Cómo liberarte del peso de la culpa

El sentimiento de culpa es una de las emociones más destructivas que la mayoría de las personas experimentamos en mayor o menor medida.

Por ejemplo cuando nos despiden de un trabajo podemos tener este sentimiento, o cuando decimos NO a una amiga que nos pide algo y no podemos atenderla en ese momento, o cuando habitualmente nos mostramos pasivos y un día somos asertivos, o cuando tomamos un trozo de pastel y nos  habíamos propuesto hacer dieta….

Es interesante detectar qué es aquello que nos hace sentirnos así, porque si no se gestiona correctamente puede bloquearnos.

Muchas veces la culpa se genera cuando hay un desencuentro entre nuestro ideal de cómo ha de ser nuestro comportamiento y la realidad vivida. Es decir cuando hay un quiebre entre lo que decimos, hacemos, pensamos y sentimos.

Cuando somos incoherentes, el sentimiento de culpa aparece. Podemos aprovechar y enriquecernos si buscamos soluciones, también nos podemos plantear si tenemos un pensamiento muy polarizado por ejemplo si pensamos que “SIEMPRE tenemos que ayudar al compañero y dejar lo que estemos haciendo porque sino le hemos fallado”, el día que antepongamos nuestros intereses y le digamos que no, nos sentiremos fatal. Un pensamiento perfeccionista suele hacer que podamos sentirnos culpables si las cosas “no salen perfectas” y entramos en la descalificación personal “soy tonto, nunca me sale nada bien”, esta tortura puede hacer que no seamos capaces de tomar las riendas de nuestras vidas.

Para abandonar el sentimiento de culpa es necesario:

  • Dejar esa mentalidad dual y dejar de pensar que las cosas son buenas- malas, perfectas- incorrectas. Cada persona da la mejor respuesta que puede a cada situación.pretty-woman-1509956_1920
  • Conviene renunciar al perfeccionismo, la perfección no es posible y un alto nivel de autoexigencia es agotador.
  • Aceptar que somos limitados e imperfectos, no somos omnipontentes, somos responsables de lo que hacemos, sentimos, decimos y pensamos, pero no de lo que dice, piensa, hace o siente la persona que tenemos al lado, por tanto lo que sienten los demás depende más de ellos mismos que de nosotros.
  • Lo más importante consiste en poder perdonarse y autorizarse a vivir de nuevo como un ser libre. Somos las únicas personas que podemos decidir si somos felices o desagraciados, somos responsables de nuestras decisiones porque elegimos.

“Para librarnos de la culpabilidad mórbida, es decir para renunciar a la ilusoria, pero tranquilizadora omnipotencia, hemos de volver a darles a los demás sus propias responsabilidades, para ello es importante comprender que sus reacciones y emociones resultan de sus decisiones, no de nuestros actos.” Yves- Alexandre Thalmann.

Si quieres, EnPositivo podemos ayudarte.

Sonia Treviño 

 

Pensamientos intrusos durante la relajación

Es un hecho relativamente frecuente que cuando practicamos la relajación se nos vengan pensamientos, imágenes, sonidos o sensaciones que no nos resultan agradables y que los vivimos como molestos.

Estas distracciones, en numerosas ocasiones nos hacen perder la concentración y nos impiden alcanzar una relajación más profunda.

En otras ocasiones, al empezar a relajarnos se nos vienen todas esas cosas a la cabeza de golpe, impidiendo la relajación.

Generalmente cuando nos relajamos a todos se nos vienen sensaciones y pensamientos a la cabeza.

Para calmar los pensamientos debemos ser conscientes de nuestros sentimientos y emociones. Lo ideal es observar y reconocer cada sensación y cada pensamiento que surja en nosotros.

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Durante la relajación experimentaremos varias sensaciones y pensamientos. Solamente si estamos concentrados en nuestra respiración y en las señales que nos envía nuestro cuerpo, los pensamientos y sensaciones se irán de forma natural. Si no es así, nos distraerán.

En caso de que no se alejen de forma natural, lo que nos propone el maestro Tich Nhat Hanh, creador del Mindfulness, es que no intentemos rechazarlos. No debemos odiarlos, alejarlos, preocuparnos por ellos o dejar que nos asusten.

¿Qué debemos hacer entonces? Simplemente, reconocer su presencia.

Si tenemos una sensación de tristeza, inmediatamente debemos reconocerla: “Tengo una sensación de tristeza” o “Está surgiendo dentro de mí una sensación de tristeza”. Si aún así la sensación persiste, debemos seguir reconociéndola: “Aún siento la sensación de tristeza”.

Lo mismo podemos hacer con los pensamientos. Si nos surge un pensamiento como: “Tengo que terminar de recoger la casa” también tenemos que reconocerlo. Al igual que anteriormente, si sigue surgiendo, nosotros seguimos reconociéndolo.

Si no hemos experimentado ninguna sensación o pensamiento, también debemos reconocer que no las hemos experimentado.

Lo más importante es reconocer todos los pensamientos o sensaciones que surjan. Nos dice Thich Nhat Hanh que debemos ser como el guardián de un palacio que se fija en cada rostro que pasa por el pasillo de entrada.

De esta forma aprenderemos a ser conscientes de nuestras sensaciones y pensamientos y no se nos aparecerán de forma intrusa o molesta en nuestras sesiones de relajación.

Todo esto forma parte del entrenamiento de Mindfulness, la conciencia plena, el estar en el presente en cada cosa que hagas.

Si quieres aprender a relajarte, nosotr@s podemos ayudarte.

Néstor Villa.

Cómo hacer tapping: puntos de tapping

Después de haber visto brevemente cómo podemos construir las frases para trabajar el tapping, vamos a explicar cuáles son los puntos sobre los que se aplican estos golpecitos.

Antes de pasar a describir los puntos, es conveniente que sepamos que los golpes se dan con las yemas de los dedos sobre la zona indicada. Tenemos tres formas de colocar los dedos:

– Con los dedos índice y corazón juntos.

– Con los cuatro dedos juntos, excepto el pulgar.

– Juntando las yemas de los cinco dedos.

Usaremos una manera de colocar los dedos determinada para cada lugar donde apliquemos el tapping.

La secuencia completa empieza en el punto sensible. Es conveniente masajearse la zona con las yemas de los cinco dedos mientras nos centramos en el problema.

Tras pensar en el problema aproximadamente un minuto, empezamos con los golpes en esta misma zona mientras repetimos la frase larga que comentábamos en la anterior entrada. La frase larga se repite tres veces y los golpes los aplicamos con las yemas de los cinco dedos juntas.

A continuación pasamos a la cabeza. Tenemos que tener en cuenta que debemos dar entre cinco y siete golpes en cada punto a la vez que repetimos la frase corta una sola vez. Usaremos los dedos índice y corazón en toda esta zona.

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– Punto del extremo interior de la ceja (CJ). Justo donde la ceja es más ancha, golpeamos en el hueso que hay interior.

– Lateral del ojo (LO). En el punto que hace vértice en el hueso lateral del ojo.

– Parte baja del ojo (BO). Cercano a la nariz, en el hueso de debajo del ojo.

– Bajo la nariz (BN). En el lugar del bigote, en medio.

– En el mentón (M). Justo debajo de la boca, en el punto más interior, en medio.

En el tórax:

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– Hueso extremo de la clavícula (C). Justo en el extremo interior del hueso clavicular.

– Bajo la axila (BA). A la altura del pezón, golpearemos en la axila, con los 4 dedos.

– Bajo la tetilla (BT). Justo a la altura del pezón, bajo el pecho, donde se acaba la mama. En las mujeres, en el lugar dónde va el extremo del sujetador.

En la mano:

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– Dedo pulgar (DP). Golpeamos por la parte de fuera, a la altura de la intersección de la uña y la carne del dedo.

– Dedo índice (DI). Igual que el anterior.

– Dedo corazón (DM). Igual que el anterior.

– Dedo meñique (DÑ). Igual que el anterior.

– Punto de karate (PK). Con los cuatro dedos juntos, entre la muñeca y los dedos, el punto con que los karatekas golpean las maderas o piedras.

– Punto gamut (PG), Es la V que se forma entre los dedos anular y meñique, en la mano, que podemos localizar entre los nudillos, hacia atrás.

Una vez terminada la ronda, se aconseja poner una mano en el pecho a la altura del corazón y hacer una respiración profunda.

En este momento volvemos a evaluar la intensidad del problema, al igual que hicimos antes de comenzar la ronda. En caso de que todavía sintamos malestar, haremos otra ronda.

Pues bien, esta sería la ronda básica. En un próximo artículo veremos cómo hacer la llamada “sándwich” y las nueve gamas.

Mientras tanto, podéis ir practicando o comentando lo que os parezca.

EnPositivo está para escucharte.

Néstor Villa

Aprender a vivir sin miedo

En una entrada anterior, ya dimos pautas para que el miedo no nos paralizase.

Hoy quiero citar a Eduardo Galeano, periodista y escritor uruguayo, que explicaba que vivimos en tiempos de miedo global: «Los que trabajan tienen miedo a perder el trabajo. Los que no trabajan tienen miedo de no encontrar nunca trabajo. Quien no tiene miedo al hambre tiene miedo a la comida. Los automovilistas tienen miedo de andar y los peatones a ser atropellados. La democracia tiene miedo a recordar y el lenguaje tiene miedo a decir. Los civiles tienen miedo a los militares, los militares tienen miedo a la falta de armas, las armas tienen miedo a la falta de guerras. Es tiempo de miedo. Miedo de la mujer a la violencia del hombre y miedo del hombre a la mujer sin miedo. Miedo a los ladrones y miedo a la policía. Miedo a la puerta sin valla, al tiempo sin relojes, al niño sin televisor. Miedo a la noche sin pastillas para dormir y miedo al día sin pastillas para despertar. Miedo a la multitud, miedo a la soledad por aquello que uno ha sido. Miedo a morir, miedo a vivir».

nomiedoEl miedo se ha utilizado y se utiliza a menudo, como un medio eficaz de manipulación para conseguir el poder sobre las personas. Algunas personas utilizan el miedo conscientemente pensando que es la única vía para conseguir respeto y otras lo usan, quizás inconscientemente, como mecanismo de defensa “no hay mejor defensa que un buen ataque”. Sea como fuere, en más de una ocasión nos ha tocado vivir en un clima impregnado por el miedo.

Cuando el miedo impera en el ambiente nos encontramos con sensaciones de falta de confianza, alta incertidumbre, frustración, ansiedad, tensión, indefensión, entre otras. Estas características van en contra de la gestión del talento, la creatividad, la motivación, es decir, incidirá negativamente en el equipo de trabajo.

Hace poco leí una cita que decía: “No te enojes: recuerda que la gente no te hace cosas, la gente hace cosas y tú decides si te afectan o no”. Es interesante pensar en cómo conseguir que no te afecte, en que no te paralice el miedo.

Algunas recomendaciones son:

  • Autoconocimiento, reflexionar sobre cuál es la procedencia de nuestro miedo, qué lo provoca, por qué y cómo nos está afectando.
  • Desmitificar el miedo, podemos pensar en ¿qué es lo peor que podría suceder?, ¿qué podría hacer en ese caso?
  • Tener alta autoestima nos ayudará a confiar en nosotros/as mismos/as sintiéndonos más capaces de realizar lo que nos propongamos.
  • Desarrollar resiliencia para hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas y ser transformado positivamente por ellas.
  • Desarrollar un pensamiento crítico e independiente, para poder discernir y tolerar la incertidumbre.
  • Utilizar técnicas de relajación cuando sean necesarias.

A continuación comparto el vídeo en el que Eduardo Galeano titulado “Vivir sin miedo”

Si quieres, EnPositivo podemos ayudarte.

Sonia Treviño 

Cómo hacer Tapping: Frase de trabajo.

Quién me hubiera dicho a mí en la época en la que estudiaba Psicología que iba a estar escribiendo una entrada a un blog sobre Tapping.

Yo, conductista empedernido y creyente a pie juntillas del método científico, explicando algo relacionado con la medicina china, con las energías y darse golpecitos para solucionar dolores, miedos, traumas, enfermedades y que vale para casi todo.

Pues sí, aquí estoy explicando esta técnica sin base científica alguna por un simple motivo: funciona. O al menos a mí me funciona y la he aplicado en casos en los que ha demostrado una eficacia absoluta. También es cierto que en otros casos no ha funcionado pero al ser muy breve, no tener ninguna contraindicación y no suponer sufrimiento para la persona que la recibe, no se pierde nada por intentarlo.

Además, no hace falta creer que va a funcionar. Incluso he comprobado que unas risas escépticas antes, ayudan a que funcione mejor.

Básicamente, la técnica parte de la acupuntura pero en vez de ponernos agujas, nos damos golpecitos con las yemas de los dedos en determinadas zonas. Por esas zonas, pasan los canales de energía de la medicina china. A la vez que nos damos los golpes, repetimos unas frases.Una vez explicado muy por encima en qué consiste el tapping, vamos a ver ahora cómo construimos las frases.Tapping

Hay dos tipos de frases: la frase larga y la frase corta. La frase larga la diremos tres veces mientras se trabaja el punto sensible o punto de karate y una versión corta que se trabajará en el resto de los puntos de tapping.

Hoy nos vamos a dedicar a construir las frases. En otra entrada explicaré los puntos donde nos vamos a dar los golpecitos.

La frase larga debe cumplir estos requisitos:

– Incorporar un inicio del tipo: “A pesar de…. (el problema)”

– Finalizar la frase con la “aceptación”. Este paso es uno de los más importantes en la técnica. Sin aceptación no funcionará. La aceptación se construye de una forma similar a: “……me acepto completa y profundamente”, “…. Acepto mi problema y me acepto a mí completa y profundamente” “…. me quiero y me acepto completamente”

– Una frase modelo sería “A pesar del problema que tengo, me quiero y me acepto completa y profundamente”.

Un ejemplo usado en otras ocasiones es: “A pesar del dolor que tengo en el hombro desde hace dos años que no me deja tranquilo, me quiero y me acepto completa y profundamente”.

La frase larga la repetiremos tres veces, con sentimiento y enfatizando. Posteriormente utilizaremos la frase corta para el resto de puntos de la ronda de tapping. Es importante pronunciar las frases en voz alta y con fuerza, no musitándolas.

La frase corta sería: “Este problema que tengo”. En el ejemplo anterior, sería: “Este dolor de hombro que tengo”.

Puede ocurrir que la persona tenga problemas de aceptación enfocados en su problema. Es más, es frecuente que eso ocurra. En este caso, costará decir la parte “me quiero y me acepto”. Como señalo anteriormente, la frase se debe decir alta, clara y completa.

Antes de empezar con las frases es conveniente valorar el grado de dolor o malestar que nos genera aquello que vamos a tratar con tapping. En el ejemplo del hombro, valoramos el dolor de 0 a 10. Al terminar la ronda, valoraremos de nuevo el dolor.

En la próxima entrada al blog veremos los puntos en los que tenemos que aplicar tapping.

El tapping te ayuda, EnPositivo te ayuda.

Néstor Villa

Consigue tu metamorfosis personal

En este post, quiero compartir un cuento que en mi opinión refleja muy bien cual es la filosofía de un proceso de coaching para que realmente sea eficaz:

Un hombre encontró el capullo de una mariposa y se lo llevó a casa para poder verla cuando saliera de él. Un día, vio que había un pequeño orificio, y entonces se sentó a observar durante varias horas cómo la mariposa luchaba por poder salir de capullo.
El hombre observó que forcejeaba duramente para poder pasar su cuerpo a través del pequeño orificio en el capullo, hasta que llegó un momento en el que pareció haber cesado la lucha, pues aparentemente no progresaba en su intento. Parecía que se había atascado. Entonces el hombre, en un acto de bondad, decidió ayudar a la mariposa y con una pequeña tijera cortó al lado del orificio del capullo para hacerlo más grande y de esta manera por fin la mariposa pudo salir.
Sin embargo, al salir, tenía el cuerpo muy hinchado y unas alas pequeñas y dobladas.
butterfly-1359500_1920El hombre continuó observando, pues esperaba que en cualquier instante las alas se desdoblarían y crecerían lo suficiente para soportar al cuerpo, el cual se contraería al reducir lo hinchado que estaba. Ninguna de las dos situaciones sucedieron y la mariposa solamente podía arrastrarse en círculos con su cuerpecito hinchado y sus alas dobladas… Nunca pudo llegar a volar.
Lo que el hombre, en su bondad y apuro no entendió, fue que la restricción de la apertura del capullo, y la lucha requerida por la mariposa para salir por el diminuto agujero, era la forma en que la naturaleza forzaba fluidos del cuerpo de la mariposa hacia sus alas, para que estuviesen grandes y fuertes y luego pudiese volar.

En un proceso de coaching sucede lo mismo, si damos las soluciones a nuestros/as clientes o en el caso de coaching educativo, a los alumnos, no podrán volar tan alto como si sus éxitos son fruto de su esfuerzo, de su forma de hacer las cosas.

Cuando mis alumnos/as, a través de mis preguntas, llegan a sus propias conclusiones, su aprendizaje es mucho más significativo.

Los coachs servimos de apoyo, de andamios, de guías, a través de múltiples preguntas ayudamos a nuestros/as clientes a dar con sus propias respuestas, que son las más valiosas.

Como sabemos que el cambio es difícil, alentamos a nuestros/as coachees a seguir en la lucha por sus desafíos, a que amplíen su zona de confort abriendo nuevas opciones que quizás antes, jamás se habían planteado.

Si quieres vivir tu propia metamorfosis  nosotr@s podemos ayudarte.

Sonia Treviño

Aprende a ser positivo/a

Leyendo el libro “El cociente agallas” del Dr. Mario Alonso Puig, me llamó la atención un estudio llevado a cabo por Davidson en el que se sugería que nacemos ya con una tendencia a ver el vaso medio lleno o medio vacío según si tenemos más intensidad de actividad en el lóbulo frontal izquierdo o derecho.

optimismoEn las personas positivas manda la región prefrontal izquierda, los rasgos más significativos son:

  • Tienen sentimientos de alegría.
  • Ponen el foco en lo que puede salir bien y no en lo que puede ir mal.
  • Ven los cambios como oportunidades, aproximación a lo nuevo.
  • Buscan el lado positivo de las cosas.
  • Realizan planes dirigidos al desarrollo personal y profesional.
  • Se ven capaces de hacer frente a nuevos retos.

La región prefrontal derecha es la que manda en las personas más negativas, algunos rasgos que las representan son los siguientes:

  • Tienen sentimientos de inseguridad ante la novedad.
  • Pueden sentir angustia, miedo, ira o ansiedad ante los problemas.
  • Se enfocan en lo que puede salir mal.
  • Tienden a preocuparse y a desanimarse cuando comenten fallos, por pequeños que sean.

Estos perfiles emocionales son una forma consecuente de responder a las experiencias vitales que influye en los estados emocionales, en el ánimo y en los rasgos emocionales. Sea cual sea la tendencia natural, siempre se puede cambiar, reconocer si eres más o menos positivo es el punto de partida para el cambio que desees realizar.

Posteriormente Richard Davidson, amplió estos perfiles emocionales de dos a seis.  Las seis dimensiones usadas para clasificar el perfil emocional son las siguientes:

  1. Resiliencia.
  2. Poner foco y atención en las metas que se propone y persistir hasta conseguirlas.
  3. Autogobierno, es decir tienen capacidad de autoconocimiento y entendimiento hacia sí mismo/a.
  4. Agudeza sensorial, tener la capacidad de percibir lo que pueden sentir los demás. Empatía.
  5. Capacidad de adaptación al entorno.
  6. Estabilidad de las emociones positivas. Esta capacidad implica mantener la ilusión, alegría, serenidad o entusiasmo.

Cada dimensión del perfil emocional describe un continuo y cada persona puede puntuar de una forma diferente en cada una de ellas. Cuanto más alto puntuemos en estas capacidades, tendremos más facilidad para superar obstáculos, alcanzar objetivos y mantener el entusiasmo.

¿Cómo podemos desarrollar estas capacidades? Podemos entrenar las habilidades sociales y emocionales, para gestionar nuestras emociones, relacionarnos mejor con los demás, aumentar la autoestima y lograr un mayor bienestar.

Si quieres, EnPositivo podemos ayudarte.

Sonia Treviño