Cómo hacer Tapping: Frase de trabajo.

Quién me hubiera dicho a mí en la época en la que estudiaba Psicología que iba a estar escribiendo una entrada a un blog sobre Tapping.

Yo, conductista empedernido y creyente a pie juntillas del método científico, explicando algo relacionado con la medicina china, con las energías y darse golpecitos para solucionar dolores, miedos, traumas, enfermedades y que vale para casi todo.

Pues sí, aquí estoy explicando esta técnica sin base científica alguna por un simple motivo: funciona. O al menos a mí me funciona y la he aplicado en casos en los que ha demostrado una eficacia absoluta. También es cierto que en otros casos no ha funcionado pero al ser muy breve, no tener ninguna contraindicación y no suponer sufrimiento para la persona que la recibe, no se pierde nada por intentarlo.

Además, no hace falta creer que va a funcionar. Incluso he comprobado que unas risas escépticas antes, ayudan a que funcione mejor.

Básicamente, la técnica parte de la acupuntura pero en vez de ponernos agujas, nos damos golpecitos con las yemas de los dedos en determinadas zonas. Por esas zonas, pasan los canales de energía de la medicina china. A la vez que nos damos los golpes, repetimos unas frases.Una vez explicado muy por encima en qué consiste el tapping, vamos a ver ahora cómo construimos las frases.Tapping

Hay dos tipos de frases: la frase larga y la frase corta. La frase larga la diremos tres veces mientras se trabaja el punto sensible o punto de karate y una versión corta que se trabajará en el resto de los puntos de tapping.

Hoy nos vamos a dedicar a construir las frases. En otra entrada explicaré los puntos donde nos vamos a dar los golpecitos.

La frase larga debe cumplir estos requisitos:

– Incorporar un inicio del tipo: “A pesar de…. (el problema)”

– Finalizar la frase con la “aceptación”. Este paso es uno de los más importantes en la técnica. Sin aceptación no funcionará. La aceptación se construye de una forma similar a: “……me acepto completa y profundamente”, “…. Acepto mi problema y me acepto a mí completa y profundamente” “…. me quiero y me acepto completamente”

– Una frase modelo sería “A pesar del problema que tengo, me quiero y me acepto completa y profundamente”.

Un ejemplo usado en otras ocasiones es: “A pesar del dolor que tengo en el hombro desde hace dos años que no me deja tranquilo, me quiero y me acepto completa y profundamente”.

La frase larga la repetiremos tres veces, con sentimiento y enfatizando. Posteriormente utilizaremos la frase corta para el resto de puntos de la ronda de tapping. Es importante pronunciar las frases en voz alta y con fuerza, no musitándolas.

La frase corta sería: “Este problema que tengo”. En el ejemplo anterior, sería: “Este dolor de hombro que tengo”.

Puede ocurrir que la persona tenga problemas de aceptación enfocados en su problema. Es más, es frecuente que eso ocurra. En este caso, costará decir la parte “me quiero y me acepto”. Como señalo anteriormente, la frase se debe decir alta, clara y completa.

Antes de empezar con las frases es conveniente valorar el grado de dolor o malestar que nos genera aquello que vamos a tratar con tapping. En el ejemplo del hombro, valoramos el dolor de 0 a 10. Al terminar la ronda, valoraremos de nuevo el dolor.

En la próxima entrada al blog veremos los puntos en los que tenemos que aplicar tapping.

El tapping te ayuda, EnPositivo te ayuda.

Néstor Villa

Consigue tu metamorfosis personal

En este post, quiero compartir un cuento que en mi opinión refleja muy bien cual es la filosofía de un proceso de coaching para que realmente sea eficaz:

Un hombre encontró el capullo de una mariposa y se lo llevó a casa para poder verla cuando saliera de él. Un día, vio que había un pequeño orificio, y entonces se sentó a observar durante varias horas cómo la mariposa luchaba por poder salir de capullo.
El hombre observó que forcejeaba duramente para poder pasar su cuerpo a través del pequeño orificio en el capullo, hasta que llegó un momento en el que pareció haber cesado la lucha, pues aparentemente no progresaba en su intento. Parecía que se había atascado. Entonces el hombre, en un acto de bondad, decidió ayudar a la mariposa y con una pequeña tijera cortó al lado del orificio del capullo para hacerlo más grande y de esta manera por fin la mariposa pudo salir.
Sin embargo, al salir, tenía el cuerpo muy hinchado y unas alas pequeñas y dobladas.
butterfly-1359500_1920El hombre continuó observando, pues esperaba que en cualquier instante las alas se desdoblarían y crecerían lo suficiente para soportar al cuerpo, el cual se contraería al reducir lo hinchado que estaba. Ninguna de las dos situaciones sucedieron y la mariposa solamente podía arrastrarse en círculos con su cuerpecito hinchado y sus alas dobladas… Nunca pudo llegar a volar.
Lo que el hombre, en su bondad y apuro no entendió, fue que la restricción de la apertura del capullo, y la lucha requerida por la mariposa para salir por el diminuto agujero, era la forma en que la naturaleza forzaba fluidos del cuerpo de la mariposa hacia sus alas, para que estuviesen grandes y fuertes y luego pudiese volar.

En un proceso de coaching sucede lo mismo, si damos las soluciones a nuestros/as clientes o en el caso de coaching educativo, a los alumnos, no podrán volar tan alto como si sus éxitos son fruto de su esfuerzo, de su forma de hacer las cosas.

Cuando mis alumnos/as, a través de mis preguntas, llegan a sus propias conclusiones, su aprendizaje es mucho más significativo.

Los coachs servimos de apoyo, de andamios, de guías, a través de múltiples preguntas ayudamos a nuestros/as clientes a dar con sus propias respuestas, que son las más valiosas.

Como sabemos que el cambio es difícil, alentamos a nuestros/as coachees a seguir en la lucha por sus desafíos, a que amplíen su zona de confort abriendo nuevas opciones que quizás antes, jamás se habían planteado.

Si quieres vivir tu propia metamorfosis  nosotr@s podemos ayudarte.

Sonia Treviño

Aprende a ser positivo/a

Leyendo el libro “El cociente agallas” del Dr. Mario Alonso Puig, me llamó la atención un estudio llevado a cabo por Davidson en el que se sugería que nacemos ya con una tendencia a ver el vaso medio lleno o medio vacío según si tenemos más intensidad de actividad en el lóbulo frontal izquierdo o derecho.

optimismoEn las personas positivas manda la región prefrontal izquierda, los rasgos más significativos son:

  • Tienen sentimientos de alegría.
  • Ponen el foco en lo que puede salir bien y no en lo que puede ir mal.
  • Ven los cambios como oportunidades, aproximación a lo nuevo.
  • Buscan el lado positivo de las cosas.
  • Realizan planes dirigidos al desarrollo personal y profesional.
  • Se ven capaces de hacer frente a nuevos retos.

La región prefrontal derecha es la que manda en las personas más negativas, algunos rasgos que las representan son los siguientes:

  • Tienen sentimientos de inseguridad ante la novedad.
  • Pueden sentir angustia, miedo, ira o ansiedad ante los problemas.
  • Se enfocan en lo que puede salir mal.
  • Tienden a preocuparse y a desanimarse cuando comenten fallos, por pequeños que sean.

Estos perfiles emocionales son una forma consecuente de responder a las experiencias vitales que influye en los estados emocionales, en el ánimo y en los rasgos emocionales. Sea cual sea la tendencia natural, siempre se puede cambiar, reconocer si eres más o menos positivo es el punto de partida para el cambio que desees realizar.

Posteriormente Richard Davidson, amplió estos perfiles emocionales de dos a seis.  Las seis dimensiones usadas para clasificar el perfil emocional son las siguientes:

  1. Resiliencia.
  2. Poner foco y atención en las metas que se propone y persistir hasta conseguirlas.
  3. Autogobierno, es decir tienen capacidad de autoconocimiento y entendimiento hacia sí mismo/a.
  4. Agudeza sensorial, tener la capacidad de percibir lo que pueden sentir los demás. Empatía.
  5. Capacidad de adaptación al entorno.
  6. Estabilidad de las emociones positivas. Esta capacidad implica mantener la ilusión, alegría, serenidad o entusiasmo.

Cada dimensión del perfil emocional describe un continuo y cada persona puede puntuar de una forma diferente en cada una de ellas. Cuanto más alto puntuemos en estas capacidades, tendremos más facilidad para superar obstáculos, alcanzar objetivos y mantener el entusiasmo.

¿Cómo podemos desarrollar estas capacidades? Podemos entrenar las habilidades sociales y emocionales, para gestionar nuestras emociones, relacionarnos mejor con los demás, aumentar la autoestima y lograr un mayor bienestar.

Si quieres, EnPositivo podemos ayudarte.

Sonia Treviño 

Seis maneras de aumentar tu autoestima II

Continuando con la anterior entrada al blog, que puedes ver aquí, vamos a ver las cuatro estrategias restantes para aumentar la autoestima. Habíamos tratado que debemos cuidar nuestro diálogo interno y que debemos valorarnos.

Pues bien, la siguiente manera para mejorar nuestra autoestima que os propongo es:

3.- Presta atención a tus éxitos.

Una situación concreta puede tener muchas interpretaciones. Puedo terminar un maratón y sentirme orgulloso por haber acabado, puedo estar alegre porque contemplo mi progresión desde que empecé a correr y valoro mi esfuerzo hasta haber llegado a este momento. Todos estos pensamientos me harán sentir bien y contribuirán a mejorar la autoestima.

La misma situación puede tener otra interpretación totalmente distinta. Acabé el maratón pero no quedé entre los quince primeros. Total, un maratón lo termina cualquiera, otra cosa son las carreras de cien kilómetros. Este tipo de pensamientos no ayudarán a mejorar nuestra autoestima. Es más, es posible que incluso la empeoren.

Lo que pretendo decir es que una misma situación puede entenderse de muy distintas maneras. Para mejorar la autoestima debemos reconocer nuestros éxitos, nuestro esfuerzo y valorarlo en su justa medida.

4.- Rodéate de personas positivas.autoestima

Hay personas que nos quieren y nos valoran. Tienden a ayudarnos y a reforzar nuestros logros, nuestras fortalezas y nos valoran positivamente. Normalmente son personas que también se quieren y se valoran a sí mismas. Esto no quiere decir que no nos hagan una crítica o nos digan en que aspectos podemos mejorar pero siempre con la idea de ayudarnos a crecer y a hacer mejor las cosas.

Este tipo de personas son las que nos ayudan a valorarnos y a tener una autoestima positiva. Lo ideal es identificar a esas personas y tenerlas cerca.

Recuerda que tendemos a imitar a los que nos rodean. Si las personas que nos rodean tienen una autoestima negativa, se critican de manera destructiva y mantienen un autodiálogo rigorista, podemos “contagiarnos” y terminar comportándonos como ellos.

Si, por el contrario, nos juntamos con personas qu
e se quieren, se valoran, se exigen pero también son conscientes de sus logros y de su valía, nos contagiaremos de esa forma de tratarnos a nosotros mismos y el resultado será que nuestra autoestima aumentará.

5.- Toma tus propias decisiones.

Tomar nuestras propias decisiones es arriesgado ya podemos equivocarnos. Pero también podemos acertar.

En caso de que tomemos la decisión que nos ayude a conseguir aquello que queremos, nuestra autoestima se verá reforzada. Nos sentiremos orgullosos de haber conseguido nuestro objetivo y eso nos ayudará para tomar nuevas decisiones.

Si la decisión que hemos tomado no es la más adecuada siempre podremos hacer dos cosas. En primer lugar, podemos rectificar. Muchas de las decisiones que tomamos no son irreversibles y podemos rectificar. En segundo lugar, en caso de que no podamos rectificar, podemos analizar cómo hemos decidido y aprender del error. Algo hemos aprendido: “como no se hace lo que hemos hecho”.

Si no tomamos decisiones, dejaremos pasar oportunidades y de eso poco podemos aprender. Si no tomamos decisiones, otros las tomarán por nosotros y también pueden equivocarse y, de nuevo, no habremos aprendido. O todo dependerá del azar, de la suerte. ¿Cómo puede ayudarnos esto a aumentar nuestra autoestima?

Si tomamos nuestras decisiones, lo que nos pase será lo que hayamos decidido y siempre podremos tomar otro camino. Tomaremos el control de nuestra vida. ¿Qué hay mejor para la autoestima que esto?

6.- Potencia tus características.

Por un sano afán de superarnos hay veces en las que nos centramos en aquello que nos cuesta más trabajo o nos resulta más difícil. Es una manera de mejorar y de superarnos pero, si puedes, trabaja desde tus fortalezas, usa aquello que se te da bien para superarte. Y, sobre todo, no olvides que hay actividades en las que brillas, que se te dan muy bien y de las que te sientes orgulloso.

Potencia tus puntos fuertes, lo que se te da bien, lo que te gusta hacer, tu talento. Practícalo y disfrútalo.

Y si quieres saber más sobre autoestima o necesitas más ayuda, dirígete a EnPositivo. Estaremos encantados de ayudarte.

Néstor Villa

Seis maneras de aumentar la autoestima

Podíamos definir la autoestima como el aprecio o consideración que uno tiene de sí mismo o como la valoración que hacemos de nosotros mismos.

Siempre que hablamos de autoestima es fundamental el componente de apreciación o valoración. En función de esta valoración se generará un sentimiento sobre nuestro propio ser que será positivo si la valoración ha sido positiva o negativo si la valoración ha sido negativa.

El resultado de la valoración es siempre subjetivo y dependerá de la estimación que hagamos de nuestros actos. Me explico: para mi puede ser un éxito y sentirme orgulloso de haber corrido un maratón. O puede que considere que un maratón es poca cosa, que casi todo el mundo lo puede hacer con un poco de entrenamiento y que, además, mis tiempos no son muy buenos.

Está claro que el resultado de esta valoración influirá de distinta manera sobre nuestra autoestima. Veamos cómo podemos conseguir que la valoración sea positiva.

1.- Cuida el diálogo interno.

El diálogo interno son aquellas verbalizaciones que nos dirigimos. En algunas ocasiones las decimos en voz alta. Son frases del tipo: “soy tonto”, “no me entero”, “soy torpe”. Hay veces en las que nos decimos cosas extraordinariamente duras y que jamás se las diríamos a otra persona.

¡¡Mucho cuidado con esto!! Cuando detectes que te has dicho alguna frase de este estilo, corrígete. Por ejemplo, si te dices “soy tonto”, rectifica y di “me he equivocado”.

No debes dejar pasar ninguna frase de este tipo ya que minará tu autoestima de manera considerable.

2.- Valórate.

A la vez que detectamos y detenemos las verbalizaciones negativas dirigidas a nosotros, es importante que de manera consciente valoremos nuestros aspectos positivos.

De la misma manera que nos podemos decir “soy tonto”, podemos decirnos ”soy genial” o “yo valgo mucho”.

Quizá también podemos prestar atención a las cosas que nos gustan de nosotros: nuestra voz, nuestra mirada o nuestra manera de andar y sentirnos bien con ello.

En otra entrada a este blog terminaré con las otras cuatro formas de aumentar la autoestima:

– Presta atención a tus éxitos

– Rodéate de personas positivas.

– Toma tus propias decisiones.

– Potencia tus características.

Mientras tanto, EnPositivo Coaching está para ayudarte con tu autoestima o con lo que necesites.

Néstor Villa

¿Eres un líder honesto?

En una ocasión una madre llevó a su hijo ante Mahatma Gandhi con la esperanza de que este le ayudara a resolver su problema. La madre estaba muy preocupada porque su hijo estaba comiendo demasiada azúcar y ella temía que pudiera enfermar si no ponía remedio pronto a su adicción.

Así que puso su esperanza en aquella visita en la que pidió a Gandhi que le dijera a su hijo que dejara de comer azúcar. Pero para sorpresa de la mujer, este le respondió que no podía decirle eso a su hijo en esos momentos y le indicó que volviera de nuevo con su hijo dentro de dos semanas.

La mujer volvió a casa decepcionada ya que había recorrido un largo camino y no había obtenido lo que necesitaba. Sin embargo, confiaba en la sabiduría de Gandhi así que dos semanas más tarde volvió a llevar a su hijo ante él.

En esta ocasión, Mahatma Gandhi miró al niño y con seguridad pero benevolencia a la vez y le dijo: “Hijo, no comas tanto azúcar”. Ante lo cual el niño aceptó el consejo. La madre miró agradecida y a la vez perpleja a Gandhi y le preguntó: “¿Por qué debió esperar dos semanas para decírselo si podía haberlo hecho la primera vez que lo traje?” Y el sabio le contesto: “Porque hace dos semanas, yo también estaba comiendo azúcar.”

Hoy quería empezar mi entrada al blog con esta maravillosa historia que me lleva a reflexionar sobre la importancia de la honestidad a la hora de ejercer el liderazgo. Entre las diversas características que deben acompañar al buen líder, destacaría la de dar ejemplo diario con su comportamiento y que este, sea acorde a aquello que predica. El buen líder, no lo es por sus palabras sino porque sus acciones le acompañan. No se puede exigir aquello que uno mismo no hace. Siempre trabaja desde el ejemplo.

LíderOs propongo que penséis en alguna persona/as de vuestro entorno que sea líder o considere que desempeña este papel. En una escala del uno al diez: ¿En qué grado opináis que posee esta característica? ¿Cómo afecta a su imagen de líder actuar siempre acorde a esta cualidad o por el contrario omitirla en cada actuación?

Seguramente si sus palabras van por un lado y sus actuaciones van por el otro, lo primero que se verá afectada es su credibilidad, y por tanto verá menguada la confianza de las personas que la rodean. Son muchas las personas que actúan diariamente creyéndose líderes pero en realidad no lo son, han perdido la confianza de su equipo, de sus superiores… en general de su entorno. El buen líder conoce que la credibilidad, es una fortaleza que le será útil tanto en su vida profesional como personal y no solo eso, sino que además es un pilar fundamental en su liderazgo.

Cada vez son más las empresas que consideran fundamental la existencia de líderes y no de jefes para el óptimo desarrollo y resultados de sus equipos de trabajo. Invertir en potenciar y ayudar a desarrollar buenos líderes en las organizaciones es una estrategia que permitirá obtener mayores resultados y en general un mejor ambiente laboral.

Desde Enpositivocoaching podemos ayudarte a conseguir tus objetivos

¿Te animas?

Ana Alonso

¿Te culpabilizas por todo? ¡Libérate!

El sentimiento de culpa es una de las emociones más destructivas que la mayoría de las personas experimentamos en mayor o menor medida.

Por ejemplo cuando nos despiden de un trabajo podemos tener este sentimiento, o cuando decimos NO a una amiga que nos pide algo y no podemos atenderla en ese momento, o cuando habitualmente nos mostramos pasivos y un día somos asertivos, o cuando tomamos un trozo de pastel y nos  habíamos propuesto hacer dieta….

Es interesante detectar qué es aquello que nos hace sentirnos así, porque si no se gestiona correctamente puede bloquearnos.

Frecuentemente la culpa se genera cuando hay un desencuentro entre nuestro ideal de cómo ha de ser nuestro comportamiento y la realidad vivida. Es decir cuando hay un quiebre entre lo que decimos, hacemos, pensamos y sentimos. Si alineamos nuestros valores recuperaremos la coherencia perdida.

Si nuestro pensamiento es muy polarizado es fácil que la “culpa” esté presente en nuestras vidas, por ejemplo si pensamos que “SIEMPRE tenemos que ayudar al compañero y dejar lo que estemos haciendo porque sino le hemos fallado”, el día que antepongamos nuestros intereses y le digamos que no, nos sentiremos fatal.

Otro factor que influye en el sentimiento de culpa es un tipo de pensamiento perfeccionista, si las cosas “no salen perfectas” y entramos en la descalificación personal “soy tonto, nunca me sale nada bien”, esta tortura puede hacer que no seamos capaces de tomar las riendas de nuestras vidas.

noculpaPara abandonar el sentimiento de culpa es necesario:

  1. Dejar esa mentalidad dual y dejar de pensar que las cosas son buenas- malas, perfectas- incorrectas. Cada persona da la mejor respuesta que puede a cada situación, es positivo procurar un pensamiento más adaptativo.
  2. Conviene renunciar al perfeccionismo, la perfección no es posible y un alto nivel de autoexigencia es agotador.
  3. Aceptar que somos limitados e imperfectos, no somos omnipontentes, somos responsables de lo que hacemos, sentimos, decimos y pensamos, pero no de lo que dice, piensa, hace o siente la persona que tenemos al lado, por tanto lo que sienten los demás depende más de ellos mismos que de nosotros. Es importante que aprendamos a ser auténtic@s.
  4. Lo más importante consiste en poder perdonarse y autorizarse a vivir de nuevo como un ser libre. Somos las únicas personas que podemos decidir si somos felices o desagraciados, somos responsables de nuestras decisiones porque elegimos.

“Para librarnos de la culpabilidad mórbida, es decir para renunciar a la ilusoria, pero tranquilizadora omnipotencia, hemos de volver a darles a los demás sus propias responsabilidades, para ello es importante comprender que sus reacciones y emociones resultan de sus decisiones, no de nuestros actos.” Yves- Alexandre Thalmann.

Si quieres, EnPositivo podemos ayudarte.

Sonia Treviño