Optimista o pesimista ¿quién es más realista?

Según la RAE, optimismo es la propensión a ver y juzgar las cosas en su aspecto más favorable.

Hay personas que de forma natural siempre tienden a verlo todo negro, a encontrar los aspectos más desfavorables de la situación, a percibir las cosas como difíciles o imposibles. Y si parten de esa premisa ¿tendrán motivación para intentar cambiar las cosas? ¿se lanzarán a intentar cosas nuevas? Sus expectativas tienden siempre al fracaso, por lo tanto muchas veces tiran la toalla anticipadamente.

“Tanto si piensas que puedes, como si piensas que no puedes, estás en lo cierto.” Henry Ford

Cuando hablamos en los distintos talleres de tener una autoestima alta, de ver la parte positiva de lo que nos acontece, las reacciones son diversas, por supuesto que las personas pesimistas en seguida atacan diciendo, “Es imposible, ¿dónde está la parte positiva de haberme quedado sin trabajo?”

optimismoEs cierto que quedarse desempleado/a o como diría una persona optimista “ser una profesional en transición”, a priori no es una buena noticia. Pero lo mismo es una oportunidad para reflexionar y pensar hacia dónde quiero dirigir mi vida, qué es lo que quiero y lo que no quiero, darme tiempo para la formación o para iniciar un proyecto.

Ver el vaso medio lleno nos ayuda a emprender más acciones, quizás no triunfemos en nuestro empeño, pero al menos lo hemos intentado y si no funciona siempre se puede extraer un aprendizaje.

Es importante que siempre nos preguntemos el ¿para qué me ha sucedido esto? Y no el ¿por qué?, el para qué invita a la proactividad y considera la situación como una oportunidad, “Me han reducido la jornada para…..” con esa pregunta sacaremos partido de la circunstancia, en cambio por qué nos lleva a buscar razones, explicaciones que muchas veces no nos ayudan a seguir hacia delante, nos ancla al pasado.

En esta vida todo es relativo, depende de las circunstancias, del momento de la vida, de nuestras expectativas, creencias y valores. Lo que nos emocionaba o preocupaba de adolescentes ahora no nos afecta con la misma intensidad.

Todo depende del cristal con que se mire. Para mí el siguiente vídeo siempre es una inyección de optimismo, espero que os guste:

Sonia Treviño

Efecto halo, primacía y recencia ¡sácales partido en el proceso de selección!

El efecto Halo se trata de cómo evaluamos o juzgamos a una persona o a un objeto a partir de un rasgo o cualidad determinada, por ejemplo “la belleza”. Es la tendencia a generalizar un rasgo positivo o negativo de una persona, por ejemplo, si una mujer es muy guapa o atractiva le atribuimos otras características positivas como que es divertida, inteligente, generosa…

¿Cómo podemos sacarle partido a este efecto en el proceso de selección? Cuidando la imagen de nuestro c.v, carta de presentación y nuestro aspecto personal en la entrevista.

En el caso del c.v y la carta, atenderemos al papel que usamos, la tipografía, si usamos colores pueden ser los que tiene la empresa como colores corporativos, ambos documentos deben ser elegantes y guardar armonía entre sí. Tenemos que tener en cuenta que al seleccionador no sólo le llega nuestro c.v, si destaca positivamente sobre el resto tenemos más opciones de pasar la primera criba curricular.

HaloEn la entrevista cuidaremos nuestra imagen, intentando que sea juvenil, sana, elegante para proyectar lo más positivo de nosotros. Si lo pensamos, la mayoría de los famosos y políticos cuentan con un asesor de imagen. “Una imagen vale más que mil palabras”

El efecto de primacía y de recencia, está relacionado con la memoria. Si os dijese un listado de 50 palabras y al cabo de un rato os pidiese que me dijeseis aquellas que recordáis, seguramente me diríais las primeras palabras del listado “efecto de primacía” y también recordaríais las últimas “efecto de recencia”.

¿Qué relación tienen estos efectos con c.v y entrevista? En el C.V. tendremos en cuenta este efecto para ordenar la información poniendo en primer lugar lo más importante y dejando para el final “otros datos de interés”: incorporación inmediata, disponibilidad total….

En entrevista estos efectos se traducen en la primera impresión que causamos, es fundamental que juegue a nuestro favor, ya que a lo largo de la entrevista, el entrevistador no va a tener tiempo suficiente de confirmar o descartar la impresión que le hemos causado. El efecto de recencia sería el “buen sabor de boca” que dejamos al irnos, la despedida por tanto ha de ser cordial y amable, aunque nos hayan hecho una “Entrevista de choque o tensión”.

Sonia Treviño

Veredicto: “no culpable”

El sentimiento de culpa es una de las emociones más destructivas que la mayoría de las personas experimentamos en mayor o menor medida.

Por ejemplo cuando nos despiden de un trabajo podemos tener este sentimiento, o cuando decimos NO a una amiga que nos pide algo y no podemos atenderla en ese momento, o cuando habitualmente nos mostramos pasivos y un día somos asertivos, o cuando tomamos un trozo de pastel y nos  habíamos propuesto hacer dieta….

Es interesante detectar qué es aquello que nos hace sentirnos así, porque si no se gestiona correctamente puede bloquearnos.

Muchas veces la culpa se genera cuando hay un desencuentro entre nuestro ideal de cómo ha de ser nuestro comportamiento y la realidad vivida. Es decir cuando hay un quiebre entre lo que decimos, hacemos, pensamos y sentimos.

Cuando somos incoherentes, el sentimiento de culpa aparece. Podemos aprovechar yCulpa enriquecernos si buscamos soluciones, también nos podemos plantear si tenemos un pensamiento muy polarizado por ejemplo si pensamos que “SIEMPRE tenemos que ayudar al compañero y dejar lo que estemos haciendo porque sino le hemos fallado”, el día que antepongamos nuestros intereses y le digamos que no, nos sentiremos fatal. Un pensamiento perfeccionista suele hacer que podamos sentirnos culpables si las cosas “no salen perfectas” y entramos en la descalificación personal “soy tonto, nunca me sale nada bien”, esta tortura puede hacer que no seamos capaces de tomar las riendas de nuestras vidas.

Para abandonar el sentimiento de culpa es necesario:

  • Dejar esa mentalidad dual y dejar de pensar que las cosas son buenas- malas, perfectas- incorrectas. Cada persona da la mejor respuesta que puede a cada situación.
  • Conviene renunciar al perfeccionismo, la perfección no es posible y un alto nivel de autoexigencia es agotador.
  • Aceptar que somos limitados e imperfectos, no somos omnipontentes, somos responsables de lo que hacemos, sentimos, decimos y pensamos, pero no de lo que dice, piensa, hace o siente la persona que tenemos al lado, por tanto lo que sienten los demás depende más de ellos mismos que de nosotros.
  • Lo más importante consiste en poder perdonarse y autorizarse a vivir de nuevo como un ser libre. Somos las únicas personas que podemos decidir si somos felices o desagraciados, somos responsables de nuestras decisiones porque elegimos.

“Para librarnos de la culpabilidad mórbida, es decir para renunciar a la ilusoria, pero tranquilizadora omnipotencia, hemos de volver a darles a los demás sus propias responsabilidades, para ello es importante comprender que sus reacciones y emociones resultan de sus decisiones, no de nuestros actos.” Yves- Alexandre Thalmann.

Sonia Treviño 

¿Cómo quieres tu publicidad? El C.V.

El currículum junto con la carta de presentación es la manera que tienen las empresas de conocernos.

Si pensamos que buscar trabajo es “vender” tu candidatura a las empresas, la función del currículum y la carta de presentación sería la que haría la publicidad en la venta de cualquier producto o servicio.

 Y para hacer una buena venta, ¿qué tenemos que saber?

En primer lugar hay que conocer el producto, saber que características tiene, cuáles son sus puntos fuertes y que necesidades cubre. Aplicado a la búsqueda de empleo sería autoconocimiento: qué podemos ofrecer a las empresas, cuál es nuestro perfil profesional y que capacidades tenemos. Debemos ser conscientes de nuestra experiencia y formación también.

En segundo lugar, tenemos que conocer el mercado al que nos dirigimos: empresas del sector de actividad al que nos hemos dedicado o dónde es necesaria nuestra experiencia, formación y capacidades. Siguiendo con el símil de las empresas, sería el mercado al que me dirijo. Las empresas tienen claro al público al que se dirigen, no se dirige al mismo público el que quiere vender un coche de alta gama que un utilitario. Nosotros debemos tenerlo igualmente claro.

En tercer lugar, ya que conocemos el producto y el mercado, tenemos que hacer  publicidad que en nuestro caso, es la carta de presentación y el currículum. Así es como nos damos a conocer a las empresas. Y aquí surge la pregunta: ¿qué publicidad queremos para nosotros? ¿cuáles son nuestros puntos fuertes?. Volviendo a ejemplo de los coches, si vamos a vender un coche de alta gama nos centraremos en las prestaciones, la potencia, el diseño. Si vendemos un utilitario nos centraremos en el precio o el bajo consumo.

Lo que se pretende con la publicidad es interesar por nuestro producto. Si pensamos lo que hace la publicidad lo tendremos más claro. La publicidad es breve, llamativa y resalta los puntos fuertes del producto. Nosotros debemos hacer lo mismo.

No podemos hacer un currículum que sea tan extenso que parezca un manual, eso ya lo diremos en la entrevista.

Deberá ser llamativo, dentro de nuestro estilo personal. No vamos a hacer un currículum con un diseño innovador si nosotros no lo somos o muy formal si nosotros tampoco somos muy formales.

También debe resaltar nuestros puntos fuertes, es decir, aquello que nos vaya a hacer más interesantes para la empresa. En relación a esto, ¿hay alguna norma que diga cómo ha de ser la publicidad? Solo una, que no sea engañosa. Lo mismo nos podemos aplicar. Si lo que más me va a ayudar es la experiencia profesional lo pondremos en primer lugar o si es la formación, irá al principio.

En este momento hay que recordar el efecto haloSegún este efecto contrastado en cientos de experimentos en Psicología Social, a las cosas que nos parecen atractivas, bonitas o simplemente nos gustan, les atribuimos propiedades positivas. Es decir, si nuestro currículum está bien presentado, ordenado o nos parece bonito, será MEJOR que otro en que ponga exactamente lo mismo pero que no nos parezca bonito.

Para terminar solo nos queda tener en cuenta el efecto de primacía y recencia. ¿Cómo lo aplicamos? Lo que más nos va a ayudar lo ponemos al principio ya que sabemos que en ese lugar llegará más a la memoria de la persona que reciba nuestro currículum. Y tendremos cuidado con lo que ponemos en último lugar ya que esto también se le quedará en la memoria.

Y tú, ¿qué publicidad quieres?

Néstor Villa.

¿Aprendes de tus fracasos o eres un rumiante del mismo?

Según la Real Academia Española, fracaso es:

  1. m. Malogro, resultado adverso de una empresa o negocio.
  2. m. Suceso lastimoso, inopinado y funesto.
  3. m. Caída o ruina de algo con estrépito y rompimiento.

FracasoEs decir, que fracaso es un resultado fallido, bien porque teníamos altas expectativas en la acción que hicimos o bien porque nada salió según lo previsto. Este suceso va unido a los sentimientos que podemos, a su vez, asociarlos a nuestra identidad y vivirlo como un déficit personal.

Pero la realidad es que no deja de ser un resultado y puede ser una oportunidad para cambiar o aprender. Si lo que hemos hecho no ha funcionado, tendremos que probar formas diferentes de hacerlo. En lugar de entretenernos en culpabilidades, penas o flagelaciones, vale más que aprendamos de lo sucedido.

Albert Ellis, el creador de la terapia A-B-C, en la que A son los hechos neutros; B, lo que hemos interpretado sobre la situación, y C, las consecuencias emocionales y conductuales. Las situaciones, los hechos que nos suceden, no provocan nuestras emociones. Las emociones responden a los pensamientos que en ese momento tenemos.

De forma esquemática, podríamos representar:

 

A

Acontecimiento.

B

Pensamiento

C

Sentimiento/ emoción.

Por ejemplo:

A: perder el trabajo, B: “no he dado la talla”, C: me siento inferior, inútil, nunca me contratarán.

Según Milhaly Csikszentmihaly, la felicidad no es algo que sucede, ni parece depender de los acontecimientos externos, sino más bien de cómo los interpretamos.

Podríamos vivenciar el caso anterior, teniendo en cuenta las consideraciones anteriores, de la siguiente manera:

A: perder el trabajo, B: “ahora me dedicaré a lo que realmente me gusta”, C: me siento con fuerzas de buscar un trabajo que me llene.

Después de vivir un fracaso estamos inmersos en una crisis, en la que nos replanteamos todo y al final llegamos a la conclusión de que tenemos que cambiar. En este momento nos encontramos con la “resistencia al cambio” que significa salir de nuestra zona de confort, de protección y de control. Las crisis están atenazadas por el miedo, miedo que paraliza.

En este momento, cuando andamos perdidos y no encontramos el sentido a nada, es cuando tenemos que sacar fuerzas del interior

Pensemos que todos/as vamos a pasar por crisis, disgustos y fracasos. Lo que nos diferencia a unos/as de otros/as son los recursos internos que nos permiten recuperar lo antes posible el timón de nuestra vida. Lo importante no es caer, sino levantarse lo antes posible.

Dando vueltas una y otra vez a lo sucedido, rumiando ese pensamiento, no vamos a solucionar nada. Es mejor preguntarnos ¿cómo? para descubrir el punto crítico en el que hemos fallado y ¿para qué? esta pregunta nos orienta hacia el sentido, hacia la intención.

Si nos pasamos la vida evitando tensiones, entonces no vivimos. Las crisis son la respuesta de la vida ante la parálisis que pueden producir un fracaso. A cambio, te regala una gran oportunidad de aprender. Deposita en ti algo más de sabiduría.

Un ejemplo, por muchos conocidos, que ilustra todo lo que hemos comentado es el siguiente:

Cuando le preguntaron a Thomas Edison el por qué seguía intentando hacer funcionar una bombilla si ya había fracasado 2000 veces; Thomas Edison respondió: “No he fracasado 2000 veces, simplemente he descubierto 2000 nuevas formas en las que una bombilla no funciona”

Así que no olvidemos que fracaso no es sinónimo de ser un fracasado, ni significa que no logramos nada, sino que podemos aprender algo, fracaso significa que estuvimos dispuestos a probar.

Fracaso no quiere decir que no tengamos capacidad, sino que debemos hacer las cosas de distinta manera. No significa que seamos inferiores, sino que no somos perfectos y tenemos derecho a equivocarnos.

Sonia Treviño 

Eustrés, el otro lado de la moneda

eustrés La palabra estrés ha sido adoptada para referirse muchas veces al aspecto negativo del término, o sea, al distrés. Dando lugar a caer en el error de volver negativo un aspecto natural de adaptación; hemos convertido el estrés en una enfermedad, cuando en realidad tiene dos caras: representa tanto el mal como la solución (Eustrés)

Se puede decir que el eustrés es un estado de conciencia, en el cual pensamiento, emoción y sensación parecen organizarse para proporcionar un efecto general de alegría, satisfacción y energía vital. 

Como vimos en la anterior entrada sobre el estrés, las técnicas de relajación nos orientan hacia un estado de eustrés. El objetivo de las mismas es lograr actuar en el mundo sin los efectos negativos del distrés, disfrutando sin miedo de los momentos felices y afrontando con realismo otros que sucederán de forma inevitable.

De forma que el Eustrés facilita la toma de decisiones que permitirán llevar la iniciativa en el desarrollo como ser humano, permitiendo un nivel de conciencia capaz de sentir la vida como una experiencia única y valiosa.

Otra forma aumentar la sensación de Eustrés es teniendo una actitud positiva.

También favorecerá considerar las situaciones difíciles, como un reto a superar aprendiendo de los errores.

Además podemos trabajar la niebla “Fog” que nos impide ver el camino. Estas siglas sirven para tomar conciencia de cuáles son:

  • Fear: nuestros miedos. 
  • Obligations: obligaciones.
  • Guilts: liberarnos de la culpa.

Para que no nos pesen las obligaciones podemos reflexionar sobre:

  • ¿Quién me las ha impuesto?
  • ¿Cuáles son “mis verdaderas obligaciones”?
  • ¿De cuáles me puedo liberar a nivel familiar, profesional, personal o de amistades?

Nuestro diálogo interno afecta a nuestra actitud ante la vida. Si constantemente me repito “Tengo que buscar trabajo”, “Tengo que hacer deporte”, “Tengo que….” Nos estamos creando “deberes” y “obligaciones”, en cambio, si me digo “voy a buscar trabajo” “voy a hacer deporte”, lo transformo en la voluntad de hacer algo, por tanto mi actitud será positiva y abierta ante esa tarea.

Para favorecer este ejercicio, podemos seguir el siguiente esquema:

  • Tengo que… (A) …
  • Si yo no …(A)…, entonces … (B);
  • Y si … (B) …, entonces … (C);
  • Y si … (C) …, entonces … (Z).
  • Es por eso que prefiero (A) que (Z)
  • Por eso elijo (A)

Para conseguir lo que quieres: plan de acción

A la hora de emprender cualquier acción para obtener un objetivo es imprescindible contar con un buen plan de acción, para evitar dar palos de ciego y que nuestras acciones sean efectivas, eficaces y eficientes.

Ya vimos en anteriores entradas como teníamos que definir nuestrosplandeaccion objetivos o metas para que se ajuste el máximo posible a lo que queremos conseguir y nos sea fácil alcanzarlo. No es lo mismo marcarnos como objetivo “Encontrar un trabajo digno” que “Realizar X entrevistas en Z sitios este mes”

El objetivo ha de ser motivador, ¿cómo nos motiva este objetivo? ¿hacia qué me motiva?. También debe depender solo de nosotros y que no esté muy sujeto a las circunstancias. Tiene que ser alcanzable, es conveniente que nos marquemos un plazo de tiempo y también tiene que ser ecológico, por tanto tendremos que pensar a quién puede afectar ese objetivo y qué repercusión tiene ese nuevo objetivo en los demás.

Una vez que tenemos definido el objetivo correctamente tendremos que analizar nuestra realidad y pensar por ejemplo ¿qué me ha llevado a estar desempleado?, ¿qué hecho hasta ahora para conseguir entrevistas?, ¿qué me ha funcionado?, ¿qué ha sido más eficaz?, ¿qué podría hacer para mejorar las herramientas que no han funcionado?, ¿qué recursos necesito? También podríamos hacer un D.A.F.O.

Ahora que ya sabemos lo que queremos y lo que tenemos, es momento de generar opciones, cuantas más mejor, podemos hacer un brainstorming, es decir, una lluvia de ideas con las alternativas que se nos ocurran, sin descartar ninguna.

En este momento, estamos en disposición de trazar un plan de acción personal, retador y adaptado a nuestras necesidades. Con toda la información que hemos recopilado en los pasos anteriores tenemos que concretar nuestras actuaciones con decisión y coraje contestando las siguientes preguntas:

  • ¿De todas las opciones generadas, cuál voy a elegir?
  • ¿Qué voy a hacer concretamente?
  • ¿Cuándo lo voy a hacer?
  • ¿Qué límites tengo para hacer esa opción?
  • ¿Qué recursos necesito?
  • ¿Cómo voy a superar las barreras que me puedo encontrar?
  • ¿Con quién voy a contar?

En este punto es momento de actuar y no procrastinar. Así que ahora que volvemos de vacaciones y empezamos a recuperar nuestra rutina, es importante poner en práctica nuestro plan de acción.

¡Ánimo!

Sonia Treviño