Cómo aprender de los cambios

Cómo aprender de los cambios

En otros post hemos hablado de cómo nos resistimos al cambio y cómo superarlo. En esta entrada nos vamos a basar en el libro de “Héroes cotidianos” de Pilar Jericó para explicar cómo podemos aprender de los cambios que vivimos y cómo salir más fortalecidos/as de ellos.

La aventura del cambio

Según Pilar Jericó todo cambio puede ser una aventura y estaría formada por los siguientes pasos:

LLAMADA A LA AVENTURA

 

Llamada a la aventura

La llamada a la aventura puede ser de dos tipos:

  1. Llamada del cielo: consiste en un cambio que podemos buscar, por ejemplo un buscar otro trabajo, tener un hijo, vivir en otra ciudad… aunque son opciones elegidas por nosotros nos asusta, porque sabemos lo que perdemos pero no lo que ganamos.
  2. Llamada del trueno: son los cambios que nos vienen dados, una enfermedad, una separación, un despido… no contábamos con ellos pero la vida es así.

En este punto es importante reflexionar sobre todos los recursos de los que disponemos para afrontar este cambio.

Miedo y Negación 

En posts anteriores explicamos por qué nos resistimos al cambio, ver: (¿Por qué nos resistimos al cambio?). Tenemos que tener en cuenta que al cerebro le gusta trabajar con certezas.

Los seres humanos estamos programados para la supervivencia y para este fin contamos con las emociones, una de las más valiosas es el miedo. Ver: (6 pautas para vivir sin miedo). Lo más importante es que este miedo no nos paralice y que podamos seguir recorriendo nuestra aventura.

Un mecanismo de defensa que ponemos en marcha ante el miedo es la negación. En esta fase es fácil postergar decisiones importantes, evitar el tema de cambio, responsabilizar a los demás de nuestras dificultades, es decir, negar lo evidente. 

Pilar Jericó recomienda, para superar el miedo y la fase de negación, reflexionar sobre las siguientes cuestiones:

  • ¿Qué miedo te hace sentir tu aventura? ¿Qué ocurriría si tu temor se cumpliera? ¿Cuál sería la peor de las situaciones? ¿Qué te sucedería entonces y qué podrías hacer?
  • ¿Cuál crees que es tu principal dificultad?
  • ¿Qué te dicen las personas que te conocen bien y que tú no ves en ti?
  • ¿Qué no quieres perder? ¿Qué beneficios te aporta?

Travesía del desierto

En esta fase nos damos cuenta de dónde estamos y realmente y comienza a haber aceptación, tomamos conciencia de las cosas, de aquellas de las que nos tenemos que despedir o deshacer y de las nuevas opciones que se nos presentan.

Es frecuente que se confundan los términos de aceptación y resignación , pero la diferencia es muy significativa, puesto que la aceptación tiene un enfoque proactivo y quién está resignado tiende más a la reacción, pensando que no puede hacer nada para un mayor bienestar.

Por lo tanto la resignación supone vernos indefensos frente a lo que nos ocurre, sin confiar en nuestra valía y con pensamientos negativos recurrentes del tipo: “haga lo que haga no voy a conseguir nada”. Esta actitud nos invita a “tirar la toalla”.

En cambio, la aceptación supone reconocer que algo no nos gusta, para empezar a jugar con las cartas que nos han tocado en esa partida.

Hay una idea oriental que dice “aceptar lo que nos sucede sin cuestionarlo”, esta afirmación se refiere a no cuestionar lo que nos sucede, asumiendo que eso es así, sin negarlo o evitarlo.

En este momento estamos preparados/as para explorar una nueva realidad, algunas claves para este momento son:

Aprendemos nuevos hábitos, ganamos nuevos recursos

Una transformación no se produce si no cambias también tus hábitos

Para cambiar de hábitos tenemos que saber que los antiguos no se olvidan, tenemos que sustituirlos por otros más acordes con nuestras metas, nos tienen que motivar y debemos ser perseverantes. Ver: 7 pasos para conseguir hábitos de vida saludables

En esta fase, podemos hacernos las siguientes preguntas:

  • ¿Cuáles son los hábitos que serían más recomendables? ¿Te sientes protagonista de tu vida o crees que lo malo que te ocurre es por culpa de los otros? ¿Qué beneficios te otorga sentirte víctima de las circunstancias?
  • ¿Qué pensamientos te autoboicotean? ¿Cómo puedes rebatirlos?
  • ¿Eres capaz de reírte de ti mismo/a?
  • Antes de tomar una decisión, ¿qué tipo de impacto tendría para ti en los próximos diez minutos, diez meses y diez años?

Fin de la aventura

Estamos en la fase final, hemos concluido nuestra aventura, en este momento integramos nuestras realidades. Hemos aprendido, nos hemos desarrollado como personas, somos más sabios.

Por todos estos motivos sabemos que la aventura ha merecido la pena.

Si quieres compañía en tu travesía, nosotr@s podemos ayudarte.

Sonia Treviño

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SER PERFECTO

Ser perfectos

Ser perfectos

¿En qué consiste ser perfectos? En este post vamos a hablar de la importancia que tiene la Autocompasión para nuestra autoestima y de cómo luchar por la perfección nos puede llevar a frustración y a tirar la toalla.

“Tengo derecho a hacer las cosas bien, pero nadie me obliga a ser PERFECTO”

Perfección

¿Existe la perfección? ¿Es universal? ¿Podemos alcanzarla? ¿Qué sucede cuando no llegamos a esa “perfección”? Si te has parado a reflexionar sobre estas preguntas, quizás te hayas dado cuenta de que la perfección no existe, lo que puede ser perfecto para una persona puede no serlo para otra, no podemos alcanzar algo que no existe, por lo tanto cuando nos movilizamos por alcanzar lo inexistente sentiremos: frustración, tristeza, pena, sensación de ser inútil…

Las personas que son muy perfeccionistas suelen tener baja autoestima (verCómo mejorar la autoestima: Acéptate), falta de motivación, obsesiones, falta de confianza y tenderán a la inmovilización (si no me sale perfecto no lo hago)

Renunciar al perfeccionismo no quiere decir que seamos personas “conformistas” o que no tratemos de hacer las cosas lo mejor posible, pero es más sano hacerlo desde otro ángulo.

Leyendo el libro “Mindfulness, aceptación y psicología positiva” de Todd B.Kashdan y Joseph Ciarrochi me llamó gratamente la atención el concepto de “autocompasión”, me parece que es una capacidad muy útil para las personas que luchan una y otra vez para ser “perfectas”.

Aunque la RAE define la compasión como sentimiento de conmiseración y lástima que se tiene hacia quienes sufren penalidades o desgracias. Mackey y Fanning (1991) entienden la compasión como algo que implica el desarrollo de comprensión, aceptación y perdón.

El psicoterapeuta, profesor e investigador inglés Paul Gilbert, fundador de una Terapia Centrada en la Compasión habla de que la compasión tiene seis componentes principales.

Cómo aumentar nuestra Autocompasión:

  1. Desarrollar una motivación para cuidar del bienestar de uno mismo y del de los demás.
  2. Desarrollar la sensibilidad de uno mismo por su propio malestar, sus necesidades y las de los demás; reconocer cómo las propias emociones de amenaza (por ejemplo la ira) pueden bloquear esa sensibilidad.
  3. Abrirse emocionalmente y conmoverse por los sentimientos, el malestar y las necesidades de los demás.
  4. Desarrollar la capacidad de tolerar el malestar y las emociones, vinculado a la capacidad de “estar con” emociones dolorosas de uno mismo o de los demás sin evitarlas ni intentar atenuarlas, aceptándolas.
  5. Desarrollar empatía, que implica mayores habilidades cognitivas y de imaginación para poder ponerse en el lugar del otro entendiendo cómo pueden sentirse o actuar como lo hacen.
  6. Desarrollar el no juzgar es una manera de abstenerse de condenar y acusar, esto no significa que no tengamos preferencias.

Si nos marcamos un objetivo desde el perfeccionismo, jamás llegaremos, en cambio si aceptamos el reto de conseguir esa meta con “autocompasión”, desarrollando sus seis componentes ¿cómo nos sentiremos en el proceso? Seguro que más confiados/as y con más energía, más motivados/as y benévolos/as con nosotros/as mismas y estos ingredientes son fundamentales para alcanzar lo que nos propongamos.

Si quieres, nosotr@s podemos ayudarte.

Sonia Treviño

Motivación para la búsqueda de empleo

Motivación para la búsqueda de empleo

En esta entrada vamos a incidir sobre la importancia de tener una actitud positiva y estar motivados cuando estamos buscando trabajo.

Una de las recomendaciones que siempre nos hacen cuando vamos a buscar empleo es que debemos tener una actitud positiva. Esto nos ayudará a mantenernos activos en la búsqueda. La motivación para buscar trabajo es fundamental.

Está comprobado que cuando estamos motivados somos más productivos, realizamos un trabajo de mayor calidad y además nos sentimos contentos con la labor realizada.

¿Cómo estar motivado cuando las circunstancias van en mi contra?

La afirmación que estar motivado favorece la obtención de mejores resultados no ofrece ninguna duda. Ahora me pongo en situación. Cuarenta y tantos años, millones de personas desempleadas, economía en recesión, no se generan nuevas oportunidades. ¿Así quieres que esté motivado? ¿Que sea positivo? Los datos me dicen que no tengo motivos para serlo. ¿Qué hago? ¿Cómo me motivo?

Tips para aumentar la motivación

Ante esta situación solo nos queda ser conscientes de nuestras habilidades y de nuestros logros. Ellos son los que nos mantendrán a flote en los momentos en los que estemos desanimados.

En anteriores entradas hablamos de cómo identificar nuestros logros (ver: Cómo hacer una buena entrevista. Reconoce tus logros). En líneas generales un logro es aquello de lo que estemos orgullosos en nuestro trabajo nos hayan felicitado por ello o no. Es aquello que mejoró el sistema de trabajo de la empresa. Son las innovaciones pequeñas o grandes que hicimos a la empresa. Todo ello son nuestros logros.

Os invito a que los pongáis por escrito. No os preocupéis si en un principio no salen muchos, requiere su tiempo. Pero según vayáis haciendo memoria veréis cómo surgen más. Una vez que tengamos bastantes, cogemos cada uno por separado y anotamos debajo las habilidades que usamos para conseguir cada logro.

Las habilidades personales son aquellas conductas o estrategias que nos permiten actuar de forma competente, relacionarnos satisfactoriamente y afrontar los retos, dificultades y demandas del trabajo y de la vida. Ejemplos de habilidades pueden ser el trabajo en equipo, la empatía, el ser ordenado, la responsabilidad, la facilidad de aprendizaje, el trabajo bajo presión.

LOGROS
LOGRO 1 LOGRO 2 LOGRO 3 LOGRO 4 LOGRO 5
HABILIDADES

Podéis usar una tabla como esta para ir anotando cada logro y debajo las habilidades puestas en juego para cada uno. Veréis que hay habilidades personales que se van a repetir en las distintas columnas y sin embargo otras que quizá solo las usamos en una ocasión. Buen momento para plantearse porqué no volvimos a usar esa habilidad si nos dio buen resultado.

¿Así resultará más fácil estar motivado? ¿Cómo puede ayudarnos el conocer nuestras habilidades a la hora de buscar trabajo? Si quieres, EnPositivo podemos ayudarte.

Néstor Villa

Felices Fiestas y Próspero Año Nuevo

Felices Fiestas y Próspero Año Nuevo

EnPositivo Coaching queremos que todos vuestros deseos se transformen en propósitos y que logréis todo aquello que os propongáis.

Mindfulness y cómo permanecer presente

Mindfulness y cómo permanecer presente

En distintas entradas hemos hablado de las ventajas que tiene para nuestra vida practicar mindfulness. Ver:  Ser feliz sin juzgar: Mindfulness

En este post vamos a explicar cómo se aprende a “permanecer presentes” gracias a la atención plena.

En nuestro día a día es frecuente hacer la mayoría de nuestras actividades en forma de “piloto automático”. (Ver: Cómo actuar correctamente. Desconecta el piloto automático) y pensar que el tiempo que dedicamos a las cosas que nos disgustan es tiempo robado o perdido, cuando cada segundo que pasa forma parte de nuestra vida y nos lo perdemos por no estar presentes en el aquí y el ahora.

En qué consiste permanecer presente

Estar presentes es una práctica de mindfulness que consiste en ser conscientes de lo que nos ocurre, aceptándolo sin ningún tipo de juicio. La dificultad radica cuando nos asaltan pensamientos desagradables, puesto que nuestra naturaleza es intentar que desaparezcan o evitar que vuelvan a suceder. También es complejo cuando los pensamientos que nos abordan son positivos, en este caso la tendencia es aferrarnos a ellos. Sin embargo, estas dos formas de reaccionar pueden ser problemáticas porque cuanto más intentamos apegarnos a ciertas cosas o huir de otras, más difícil nos resulta conseguirlo.

La práctica de mindfulness nos ayuda a superar estas reacciones automáticas de adherencia o aversión, relacionándonos desde la aceptación y el no- juicio con todas las experiencias que vivimos, tanto las agradables como las desagradables.

Cómo estar presentes en el aquí y el ahora

En esta práctica la sesión comienza con una meditación de 5 minutos en la que nos debemos centrar en una única imagen o en un único sonido, siendo lo importante que permanezcamos en el presente escuchando o viendo algo con plena conciencia, y dejando marchar los pensamientos que puedan aparecer.

A continuación pasamos a la meditación en postura sedante, pero ampliando el foco de atención desde la respiración y las sensaciones corporales a los sonidos en primer lugar y a los pensamientos después, la duración de esta nueva meditación puede durar hasta 40 minutos.

Al final de la meditación leemos el poema “Los gansos salvajes” de Mary Oliver que ejemplifica estar presente aceptando las experiencias tal y como son.

Los gansos salvajes

No tienes que ser bueno.
No tienes que caminar sobre tus rodillas, arrepintiéndote,
durante cien millas a través del desierto.
Sólo tienes que permitir que el suave animal de tu cuerpo
ame aquello que ama.

Cuéntame acerca de la desesperación, la tuya, y yo te contaré la mía.
Mientras tanto el mundo sigue girando.
Mientras tanto el sol y las transparentes esquirlas de lluvia
están moviéndose a través de los paisajes,
sobre las llanuras y los profundos bosques,
las montañas y los ríos.
Mientras tanto los gansos salvajes, altos en el limpio aire azul,
están volviendo a casa otra vez.

Quienquiera que seas, no importa cuan solo estés,
el mundo se ofrece a tu imaginación,
te llama como los gansos salvajes, chillones y emocionados,
una y otra vez anunciando tu lugar
en la familia de las cosas.

Si quieres aprender a estar presente,  nosotr@s podemos ayudarte.

Sonia Treviño

Cómo afrontamos los conflictos

Cómo afrontamos los conflictos

En otra entrada estuvimos viendo cómo podemos solucionar un conflicto o una negociación de manera que ganemos todos (Ver: Para ganar siempre).

Hoy vamos a ver qué diferencias puede haber entre las personas a la hora de enfrentarse a una negociación o a un conflicto de cualquier tipo según nos dicen Thomas y Kilman.

Las diferencias se basan en la importancia que demos al resultado del conflicto y por otro lado, está la importancia que damos a la relación con los otros. Según esto podemos establecer distintas maneras de afrontarlo:

1 Acomodación

Si la mayor importancia se la damos a la relación tendríamos un estilo de acomodación. En este caso da igual el resultado de la negociación o discusión, solo nos importa que la relación no se estropee. Un ejemplo sería cuando pretendemos enamorar a otra persona. No discutimos con ella. Todo nos parece fenomenal porque nuestro interés está centrado en la relación. Nos da igual el resultado de la discusión o de la negociación.

2 Competición

Si por el contrario nuestro máximo interés es conseguir unos resultados sin importarnos la relación, nuestro estilo de afrontamiento es de competición o confrontación. Sería el caso contrario al anterior. Cuando se produce una separación de una pareja, ha dejado de importar la relación, ahora solo importan los resultados que se puedan obtener.

3 Evitativo

Puede que no importe ni la relación ni los resultados. En este caso optamos por un estilo evitativo. Puede que sea porque consideramos demasiado alto el coste de entrar en conflicto y se prefiere evitarlo. Esto no quiere decir que el conflicto no exista o que desaparezca. Sería el tipo de actuación de alguien que niega que haya conflicto.

4 Estilo de colaboración

Por otro lado puede ocurrir que para la persona sea muy importante tanto la relación como los resultados que se obtengan. Se intenta conseguir el mejor resultado posible manteniendo o incluso fortaleciendo la relación. Se ve el conflicto como algo natural en las relaciones, no como algo malo. La preocupación es encontrar una solución satisfactoria para ambas partes. Este tipo de afrontamiento se relaciona con la idea de ganar-ganar que hablábamos en la anterior entrada. Sería el tipo de colaboración.

5 Compromiso

Por último, tenemos la opción del compromiso. En ella lo que se pretende es ceder un poco pero que la otra parte también ceda algo. Se tienen en cuenta los resultados y la relación pero no tanto como en la colaboración.

Estas diferencias lo único que nos indican es un estilo predominante de actuación ya que variará dependiendo de la situación y de la persona con la que negociemos o entremos en conflicto.

¿Para qué puede ser útil esta información? Desde mi punto de vista, si vemos como se enfrenta cada persona a los conflictos podemos ser conscientes de cuánto le importa tanto la relación como los resultados que obtenga.

Néstor Villa

Feedback

Feedback

En diferentes entradas hemos hablado de la importancia de hacer buenas críticas (ver: Cómo hacer y recibir críticas) y hemos facilitado distintas técnicas para dar feedback (ver: Tres pasos para dar feedback).

En este post vamos a presentaros la técnica MIMO para dar feedback a nuestro interlocutor y hacer críticas realmente constructivas.

Características que ha de tener un buen feedback

En mi opinión, y así se lo hago saber a mis alumnos/as, el feedback siempre ha de ser positivo y ayudar a la persona que tenemos enfrente a tener una visión de cómo ha realizado su actuación para que si quiere, pueda mejorar.

  1. El feedback ha de ser consentido por la parte que lo va a recibir.
  2. Cuando expresemos nuestra opinión lo haremos siempre en primera persona (“yo opino”, “en mi opinión”, “a mí me ha parecido”, ” a mí me gustaría”).
  3. La información debe ser objetiva y basada en hechos observables por parte de todos.
  4. Además nuestro comentario para que la otra persona mejore ha de ser específico, diciendo lo que exactamente nos ha gustado o disgustado.

A continuación os presento la técnica mimo para que este feedback sea lo más útil posible.

Técnica MIMO para dar feedback

Esta técnica debe su nombre al siguiente acrónimo:

M: Mantener, en este primer paso debemos explicar a la persona que ha hecho una intervención qué es lo que nos gustaría que mantuviera. Por ejemplo: “En mi opinión mantendría el tono de voz que has utilizado y cómo has mirado a las personas cuando estabas explicando”.

I: Incrementar, en este paso podemos aconsejar qué nos gustaría que aumentase la persona que recibe la crítica. Por ejemplo: “Yo utilizaría más imágenes y más grandes para que las personas del fondo puedan ver mejor tu exposición”.

M: Mejorar, en este tercer paso expresamos qué aspectos podrían mejorarse. Por ejemplo: “A mí me gustaría que los ejemplos que nos facilitas, sean más próximos a nuestra realidad para entender mejor los conceptos”.

O: Omitir, por último decimos aquello que en nuestra opinión no aporta riqueza al trabajo de la persona y que incluso hace que pierda calidad. Un ejemplo podría ser: “En mi opinión la música de fondo distrae y quita importancia a la idea principal, yo la omitiría”

Además toda crítica que se haga con mimo y cariño seguro que es constructiva y recibida con ánimo de mejora.

Espero que os sea útil y la pongáis en práctica siempre que queráis comunicar y expresar vuestra opinión.

Si quieres lograr una comunicación más eficaz, nosotr@s podemos ayudarte.

Sonia Treviño