No te preocupes: ocúpate o acéptalo.

¿Cuántas noches de insomnio le has dedicado a un problema sin llegar a ninguna solución?, ¿cuánta energía has derrochado?, ¿qué sensaciones invadían tu cuerpo?, ¿y tu mente?

Me encanta el proverbio oriental: “Si tu mal tiene remedio ¿por qué te quejas? Si no lo tiene ¿por qué te quejas?” Si nuestro mal tiene remedio, pasemos a la acción y si no lo tiene, aceptemos la situación lo antes posible.

En el post de hoy vamos a ver cómo a través del coaching (movilizarnos a la acción) y de mindfulness (aceptar aquello que nos rodea) podemos dejar de “sufrir” y “preocuparnos” desarrollando la capacidad de resiliencia.

Veíamos en entradas anteriores que las personas proactivas analizaban sus preocupaciones distinguiendo aquellos aspectos sobre los que tenían control  de aquellos en los que no podían hacer nada, una vez que sabían dónde podían influir, trazaban su plan de acción para tomar las riendas. Según Covey, las personas proactivas tienen las siguientes características: visión (tiene el objetivo claro), ilusión (aprovechan la fuerza de la emoción), disciplina y conciencia.

no te preocupesHacer un proceso de coaching sirve para generar estrategias y planes de acción centradas en la tarea que origina nuestra preocupación y alcanzar el objetivo que nos marquemos.  Siguiendo el modelo que hemos visto en otro post: GROW y haciéndonos responsables de nuestras decisiones.

Por otro lado, ante aquellas circunstancias que nos perjudican, pero  que no podemos modificar, lo único que nos queda es aceptarlas y tener la mejor actitud posible:

“Lo que resistes persiste y lo que aceptas se transforma”

A través de Mindfulness cultivamos la “Aceptación” que según Jon Kabat-Zinn consiste en tomar cada momento como nos llega y estar de lleno con él como es. Intentar no imponer nuestras ideas sobre lo que “deberíamos” sentir, pensar o ver en nuestra experiencia, sino solo acordarnos de mostrarnos receptivos y abiertos a lo que sintamos, pensemos o veamos y de aceptarlo porque está aquí y ahora, sin juzgarlo.

Algunas actitudes que a nos favorecerán a aceptar lo que nos toca vivir son las siguientes:

  1. Entender que no podemos cambiar a los demás y que sólo podemos cambiar nosotros/as mismos/as y “aceptar” a quién nos produce la “preocupación”.
  2. Comprometernos con aquello que realmente nos llena, que esté alineado con nuestros valores personales.
  3. Tener una actitud positiva ante la crisis que podamos vivir, tomarnos los obstáculos como retos y oportunidades de mejora.
  4. Aceptándonos con Autocompasión, renunciando al perfeccionismo.

Si quieres ocuparte, nosotr@s podemos ayudarte.

Sonia Treviño

Encontrar trabajo a la vuelta de vacaciones

Un año más nos enfrentamos a la vuelta a la rutina después de las vaciones. Hay personas que tienen la llamada depresión postvacacional al incorporarse al trabajo. Pero, y es de lo que vamos a hablar hoy, hay otros muchos que no sufren este trastorno. Simplemente porque no tienen trabajo.

Pues si te encuentras en la situación de buscar trabajo vamos a ver si podemos hacer algo nuevo este “curso” que empieza.

En primer lugar, deberíamos tener siempre presente la frase de Einstein: “Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo“. Quizá podemos ver si nuestro currículum es el que más nos ayuda a encontrar el empleo que estamos buscando. Podemos mirar si las funciones que detallamos en él son las que coinciden con el trabajo al que aspiramos. Si no ponemos las funciones que realizábamos en cada trabajo, igual es buena idea ponerlas. A veces creeemos que está claro lo que hacíamos. Pero está claro para nosotros, no para la persona que se encarga de recibir los currículums. Mejor explicitarlo. Tengamos en cuenta que las funciones las podemos ir cambiando dependiendo del trabajo que solicitemos. Para un puesto puede ser más importante una que otra. En definitiva, podemos tomarnos el currículum como un documento que variará en función del trabajo al que nos dirigimos.

Otra cuestión es la foto. En mi trabajo como consultor de recolocación y orientador laboral, muchas veces he recomendado no incluir foto. Pero dado que casi todo el mundo la pone, puede ser buena idea incluirla. Lo que es indudable es que el currículum quedará más atractivo visualmente. Siempre que sea una foto en color y con buena calidad de imagen, lógicamente. Quizá salgas muy serio en la foto. Prueba una en la que salgas sonriendo o al contrario, prueba una en la que aparezcas más serio. Tómalo como si fuera tu folleto publicitario e incluye una foto en la que “salgas bien”.

También puedes valorar que pones en primer lugar, si la formación o la experiencia laboral. Siempre coloca en primer lugar lo que más te ayude a encontrar el trabajo que buscas. Recuerda: el currículum es tu publicidad.

Si quieres, pùedes empezar a enviar cartas de presentación. Si ya las envías puedes revisarlas y probar un nuevo estilo.

Más allá del currículum, prueba nuevas vías para la búsqueda de empleo. Si te has apuntado a cien ofertas en una página de empleo pero no te han llamado para ninguna entrevista, tal vez puedas probar alguna otra alternativa. Se me ocurre que puedes llamar a las empresas de tu sector o visitarlas personalmente. Piensa en lo que se te da mejor y pruébalo. Si además si has visto alguna oferta en alguna empresa, ¿qué te impide ponerte en contacto con ellos directamente?. Es posible que les esté facilitando la tarea de reclutar.

En las estadísticas, septiembre es tradicionalmente un mes malo para el empleo pero también es verdad que muchas empresas abren procesos de selección después del verano. Lo que es seguro, es que vas a encontrar más ofertas que en agosto. Puedes aprovechar para hablar con tus contactos y recordarles que si se enteran de algo, te lo hagan saber. Recuerda agradecerles su ayuda.

A fin de cuentas, puede que “la vuelta al cole” sea mejor de lo que parece…

Néstor Villa

No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy, ¿procrastinas?

Procrastination es un término inglés, se traduce al español como “dilación”. Hace referencia al tiempo que perdemos y dejamos pasar antes de hacer lo realmente importante.

Procrsatinar enpositivoMuchas veces estamos saturados con “temas pendientes” que tenemos que realizar, pero no encontramos el momento para hacerlos. O por fin encontramos el momento, pero perdemos el “enfoque en la tarea” y nos distraemos de diversas maneras. ¿Recordáis cuando teníamos que estudiar los exámenes finales?, en ese momento era fundamental tener el armario recogido o arreglar aquella chapuza que habíamos ignorado hasta ese día…

Para no pocrastinar, es importante una buena gestión del tiempo y distinguir lo urgente de lo importante. El siguiente relato ilustra perfectamente la diferencia entre ambos términos.

Un experto asesor en gestión del tiempo quiso sorprender a los asistentes a su conferencia. Sacó un frasco grande de boca ancha. Lo colocó sobre la mesa, junto a una bandeja con piedras del tamaño de un puño, y preguntó: “¿Cuantas piedras piensan ustedes que caben en este frasco?”. Después de que los asistentes hicieran sus conjeturas, empezó a meter piedras hasta que llenó el frasco. Luego preguntó: “¿Está lleno?”. Todo el mundo le miró y asintió. Entonces sacó un cubo con gravilla. Metió parte de la gravilla en el frasco y lo agitó. Las piedrecillas penetraron por los espacios que dejaban las piedras grandes. El experto sonrió con ironía y repitió: “¿Está lleno?”. Esta vez los oyentes dudaron. La mayoría dijeron que no. Entonces puso sobre la mesa un cubo con arena que comenzó a volcar en el frasco. La arena se filtraba en los pequeños recovecos que dejaban las piedras y la grava. Preguntó de nuevo: “¿Está lleno?”. Ahora todos dijeron unánimemente que no. Por último, tomó una jarra con un litro de agua y comenzó a verterla en el frasco. El frasco aún no rebosaba. Entonces preguntó: “¿Qué conclusión podemos sacar?”. Un alumno respondió: “Que no importa lo llena que esté tu agenda; si sabes organizarte, siempre puedes hacer que quepan más cosas”. “¡No!, -repuso el experto-, lo que nos enseña es que si no colocas las piedras grandes primero, nunca podrás colocarlas después. ¿Cuales son las grandes piedras en tu vida? Recuerda, ponlas primero. El resto encontrará su lugar.”

Está claro que es importante que sepamos priorizar lo que queremos hacer en nuestra vida. Un ejercicio que podemos hacer es:

  1. Elaboraremos un listado de los temas que tenemos pendientes y que andan pululando en nuestra cabeza, agotando nuestra “energía”
  2. Ahora diferenciaremos de este listado qué es lo urgente y qué es lo importante. Lo marcaremos con distintos colores, por ejemplo en rojo lo urgente y en verde lo importante.
  3. Llega el momento de tomar decisiones, de las cosas que NO son importantes, tacharemos aquellas que vamos a desechar, bien porque no podemos, o bien porque no queremos hacerlas. Al eliminarlas dejan de ocupar espacio en nuestra cabecita con “tengo que….” liberando energía que aprovecharemos para los temas relevantes. Por ejemplo “tengo que ayudar a mi padre a arreglar el trastero”, “tengo que salir a correr ”, “tengo que seguir con el curso de inglés”…
  4. Las tareas que hemos decidido que  vamos a llevar a cabo, las ordenaremos de más a menos importantes.
  5. El último paso consiste en pensar de una a tres acciones que vamos a realizar para llevar a cabo las tareas seleccionadas, marcándonos un plazo de tiempo. ¡Sin procrastinar! Por ejemplo si decidimos salir a correr, entonces planificaremos: salir los lunes, miércoles y viernes de 17-18h, por el parque del Retiro y preparar la ropa de deporte para tenerlo todo a punto.

De esta forma aumentaremos nuestra productividad y tendremos más energía. Esto se puede aplicar en todos los ámbitos de nuestra vida. Sin olvidar que lo primero es lo importante. 

Si quieres, nosotr@s podemos ayudarte.

Sonia Treviño

¿Qué te quita el sueño? Insomnio

Dormir sirve  para reparar y recuperar energías tanto a nivel físico como a nivel psíquico.

Los periodos de vigilia (estar despierto)- sueño (estar dormido) están relacionados con los ritmos circadianos de día y noche.

insomnioUna noche de sueño típica empieza en la Fase No REM, que se divide en cuatro fases: La fase I es de sueño ligero, en la que aún podemos percibir algunos estímulos, esta fase es poco reparadora,  en la fase II el sistema nervioso bloquea las vías de acceso de la información sensorial, por tanto el sueño es parcialmente reparador, el tono muscular es menor que en la fase anterior y desaparecen los movimientos oculares y es la que más tiempo ocupa en el sueño adulto. La fase III se caracteriza por ser un sueño más profundo, si nos despertamos en esta fase nos sentimos confusos y desorientados.  La fase IV es la de mayor profundidad del sueño, en la que la actividad cerebral es más lenta y es esencial para la recuperación física y psíquica del organismo. Después de todas estas fases, a los 60-70 minutos de comenzar el sueño, entramos en el primer periodo REM que es en la que se presentan los sueños y se caracteriza por el movimiento de ojos, y de aquí tras sus 20-30 minutos de duración se vuelve a entrar en la fase I, II, III y IV.

Estos ciclos secuenciales de sueño lento y rápido, se van repitiendo a lo largo de la noche con una duración aproximada de 90-100 minutos cada ciclo. En una noche se repiten 4-6 ciclos, dependiendo de la edad y de otros factores individuales.

Recordamos nuestros sueños dependiendo de la fase en la que despertamos, especialmente si lo hacemos en la fase REM. Este hecho lo descubrió Eugene Aserinsky. En cuanto a su significado hay distintas teorías sobre cómo interpretar los sueños, pero eso lo dejaremos para otro post.

¿Qué puede alterar el sueño? Pienso que “La mejor almohada es la conciencia tranquila”, cuando estamos preocupados, cambiamos nuestra rutina o tenemos grandes dosis de incertidumbre puede aparecer el insomnio. También es frecuente en los cambios de estación, porque como hemos visto, el sueño está determinado por los ciclos circadianos.

A continuación os dejamos algunos consejos para tener “dulces sueños”:

  • Es importante acostarse cuando uno siente sueño, es más, si pasados veinte minutos de estar en la cama no concilias el sueño, es mejor levantarse que estar dando vueltas en la cama.
  • Es conveniente establecer unas rutinas de sueño, acostarse a la misma hora  e independientemente de la hora en la que consigamos dormirnos (si seguimos el primer consejo), levantarnos también a la misma hora. El primer día lo mismo no descansamos, pero seguro que el segundo o el tercer día pillamos esta rutina.
  • Hacer deporte es positivo, pero es mejor no hacerlo 3 ó 4 horas antes de ir a dormir.
  • La cena debe ser ligera y mejor evitar bebidas estimulantes. Aunque el alcohol de primeras produce sueño, repercute negativamente a lo largo del mismo, siendo un sueño poco profundo y por tanto poco reparador. El tabaco tampoco también es perjudicial.
  • El dormitorio tiene que estar libre de ruidos, con una temperatura adecuada y sin luz.
  • Es fundamental no dormir grandes siestas.
  • Cuando padecemos insomnio es importante que no leamos, hablemos por teléfono, veamos la tele estando en la cama. Es mejor acostarse cuando vayamos únicamente a dormir, de esta manera el cuerpo hace esa asociación y es más fácil conciliar el sueño.
  • Otro consejo importante que nos ayuda a tener un sueño reparador es hacer ejercicios de relajación, de respiración o mindfulness.

 Si tus problemas te quitan el sueño, nosotr@s podemos ayudarte.

Sonia Treviño

 

Liberate: Date permiso

Podemos tener tendencia a sobredimensionar nuestros errores porque en general, estamos más acostumbrados a señalar lo negativo que a valorar nuestros aciertos. Reconocer nuestras áreas de mejora, lejos de minar nuestra autoestima, nos ayudará a ser más fuertes y a que satepermisonuestra autoestima se posicione de manera adecuada. Sólo cuando conocemos nuestras debilidades podemos desarrollar estrategias para reforzarlas. Lo ideal es reforzar estas debilidades desde nuestras fortalezas o desde nuestros puntos fuertes. Debemos darnos permiso para:

  • No ser perfectos. Es imposible ser perfecto. Si intentamos serlo, tendremos una constante fuente de malestar. Además es muy posible que influya en nuestro rendimiento personal y profesional. si in tentamos dejar algo perfecto, nunca dejaremos de trabajar en ello, nunca estará terminado porque nunca estará perfecto.
  • Equivocarnos. Siempre que empezamos algo debemos asumir el riesgo de que salga mal o de que nos equivoquemos. Los errores se pueden convertir en nuestros maestros, podemos aprender mucho de ellos. Además es imposible controlar todas las cosas que nos vayan a ocurrir totalmente. Siempre habrá alguna posibilidad de que las cosas no salgan como queremos.
  • Volver a empezar. En ningún sitio está escrito que debamos conseguir todo a la primera. Siempre podemos intentarlo de nuevo. Dijo Benjamin Franklin: “Yo nunca he tenido un error. He tenido 10.000 ideas que no funcionaron”. El éxito es de aquellos que vuelven a intentarlo, que no se desaniman y que después de caer, se vuelven a levantar.

Si quieres  EnPositivo te puede ayudar.

Néstor Villa

¿Nos boicoteamos?

El punto de partida para cualquier proceso de cambio es saber de donde partimos y tener claro donde queremos llegar.

Para algunas personas resulta más sencillo conocer su meta que analizar su realidad, porque: ¿nos conocemos realmente?, ¿sabemos cómo somos?, ¿tenemos una idea clara de lo que queremos y lo que no queremos?, ¿somos conscientes de nuestros valores y principios?, ¿sabemos qué creencias nos limitan?.

emocionesA veces nos cuesta mirarnos en el espejo y conocer con detalle a la persona que se refleja en él. Nos asusta descubrir algo que no nos gusta, por eso ponemos en marcha distintos mecanismos de defensa:

  • Evasión:  consiste en alejarnos de la situación que nos preocupa en lugar de hacerle frente.
  • Proyección:  supone dirigir hacia alguien sentimientos, pensamientos o deseos que no aceptamos como propios porque nos producen angustia.
  • Racionalización: a través de este mecanismo, justificamos y excusamos nuestra conducta para no sentirnos culpables.
  • Negación: se produce cuando obviamos determinados hechos de la realidad.

Estos mecanismos, entre otros muchos, son adaptativos en su justa medida. Sin embargo, llevados al extremo puede distorsionar nuestro autoconcepto. Solo desde la aceptación es posible la transformación. No es tarea fácil, no obstante, merece la pena.

Si quieres conocerte, EnPositivo te ayuda a potenciar tus capacidades.

Sonia Treviño

¿Eres protagonista de tu propia vida? Descubre tu pasión.

Según Ken Robinson cuando nos apasiona lo que hacemos y además tenemos la preparación adecuada para hacerlo bien, estamos en nuestro Elemento, este estado maravilloso en el cual trabajamos sin cansancio y con gran creatividad. Los colegios y las empresas deberían ayudarnos a todos a encontrar nuestro Elemento para un mejor desarrollo para el futuro

Todos nacemos con habilidades extraordinarias, somos capaces de crear, intuir y emocionarnos.

Ya en la segunda mitad del siglo XX Gardner empezó a hablar de inteligencias múltiples. En la actualidad se reconocen ocho tipos de inteligencias:

  1. Inteligencia lingüística.pasion
  2. Inteligencia lógico- matemática.
  3. Inteligencia espacial.
  4. Inteligencia cinético- corporal.
  5. Inteligencia musical.
  6. Inteligencia interpersonal.
  7. Inteligencia intrapersonal.
  8. Inteligencia naturalista.

Todos y todas poseemos las ocho inteligencias, cada uno/ a hemos desarrollado unas más que otras, la buena noticia es que podemos desarrollar cada inteligencia hasta alcanzar un nivel adecuado de competencia. Estas inteligencias interactúan entre sí, es decir, que no se dan de forma aislada.

Como existen muchas maneras de ser inteligentes, lo interesante es saber ¿en qué tipo de inteligencia destaco? ¿le saco todo el partido posible?, quizás tengo un talento oculto que nunca ha salido a la luz y ahora puede ser el momento.

Thomas Armstrong señala que el desarrollo de las inteligencias múltiples depende de tres factores principales:

  1. Dotación biológica, los factores hereditarios.
  2. La experiencia vivida con las personas que desarrollan o frenan las inteligencias.
  3. Los antecedentes culturales e históricos, incluyendo el tiempo y el lugar donde ha nacido el individuo, así como la naturaleza y el estado de los avances culturales.

Seguro que podemos recordar momentos que en nuestra vida que nos han animado a seguir estudiando, practicando o investigando algún área determinada y experiencias  que por el contrario, nos han hecho tirar la toalla, por ejemplo el vivir la humillación por parte de un profesor delante de toda la clase cuando alguien expone un trabajo artístico, puede hacer que esa persona deje de explorar y desarrollar su inteligencia espacial, interiorizando la creencia de “no sé dibujar”

Disfrutar y trabajar en lo que nos apasiona es un regalo muy preciado, no debemos dejar que estas creencias nos limiten a seguir desarrollándonos, citando a Ben Franklin: “No ocultes tus talentos, se hicieron para que los utilices ¿De qué sirve un reloj de sol en la sombra?”

Sonia Treviño

Si no sabes cuál es tu pasión, nosotr@s podemos ayudarte.