesionales son las más demandadas?, ¿qué competencias específicas requiere el puesto de trabajo al que me gustaría dirigirme?, ¿cuáles son las funciones más importantes?, ¿qué perfil profesional tienen las personas que trabajan allí? Toda esta información la podemos obtener de múltiples maneras, por ejemplo en linkedin, buscando las ofertas que han publicado, investigando en las páginas webs, etc.
  3. Especificar qué competencias laborales poseo que son acordes con las solicitadas en los puestos a los que quiero dirigirme. En este punto ya sabemos quienes somos y qué solicitan las personas que llevan a cabo el proceso de selección. De las competencias, conocimientos, habilidades, experiencia, destrezas que solicitan ¿cuáles tengo yo?, ¿en qué destaco?
  4. Escribir nuestro objetivo profesional, ha de ser positivo, se escribe en infinitivo, es importante que sea: medible, alcanzable, retador, definido en el tiempo y específico
  5. Comunicar nuestro objetivo profesional, definirlo nos ha servido para poner foco en la búsqueda de empleo, al seleccionador/a le va a servir para conocer nuestras expectativas y lo que podemos aportar a la empresa. ¿Cómo lo comunicamos? En el nuestro perfil profesional de las redes sociales y/o en el C.V.

En los procesos de coaching laboral, después de haber realizado una buena definición del objetivo profesional, analizamos cuál es la realidad que nos rodea, generamos alternativas, elegimos las opciones más adecuadas y trazamos el plan de acción para llegar a la meta.

Si quieres, nosotr@s podemos ayudarte.

Sonia Treviño

Gestión de equipo y talento. Éxito asegurado.

Ya hemos visto en diversas entradas la importancia que tiene detectar el talento y desarrollarlo. ¿Os imagináis cómo sería trabajar en un equipo en que cada persona desarrollase su talento?

Consideramos que trabajo en equipo es la habilidad de colaborar de forma activa para conseguir los objetivos comunes con otras personas, áreas y organizaciones.

Si cada miembro de ese equipo tiene un talento diferente y todos se vuelcan en la consecución de las metas propuestas, seguro que obtienen éxito.

Por supuesto, para que ese equipo funcione tendrá que haber un/a buen/a líder que se una al mismo y que tenga en cuenta el siguiente proverbio africano:Gestión_equipo_talento

“Si quieres ir rápido camina solo, si quieres llegar lejos ve acompañado”

Un/a buen/a líder enseguida detecta las fortalezas de su equipo, además no teme rodearse de personas que sepan cosas diferentes y tengan otras habilidades que él/ella. Lo importante es hacer que un equipo multidisciplinar actúe en un ambiente de trabajo amistoso, con buen clima y espíritu de cooperación. Que sea resolutivo y que de los conflictos obtenga un aprendizaje. ¿Habéis trabajado en un equipo similar? Yo he tenido mucha suerte y lo he vivido en muchas ocasiones, desde dentro es fantástico, porque te sientes valorado/a y con ganas de dar lo mejor de ti, actitud contagiosa que redunda en muy buenos resultados.

Si el equipo es nuevo, el primer paso para gestionar talento, sería tener claro qué competencias son claves para ese puesto de trabajo.

Una vez detectadas, en el proceso de selección, a través de la entrevista por competencias sabríamos en qué nivel está cada candidato/a, una vez elegida a la persona, haríamos un plan de acogida para que se adapte al puesto de trabajo, conozca la política y cultura de la empresa y de lo mejor de sí.

La motivación es otro ingrediente fundamental, podemos realizar una evaluación de desempeño y en función de las necesidades detectadas, seleccionar qué formación es útil para el desarrollo del potencial individual. Además el sistema de retribución ha de ser coherente al comportamiento y los resultados obtenidos.

Otro paso importante es alinear los valores individuales con los culturales para llegar a los objetivos de la empresa.

De esta manera, la persona que se incorpora al equipo, desarrolla su potencial, vive en un clima de cooperación con sus compañeros/as, intenta dar lo mejor de ella porque sus valores coinciden con los de la empresa, podrá ser proactiva puesto que los errores no se viven como fracasos sino como oportunidades, tendrá oportunidad de ser creativa y si el resto del equipo lo vive igual se generará gran sinergía.

Si quieres fomentar el talento en tu equipo de trabajo, nosotr@s podemos ayudarte.

Sonia Treviño

Responsable, víctima o acusador/a

¿Cuántas veces, ante algún problema, las personas lo primero que hacen es buscar el/la culpable? Solamente tenemos que leer o ver las noticias para ver cómo unos/as y otros/as lanzan balones fuera para eximirse de SONY DSCposibles “culpas”.

Cuando señalamos a alguien como culpable, nos posicionamos en una situación de víctima, y desde esa posición podemos entrar en una zona de queja poco orientada a buscar soluciones.

Por este motivo, pienso que es más sano que ante un conflicto, problema o situación difícil seamos “responsables”.

La responsabilidad es la capacidad que tenemos para actuar coherentemente con nuestros valores y principios, asumiendo las consecuencias de nuestros actos.

Ser responsable también supone aceptar que nos podemos equivocar, y lo que es más interesante, poder aprender de nuestros errores.

Las personas responsables tienen una actitud proactiva, se mueven en su círculo de influencia, las personas reactivas, es decir, aquellas que buscan culpables o incluso se culpabilizan por todo, se muestran resignadas, sin hacer nada por cambiar lo que no les gusta, porque se sienten víctima de las circunstancias o de las personas que les rodean, quejándose y lamentándose por lo injusta que es la vida.

Cuando nos responsabilizamos de nuestras decisiones en la vida, y de todo lo que sucede debido a las opciones elegidas, asumimos las riendas de nuestras vidas y nos empoderamos. Aceptamos lo que no podemos cambiar pero luchando por lo que queremos, desde la libertad de elegir hacernos cargo de una situación o persona.

Otras capacidades implicadas en la capacidad de responsabilidad son:

  • La asertividad para defender nuestro punto de vista y/o sentimientos respetando a los demás.
  • La humildad para reconocer nuestros errores y aprender de ellos.
  • La gestión del tiempo y planificación para cumplir nuestros propósitos.
  • El compromiso de elegir libremente lo que hacemos para lograr nuestras metas asumiendo el coste y el esfuerzo que esto conlleva.
  • La confianza en nosotros/as mismos/as y en los demás, nos ayudará a asumir mayor responsabilidad.

“La libertad supone responsabilidad. Por eso la mayor parte de los hombres la temen tanto”. George Bernard Shaw.

EnPositivo Coaching ayudamos a que nuestros/as clientes tomen las decisione que desean para hacer realidad sus objetivos de forma responsable.

Si quieres, nosotr@s podemos ayudarte.

Sonia Treviño

8 barreras internas para la gestión del tiempo

Es posible que a veces nos sintamos desbordad@s por las tareas que tenemos que hacer. Vemos que el tiempo del que disponemos no es suficiente para acabar todo lo que nos hemos propuesto o que no podemos terminar el trabajo que nos han encomendado.

Cuando esto ocurre, puede que mostremos síntomas de estrés y que nos sintamos angustiad@s. La consecuencia suele ser que tengamos que realizar un esfuerzo extra que normalmente se traduce en llevarnos el trabajo a casa o quedarnos más tiempo en el trabajo.

También es posible que no consigamos desconectar y tengamos dando vueltas en la cabeza lo que nos queda por terminar. Esto afectará a la calidad de nuestro descanso e incluso de nuestras relaciones personales.????????

Vamos a ver ocho formas para que esto no nos ocurra y seamos más eficaces en nuestro trabajo:

  • A la hora de planificar, seamos realistas. No nos pongamos plazos que no podamos cumplir. Calculemos el tiempo que nos llevará cada actividad de la manera más exacta posible.
  • Prioricemos las tareas y no seamos impulsivos. Es preferible perder media hora en planificar a ponernos a hacer lo primero que veamos sin establecer ninguna prioridad.
  • Hay cosas que tenemos que hacer nosotros y otras que podemos delegar o para las que podemos pedir ayuda. Antes de ponernos a realizar tareas muy laboriosas y de detalle, pensemos si alguien nos puede ayudar o las podemos delegar. Quizá alguien ya lo haya hecho o tenga un sistema que nos ayude a terminarlo rápidamente.
  • Mantengamos ordenado nuestro lugar de trabajo. Podemos perder entre un 20 y un 25% de nuestro tiempo buscando aquello que no tenemos correctamente ordenado. Atención a cómo guardamos los emails, o archivamos nuestros documentos digitales. No deberíamos perder tiempo en buscar un archivo que hemos guardado en cualquier parte de nuestro ordenador.
  • Evitaremos estrés si en una situación de urgencia encontramos rápidamente lo que buscamos. Ya sabemos que el estrés hace que seamos menos eficientes.
  • No dejemos las tareas para el último momento. Si hemos hecho una buena planificación esto no debe ocurrir. Empecemos cuanto antes, evitemos procastinar. Esto es especialmente aplicable a las tareas que nos gustan menos. No dejemos lo que no nos gusta para más adelante, cuanto antes lo terminemos, antes nos lo quitamos de en medio.
  • Quitémonos la costumbre de trabajar bajo presión. Nuestro trabajo será más gratificante si no tenemos que ir a toda velocidad para acabar a tiempo.
  • Para apagar fuegos están los extintores. Para prever y planificar, estamos nosotros. No nos limitemos a ser “apagafuegos”. Incluyamos imprevistos en nuestra planificación porque es fácil que se presenten. Pero no nos limitemos a resolver imprevistos porque eso querrá decir que no hemos organizado nuestro tiempo.

Si cumplimos con estos ocho puntos pondremos todo de nuestra parte para sacar el máximo rendimiento a nuestro tiempo.

Claro que hay otras cuestiones que afectan a nuestro rendimiento pero ya no están directamente bajo nuestro control. Son las relacionadas con la misión del puesto de trabajo y cómo se establecen los objetivos.

Si quieres, EnPositivo puede ayudarte con la gestión del tiempo.

 Néstor Villa

Coaching y mindfulness

¿Alguna vez has visto una película de terror en la que sólo con escuchar la música se te erizaba el pelo y te recorría un escalofrío por la espalda? Seguramente en esas escenas de miedo, incluso los amantes de este género notan cómo se acelera el ritmo cardiaco… ¿has probado a ver esa misma escena sin la música? Seguro que la reacción fisiológica es totalmente distinta.

En la primera situación estamos totalmente identificados con la película y aunque sea ficción la sentimos como real, ¿cuántas veces te ha sucedido lo mismo con un recuerdo, pensamiento o emoción? ¿qué sucede cuando son pensamientos, sentimientos y emociones negativas? Muchas veces nos sentimos arrastrados por una gran corriente de la que no podemos salir y nos identificamos con esa experiencia negativa, pero nosotros/as somos más de lo que hacemos, sentimos y pensamos.

perspectivaVamos a hacer un ejercicio. Por un momento, imagínate que eres un tablero de ajedrez en el que hay fichas blancas y negras jugando una partida. Podemos representar los pensamientos “positivos” que tienes con las fichas blancas y los pensamientos y las emociones negativas con las fichas negras, contra las que en muchas ocasiones has luchado. Ahora te pregunto en esa situación hipotética ¿Quién serías?

Quizás tu respuesta es que te identificas con las fichas blancas (pensamientos, sentimientos, acciones y emociones que te gustan)…, ¿qué pasaría si te digo que también eres las fichas negras?,¿o que eres el tablero?

Este ejercicio me gusta porque nos sirve para cambiar de perspectiva para pensar en que a pesar de que sintamos unas veces tristeza (fichas negras) y otras alegría (fichas blancas), unas veces decepción (fichas negras) y otras ilusión (fichas blancas), de que en ocasiones las cosas nos salgan bien y en otros momentos mal; siempre hemos seguido “siendo nosotros/as”, algo siempre permanece constante en cualquier experiencia que podamos tener. Además es importante saber que lo “que resite, persiste”.

Los ejercicios de mindfulness nos ayudan a tener atención plena en el “ser” que somos (valga la redundancia), a que seamos el “observador” de todas las experiencias que son cambiantes en la vida, aceptándolas, pero sin identificarnos con ellas, como en la película de terror.

En un proceso de coaching puede suceder que el/la cliente piense: “No puedo alcanzar mi objetivo porque soy inútil, todo me sale mal y no tengo fuerzas”, quizás después de este ejercicio y hacer mindfulnes piense: “me siento bloqueado y estoy teniendo pensamientos negativos, pero son sólo pensamientos y sentimientos en este momento, y puede que mañana sean diferentes”.

A partir de aquí podemos trazar objetivos que estén más alineados con los valores personales del coachee (cliente) y que le motiven a alcanzar lo que se propongan, viviendo en armonía, siendo responsable y coherente con los aspectos que la persona tiene como fundamentales.

Si quieres, conseguir tus objetivos alineados con tus valores, nosotr@s podemos ayudarte.

Sonia Treviño

Coaching y creatividad: los cinco porqués

Los cinco porqués de Toyota es una técnica de creatividad que pretende encontrar las verdaderas causas de los problemas.

O en el caso que nos trae aquí, pretendemos encontrar las verdaderas causas u orígenes de los conflictos. Los conflictos con nosotros mismos, con nuestra falta de motivación, de ilusión o simplemente de rendimiento en el trabajo o en los estudios. También nos ayuda a encontrar la causa escondida de nuestros problemas personales o sociales.

Esta técnica la inventó un ingeniero de Toyota para descubrir cuál era el origen de los problemas que se daban en su industria: la industria de la automoción. Desde entonces se ha usado sobre todo en esta actividad.

Pues bien, esta técnica consiste en no parar de preguntarse por qué para así llegar a la raíz del problema. No nos detenemos en la primera causa aparente, seguimos preguntando hasta que no se pueda responder nada más. Si llegamos hasta la causa primera del problema, del conflicto, será más fácil encontrar pistas para solucionarlo. No tiene porqué preguntarse cinco veces, el cinco es un número arbitrario. Pueden ser más o menos.

La aplicación es clara y directa en la industria: ¿por qué la producción no llega a lo que debería? Porque las máquinas se averían. ¿Por qué se averían? Porque no tienen un adecuado mantenimiento. ¿Por qué no tienen un adecuado mantenimiento? Porque faltan repuestos. ¿Por qué faltan repuestos? Porque el suministrador no los trae a tiempo. ¿Por qué no los trae a tiempo? Y así llegaremos a las causas y nos permitirán solucionarlo de la mejor manera posible.

¡Pero si esto es un blog de coaching!, ¿qué hago yo hablando de industria? Pues porque esta técnica puede ser muy aplicable a un proceso de coaching. Os voy a dar un ejemplo de cómo aplicarla tanto en un proceso, como en vuestra vida.

El problema que tengo es que no encuentro trabajo.

P: ¿Por qué no encuentro trabajo?

R: Porque no envío currículums.

P: ¿Por qué no envío currículums?

R: Porque no estoy motivado para encontrar trabajo.

P: ¿Por qué no estoy motivado?

R: Porque mi trabajo no me gusta.

P: ¿Por qué mi trabajo no me gusta?

R: Porque es aburrido.

P: ¿Por qué es aburrido?

R: Porque no trato con otras personas.

P: ¿Por qué no trato con otras personas?

R: Porque mi trabajo es individual.

Resulta que hemos llegado a la conclusión de que lo que a mí me gusta es un trabajo en el que tenga que trabajar en equipo o en contacto con otras personas, cosa que en mis anteriores trabajos, no ocurre.

A partir de aquí podemos empezar a generar alternativas para solucionar el problema inicial: no encuentro trabajo.

Por cierto, ¿podíamos haber seguido preguntando?

Espero que esta técnica os pueda ayudar a solucionar problemas o conflictos. Y, si queréis, EnPositivo os puede ayudar con ésta y con otras muchas.

Néstor Villa